Capítulo 2. El Flamenco y las Músicas Populares

Introducción
Hemos afirmado que el flamenco como mundo artístico surgió no de la Academia, sino en buena parte a partir de un sustrato de músicas populares, principalmente de tipo tradicional. Así lo escribió Alain Gobin en un interesante librito, muy poco citado por la flamencología tradicional (1975: 102-3):

"El flamenco, ¿arte o folklore? (...) En el folklore o música popular (...) permanecen huellas de las características del medio geográfico o social de donde ha surgido (...). Por contra, en la obra de un compositor se abstraen esos elementos contingentes, apelándose a principios universales de estética, más reconocibles por todos. Y sigue afirmando: "El flamenco conserva del folklore muchos caracteres. Conserva de manera indeleble la marca del lugar de donde surgió: Andalucía (...). Por lo demás, esta transformación se efectuó a partir de esquemas, de estructuras métricas, rítmicas y melódicas estereotipadas, que son lo característico de todo folklore".

Gobin es de los pocos autores que entra a la comparación entre música y baile flamenco y músicas y bailes populares de tipo tradicional, y aporta claves para distinguir conceptualmente -y relacionar- esos dos ámbitos (1). El flamenco ha reinventado un repertorio de músicas y bailes preexistentes. Les añade algo nuevo, "apelando a principios universales de estética". De lo contrario habría quedado anclado en lo excesivamente local.

 

1. Músicas preflamencas.
Si en el capítulo anterior hemos estudiado el contexto social de las fiestas preflamencas, en éste nos vamos a centrar sobre todo en los aspectos formales y musicales de las músicas preflamencas y flamencas, estudiaremos sus conexiones y comprobaremos sus frecuentes similitudes. Comencemos con dos ejemplos de video. El primero muestra una secuencia de uno de los bailes que llamamos preflamencos.

a) Un baile ‘preflamenco'
vídeo 1
Si observamos el video, vemos que se dibujan algunos pasos de baile y una sonoridad -en la copla del baile- próximas al flamenco. Pero lo que se nos ofrece no es ni cante ni baile flamenco. En efecto:

a) No se trata de ninguna forma clásica del flamenco (soleares, tangos, alegrías...), ni aparece el habitual acompañamiento de guitarra.
b) No estamos en los escenarios flamencos habituales: tablao, teatro..., sino al aire libre, algo habitual en las fiestas de baile tradicionales, pero no en las funciones flamencas. El ambiente no es de exhibición artística sino de reunión festiva popular.
c) Tampoco es un baile a sólo, sino de pareja, algo usual en los bailes tradicionales del estilo de las seguidillas, sevillanas, fandangos tradicionales de baile, jotas...
d) Igualmente se distancia del flamenco en que su ritmo es regular, fijo, monótono, rasgo éste habitual en los bailes tradicionales, y no tanto en el baile flamenco, como veremos más adelante.

Por el momento nos basta con calificarlo de fandango de baile tradicional, uno de los practicados en los antiguos bailes de candil y que sigue siendo popular en un ámbito geográfico concreto -la provincia de Málaga-. Se le conoce como fiesta de verdiales, o fandangos verdiales. Es andaluz ciertamente, pero sin la estilización artística del flamenco.

b) Un cante ‘próximo al flamenco'.
El segundo video muestra la parte final de una saeta (2), un tipo de música tradicional que se canta en el sur de España -principalmente en Andalucía- a las imágenes sagradas que procesionan por las calles durante los días de la Semana Santa. Estamos ante una manifestación de religiosidad popular. ¿Es un cante flamenco?

vídeo 2
Por su estilo de canto, es una música ‘muy flamenca', próxima al estilo de canto de algunos cantes sin guitarra (i). Incluso se observan maneras flamencas en el modo de cantar, de expresarse: se canta con todo el rostro, "con todo el cuerpo".

Pero el contexto nos dice que tampoco se trata de algo típicamente flamenco. No lo es por la ocasión, ni por el ambiente, ni por el lugar: no es una función flamenca en un marco de actuación o exhibición artística, no es cante o baile en un tablao o teatro, ni reunión de aficionados... es una manifestación de religiosidad popular que tiene lugar en la calle en el amanecer de un Viernes Santo (3).

