Más de la mitad de la población de Andalucía vive en áreas clasificadas como de alta o muy alta prioridad para la intervención pública frente al riesgo de calor extremo. Así lo revela una investigación que acaba de ser publicada en la revista científica International Journal of Disaster Risk Reduction, realizada por las universidades de Granada, Almería y Málaga, que propone una metodología capaz de identificar las zonas residenciales donde confluyen tres factores críticos: una mayor exposición a altas temperaturas, una elevada vulnerabilidad social de la población y un acceso deficiente a pie a posibles refugios climáticos.
El estudio, desarrollado con un enfoque cartográfico y multiescala, analiza el conjunto de la comunidad autónoma y permite localizar con alta resolución los barrios y áreas urbanas que deberían ser prioritarios en las políticas de adaptación al cambio climático.