La economía de la información estudia cómo la información y los sistemas informativos afectan al funcionamiento de la economía e influye en las decisiones económicas de sus individuos. Un problema que estudia la economía de la información es el valor y calidad de los elementos informativos que influyen en las decisiones de los actores económicos, así como las previsiones y proyecciones de escenarios en contexto de crisis o dificultades, puesto que pueden ser instrumentalizadas para sesgar o distorsionar la toma de decisiones y favorecer así los intereses de ciertos grupos de actores.
La economía de la información se ocupa de temas como la asimetría de la información, el papel de los intermediarios, los incentivos, la reputación, el riesgo, la incertidumbre y el valor de la información como bien público o privado, así como de las tecnologías y servicios asociados. Sus estudios y análisis tienen implicaciones para el funcionamiento de los mercados, las organizaciones, las instituciones y las políticas públicas, por lo que resulta crucial que la investigación y el conocimiento asociado se ajusten a los máximos estándares de calidad y rigor metodológico.
Dada la ventaja que pueden adquirir determinados actores en escenarios de incertidumbre —si disponen de acceso privilegiado a fuentes de información fiable—, han adquirido relevancia los estudios de prospectiva histórico-social, con múltiples nodos disciplinares y servicios de consultoría dedicados a analizar las tendencias y los escenarios futuros en contextos sociales relevantes, además de recopilar series muy amplias de datos validados, del pasado y del presente, en los aspectos relevantes a efectos de prospectiva centrada en sectores específicos de actividad.
Estos estudios tienen como objetivo anticipar los posibles cambios y desafíos que será necesario afrontar, a diversa escala, en los ámbitos económico, político, social, cultural, ambiental y tecnológico. Los modelos y enfoque de prospectiva histórico-social no se utilizan para predecir el futuro, sino para explorar alternativas y opciones cuyas consecuencias pueden condicionar las decisiones colectivas e individuales a corto, medio y largo plazo.
Métodos más utilizados en la prospectiva histórico-social
- investigación documental
- análisis estadístico
- construcción de indicadores
- elaboración de modelos y simulaciones
- realización de encuestas y entrevistas
- organización de talleres participativos
- formulación de hipótesis y transformaciones asociadas
- definición de objetivos y estrategias
Estos métodos permiten generar conocimiento útil para orientar la acción y la planificación en diferentes niveles: local, regional, nacional e internacional. Algunos centros de prospectiva de ámbito estatal son:
Economía de la información y análisis de prospectiva histórico-social se interrelacionan. La primera aporta herramientas para comprender cómo se produce, se distribuye y se utiliza la información en los procesos económicos. La prospectiva histórico-social aporta herramientas para comprender cómo se genera, se difunde y se aprovecha la información en los procesos que impulsan las grandes transformaciones sociales. Ambas disciplinas pueden contribuir a mejorar la calidad y la eficiencia de las decisiones que afectan al futuro colectivo.
Diversos obstáculos y limitaciones comunes en estos dominios diciplinares derivan del acceso desigual a la información, las barreras legales y culturales para el intercambio de información, las distorsiones y los sesgos en el procesamiento de información, las dificultades para medir y valorar la información, las incertidumbres y su efecto en la evalulación de riesgos, las dinámicas de resistencia al cambio y los actores que explotan políticamente el descontento de quienes se oponen a la innovación. Estos aspectos enfatizan la necesidad de fomentar una cultura crítica y reflexiva sobre el papel de la información y del acceso al conocimiento en el desarrollo económico y social.
En el contexto de la digitalización, la economía de la información adquiere nuevas connotaciones. La era de la información modula de manera inesperada el papel de los principios fundamentales de la economía. Aunque el costo de la producción de información tiende a cero (no así el del conocimiento), su valor en contextos y plataformas específicas puede ser extraordinariamente alto, mediando los mecanismos de generación de valor basados en la atención. Grupos de usuarios conectados por intereses muy específicos pueden adquirir un valor estratégico para actores del mercado que poco o nada tienen que ver con los intereses sobre los que se desarrolló el núcleo de la red de usuarios, pero que ha podido adquirir un gran potencial como generadora de tendencias o para incrementar el valor de marca.
Aspectos intangibles pero de gran valor simbólico pueden excluir del mercado a actores consolidados e introducir a otros nuevos con la visión y capacidad para explotar las nuevas oportunidades de innovación y generación de valor. En esta dinámica, el acceso a la información y el conocimiento de modos emergentes de interacción de ciertos colectivos en nuevas plataformas de servicios, junto con la capacidad de analizar estos elementos y utilizarlos con criterio estratégico, pueden aportar enormes beneficios a expensas de aquellos que no disponen de tal capacidad.