¿En qué sentido podemos calificar a esas músicas y bailes de preflamencas? Para afinar, primero acotaremos el calificativo de ‘tradicionales' y después enumeraremos algunos rasgos que suelen repetirse en las músicas tradicionales en Andalucía. Una vez hecho esto, nos detendremos en algunas músicas y bailes de los que hay certeza de que influyeron en el flamenco de una manera u otra.

 

2. Músicas tradicionales
Llamamos tradicionales a aquellas músicas que a base de practicarse, de ser populares en un lugar (localidad, región, país...) durante un tiempo considerable -generaciones- llegan a formar parte del acervo cultural de la gente. Las músicas que permanecen populares durante un periodo largo de tiempo en un lugar, acaban convirtiéndose allí en tradicionales. Las comunidades humanas comparten así prácticas culturales y formas musicales, de baile, etc. Las músicas tradicionales pueden considerarse una especie de lenguaje, con códigos expresivos compartidos por una mayoría significativa de gente.

En cada lugar, estas músicas presentan ciertos rasgos recurrentes, característicos. Así que podemos acudir a ellos para caracterizarlas. Nos centraremos en tres: a) rítmicos, b) de sonoridad (escalas), y c) formas métricas (ii)... Vamos a ver cómo algunos de estos rasgos son retomados y transformados por el flamenco.

3. Músicas tradicionales en Andalucía: elementos formales

a) Rasgos rítmicos
En muchos bailes andaluces y españoles de tipo tradicional (tipo seguidillas (iii), fandangos (iv) y jotas (v), es característico su ritmo ternario.

2_01, audio

El ritmo ternario es una constante idiomática de muchas músicas tradicionales practicadas por toda España, sobre todo de baile. Agrupa un tiempo fuerte seguido de dos débiles, formando grupos de tres tiempos:

Muchos de estos bailes se estructuran en ciclos rítmico-armónicos de 6 o de 12 tiempos. En el siguiente ejemplo, oímos un ritmo de seis tiempos: las células ternarias (unidades rítmicas de tres tiempos) se oyen agrupadas de dos en dos, resultando un ciclo de 6.

2_02, audio

Las sevillanas, jotas y fandangos se mueven con frecuencia en este compás (4).

En el audio 3, oímos el mismo ritmo de 6 tiempos (3+3) pero bastante más rápido (en un tempo más rápido). Ciclos rítmicos de este tipo aparecen en muchas músicas de tipo tradicional por toda España (5).

2_03, audio

He aquí dos ejemplos de malagueñas de baile, el primero un pequeño pasaje de audio y el segundo un baile completo en video. Se oyen células ternarias bien definidas, pero estructuradas en ciclos de 12. Presentan la misma estructura o disposición formal que la del primer ejemplo de vídeo (6).

2_04, audio

2_05, video

Ayudará a interiorizar estos ciclos rítmicos de 12 tiempos el siguiente ejemplo, en el que se pueden percibir dos ciclos rítmicos completos de 12 tiempos (7).

2_06, audio

Observemos que en el siguiente ejemplo de toque flamenco, se perciben las mismas células rítmicas, y esto se debe a que procede de una práctica popular previa. Se trata de un pasaje instrumental de introducción al cante, característico de los fandangos de Huelva. Observemos el ciclo de 12 tiempos.

2_07, audio

Con estos pocos ejemplos hemos presentado una primera argumentación a favor de que el flamenco hereda determinadas estructuras rítmicas tradicionales, que en ese sentido pueden ser llamadas preflamencas. Iremos viendo que algunas formas flamencas han conservado estas estructuras; y que otras las han transformado de diversas maneras.


b) Rasgos melódicos. Escalas
Para cantar o hacer cualquier tipo de música solemos usar un número determinado de sonidos básicos o notas musicales. En función de cuántas notas suenen en una pieza y de las relaciones de jerarquía que se establezcan entre ellas, se origina un tipo de sonoridad u otra. De aquí surge el concepto de escala. Las escalas son una abstracción pero ayudan a explicar las características sonoras de los repertorios: enunciamos las notas que suenan en una pieza musical, entonándolas desde la más grave a la más aguda (ascendiendo en altura (8)) y añadiendo la primera nota de una segunda serie, que muchas veces es la octava nota, porque las escalas de 7 notas son las más frecuentes (9). Por ejemplo:

do (1ª), re (2ª), mi (3ª), fa (4ª), sol (5ª), la (6ª), si (7ª), do (8ª).

