Científicos demuestran cómo moscas, escarabajos y otros insectos aprovechan la carroña que descartan los carnívoros

Un equipo multidisciplinar de investigadores españoles, liderado por la Universidad de Granada (UGR), ha proporcionado por primera vez datos sobre cómo los insectos y vertebrados carroñeros se reparten un recurso peculiar: los cadáveres de mamíferos carnívoros silvestres. En un anterior trabajo, los investigadores demostraron que “perro no come perro”, es decir, que la mayoría de los carnívoros evitan consumir las carroñas de otros carnívoros, especialmente si se trata de la misma especie. Según indican, este comportamiento aversivo es por un buen motivo, ya que comer carroña de otro carnívoro incrementa la probabilidad de contraer patógenos que podrían amenazar su vida.

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