La economía de la información ha dado lugar a una nueva forma de capitalismo —a la que Shoshana Zuboff denomina "capitalismo de vigilancia"— en la que los datos personales se recopilan y utilizan para la manipulación del comportamiento de segmentos específicos de usuarios y consumidores, no solo para anticipar tendencias o refinar el análisis prospectivo. Esta deriva socio-técnica requiere un debate informado y crítico sobre la privacidad, la autonomía y la democracia.
- Zuboff (2018). The Age of Surveillance Capitalism: The Fight for a Human Future at the New Frontier of Power. Nueva York, NY: PublicAffairs.
Abstract: Este libro examina la forma, composición y prácticas del panorama de los medios políticos de Estados Unidos. Explora las raíces de la actual crisis epistémica en la comunicación política, centrándose en las notables elecciones presidenciales de Estados Unidos de 2016 que culminaron con la victoria de Donald Trump y el primer año de su presidencia. Los autores presentan un mapa detallado del panorama de los medios políticos estadounidenses basado en el análisis de millones de historias y publicaciones en las redes sociales, que revela un ecosistema de medios altamente polarizado y asimétrico. Estudios de caso detallados rastrean el surgimiento y la propagación de desinformación en la esfera pública estadounidense que se aprovechó de las debilidades estructurales de las instituciones mediáticas en todo el espectro político. Este libro describe cómo la facción conservadora liderada por Steve Bannon y financiada por Robert Mercer fue capaz de inyectar investigaciones de la oposición en la agenda de los principales medios de comunicación que dejaron una mancha de corrupción infundada pero indeleble en la campaña de Clinton. Los autores también documentan cómo Fox News desvía la cobertura negativa del presidente Trump y ha promovido una serie de contranarrativas exageradas y fabricadas para defender al presidente contra las noticias dañinas que surgen de la investigación de Mueller. Basado en un análisis de los actores que intentaron influir en el discurso público político, este libro sostiene que los problemas actuales de los medios y la democracia no son el resultado de la interferencia rusa, la microfocalización conductual y los algoritmos en las redes sociales, el clickbait político, los piratas informáticos, los títeres o los calcetines. trolls, sino de estructuras mediáticas asimétricas que llevan décadas gestándose. La crisis es política, no tecnológica.
- Benkler, Robert Faris y Hal Roberts (2018). Network propaganda: Manipulation, disinformation, and radicalization in American politics. Nueva York, NY: Oxford University Press.
Referencias
A. Bárcena y otros (CEPAL, 2016): Planificación y prospectiva para la construcción de futuro en América Latina y el Caribe. https://www.oitcinterfor.org/sites/default/files/file_publicacion/S1600345_es.pdf
Benkler, Yochai, Robert Faris, y Hal Roberts (2018). Network propaganda: Manipulation, disinformation, and radicalization in American politics. Oxford University PressNew York. https://doi.org/10.1093/oso/9780190923624.001.0001.
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Zuboff, Shoshana (2019). The Age of Surveillance Capitalism: The Fight for a Human Future at the New Frontier of Power. Nueva York, NY, Estados Unidos de América: PublicAffairs.
Enlaces
Qué es la Prospectiva y el Análisis Prospectivo. https://www.lisainstitute.com/blogs/blog/prospectiva-y-analisis-prospectivo
UC3M, Gabinete de estudios y prospectiva. https://www.uc3m.es/consejosocial/gabinete-estudios-prospectiva
La sociedad del conocimiento se articula sobre el papel que desempeña el conocimiento y la información en todos los aspectos de la vida social, incluida la esfera política. El acceso y control del conocimiento se convierten en factores claves de poder e influencia política. Este contexto se asocia con un gran potencial para democratizar la política, al permitir una participación más amplia, informada y diversa y nuevas formas de activismo político y movilización social a través de las redes sociales y plataformas en línea.
El mayor desafío surge de las dinámicas de control del conocimiento (datos, información y herramientas para su interpretación), concentradas en unas pocas corporaciones tecnológicas globales con la capacidad y recursos en la escala necesaria para operar en régimen de cuasi-monopolio. El resultado son nuevas formas de restringir la diversidad y pluralidad de la información, con impacto capaz de sesgar y deteriorar el debate público. Aparte del riesgo de exacerbar desigualdades existentes en términos de acceso a la información y competencias digitales (la denominada "brecha digital"), por lo que adquieren importancia fundamental las políticas públicas dirigidas a garantizar un acceso equitativo al conocimiento y el marco regulador que sancione las prácticas abusivas de las corporaciones tecnológicas y garantice la diversidad y la pluralidad del espacio de información.