Lo que ‘en la realidad existe' son las piezas musicales concretas, no las escalas. Si en una pieza musical suenan las siguientes notas:

(Continúa el texto en el libro)

Enlaces a los restantes ejemplos multimedia del capítulo 2

Audio 2_08 Melodía


Audio 2_09 Escala de la melodía


Audio 2_10 Modo de mi


Audio 2_11 Modo de mi y acompañamiento acórdico


Audio 2_12 Canción tradicional en modo de mi


Audio 2_13 Las Tres Morillas


Audio 2_14 Las Tres Morillas (version)


Audio 2_15 Canción del género andaluz en modo de mi o sonoridad frigia

Audio2_16 Otro ejemplo, mexicano


Video 2_10 Aguilando Murciano


Video 2_11 Villancico de Pastorá (Málaga)


Audio 2_17 Copla moderna en la misma sonoridad


Audio 2_18 Jácara (siglo XVII)


Audio 2_19 Joropo venezolano


Audio 2_20 Fandango verdial


Audio 2_21 Malagueña de Membrilla (Ciudad Real)


Audio 2_22 Malagueña (Isla de Margarita, Venezuela)


Audio 2_23 Fandango cortijero de Almuñecar / Nerja


Audio 2_24 Fandango de Almonaster (flauta, tamboril, voz)


Audio 2_25 Rondeña flamenca. Luis de Córdoba


Audio 2_26 Fandango de Almonaster (versión flamenca)


Audio 2_27 Granaina. Lola Cabello


Video 2_03 Saeta carcelera (Marchena)


Video 2_04 Saeta llamada 'por segiriyas'


Video 2_05 Saeta por martinetes


Video 2_06 Saetas seriadas. Alcalá La Real (Jaén)


Video 2_07 Romances de la Pasíon. Doña Mencía (Córdoba)


Video 2_08 Saeta antigua de Marchena


Audio 2_28 Saeta Pregón. Castro del Río (Córdoba)


Audio 2_29 Saeta preflamenca. Loja (Granada)


Audio 2_30 Saeta preflamenca o flamenca antigua. El Mochuelo (1907).


Audio 2_31 Saeta samaritana. Castro del Río (Córdoba)


Video 2_09 Seguidillas castellanas (Albacete)


Audio 2_32 Seguidillas castellanas (Albacete)


Audio 2_33 Sevillanas tradicionales


Audio 2_34 Sevillanas flamencas


Audio 2_35 Ritmo de pasodoble: canción española


Audio 2_36 Tango de carnaval gaditano (tanguillo)


Audio 2_37 Tango flamenco


Audio 2_38 Tango flamenco primitivo


Audio 2_39 Tango flamenco antiguo


Audio 2_40 Tango comparsero (tanguillo)


Audio 2_41 Tango / tanguillo moderno


Audio 2_42 Tangos antiguos del Sacromonte (tangos falseta)


Audio 2_43 Romance


Audio 2_44 Romance


Audio 2_45 Romance


Audio 2_46 Romance


Audio 2_47 Romance


Audio 2_48 Nana


Audio 2_49 Nana flamenca


Audio 2_50 Gañanera (canción de trabajo). Montefrío


Audio 2_51 Canción de trabajo (Málaga)


Audio 2_52 Cantarcillo tradicional. Agrón (Granada)

Vídeo 2.10. Zarabanda y maracumbé (México)

Vídeo 2.11. Zarabanda y marizápalos

Vídeo 2.12. Chacona

Vídeo 2.13. Chacona (México)

Vídeo 2.14. Canarios (Jordi Saval)

Vídeo 2.15. Danza de los canarios


Audio 2_53 Puntos cubanos. Islas Canarias


Audio 2_54 Guajira Vida Mía. Estilo canción lírica


Audio 2_55 Guajira Vida Mía. Estilo flamenco

 

Audio 2_56 Petenera. Son jarocho (México)

 

Vídeo 2.16. La petenera. Grupo Tembembe
 

Vídeo 2.17. Son mexicano
 

Vídeo 2.18. Petenera mexicana (adaptación)
 

Vídeo 2.19. Petenera de L'Arpegiata (instrumental)


Audio 2_57 Petenera antigua. El Mochuelo


Audio 2_58 Petenera flamenca clásica. La Niña de los Peines