Presentación

Nací y crecí en Granada y, desde muy pronto, el lenguaje, las palabras y lo que se podía hacer con ellas me causaron asombro y, sin duda y ante todo, placer y disfrute. Además de esta especie de “tendencia natural”, en mi elección definitiva de los estudios de Filología y en mi interés por el arte tuvieron especial importancia dos personas que es justo que cite por sus nombres por lo mucho que les debo: mis profesoras de Lengua y Literatura, Antonia Soto Cubero, y de Historia del Arte, M.ª Elisa Fernández Mendoza. 

Mi trabajo ha sido siempre la docencia y la investigación sobre la enseñanza de la lengua y la literatura, y mi objetivo constante intentar contagiar a mis alumnos mi fascinación por las palabras, hacerlos partícipes de lo que los libros y la lectura me han aportado, y concienciarlos de la importancia de dominar y conocer la propia lengua.