En la sociedad del conocimiento cobra importancia todo el sistema de producción, distribución y uso de la información para potenciar el conocimiento (y sus aplicaciones) determinantes de la competitividad, la innovación y el bienestar social. En la sociedad del conocimiento no cabe hablar de neutralidad en el despliegue de las tecnologías de la información y la comunicación, puesto que facilitan el acceso, la generación y la difusión del conocimiento.
Además de las grandes corporaciones tecnológicas que aglutinan a miles de millones de usuarios en la actividad y servicios ligados a las plataformas con las que operan por todo el planeta, la dinámica política de la sociedad del conocimiento involucra a muchos más actores e instituciones, privadas o públicas, en la definición, la implementación y la evaluación de las políticas públicas relacionadas con el acceso al conocimiento, a las redes digitales y a las tecnologías de la información.
La acción política en la sociedad del conocimiento plantea sus propios desafíos y oportunidades para la gobernabilidad, la democracia, la participación, la transparencia, la rendición de cuentas y el respecto a los derechos humanos (privacidad, reputación digital y libertad de expresión, por ejemplo). Entre los desafíos cabe mencionar los siguientes:
Las oportunidades asociadas con la dinámica política de la sociedad del conocimiento para mejorar la participación democrática y la calidad del debate público como trasfondo de decisiones mejor informadas y responsables con únicas:
La innovación social implica el empoderamiento, el aprendizaje y la participación activa de los ciudadanos en el diseño e implementación de soluciones locales a sus necesidades.
Gobernanza en red, referida a la articulación horizontal y flexible entre diferentes actores públicos y privados para definir e implementar políticas públicas relacionadas con el conocimiento y el acceso a las tecnologías de la información y los servicios digitales. La gobernanza en red promueve el diálogo, la cooperación y la coordinación entre los distintos niveles de gobierno (local, regional, estatal), así como entre los sectores académico, empresarial y social.
Democracia digital, asociada con el uso de las redes digitales y tecnologías de la información para fortalecer los procesos democráticos y ampliar los espacios de participación ciudadana en el ámbito político. La democracia digital requiere un marco jurídico que garantice el acceso sin restricciones a la información pública relevante para ciudadanos, empresas e instituciones; la consulta y deliberación en línea para personas con niveles diversos de alfabetización digital; sistemas seguros de voto electrónico; control social (agencias reguladoras) para desincentivar las malas prácticas o el fraude; y la promoción del activismo digital con criterios inclusivos, para evitar su instrumentalización por grupos de presión o de ideología antidemocrática.
Enlaces e informes
1. La política en la SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO - Isaac Hernández. https://isaachernandez.es/consultoria-politica/la-politica-en-la-sociedad-del-conocimiento/
2. Brecha digital: Dimensiones y críticas al concepto.
https://es.wikipedia.org/wiki/Brecha_digital
https://es.wikipedia.org/wiki/Brecha_digital#Dimensiones
https://es.wikipedia.org/wiki/Brecha_digital#Cr%C3%ADticas
4. NetRef (14/01/2016). «The Digital Divide in the Age of the Connected Classroom».
https://net-ref.com/wp-content/uploads/2016/01/Bridging-the-Digital-Divide-NetRef-White-Paper-FINAL.pdf
5. Internet Usage Statistics. The Internet Big Picture. World Internet Users and 2023 Population Stats
https://www.internetworldstats.com/stats.htm
6. Closing the digital divide in Black America. January 18, 2023.
https://www.mckinsey.com/industries/public-sector/our-insights/closing-the-digital-divide-in-black-america
7. Digital divide in the United States
en.wikipedia.org/wiki/Digital_divide_in_the_United_States
8. Home broadband adoption, computer ownership vary by race, ethnicity in the U.S. JULY 16, 2021
https://www.pewresearch.org/short-reads/2021/07/16/home-broadband-adoption-computer-ownership-vary-by-race-ethnicity-in-the-u-s/
9. Some digital divides persist between rural, urban and suburban America. AUGUST 19, 2021
https://www.pewresearch.org/short-reads/2021/08/19/some-digital-divides-persist-between-rural-urban-and-suburban-america/
10. Digital Injustice: Disparities in Digital Access across the US and How they Disproportionately Hurt the Black and Latinx Communities.
https://sites.tufts.edu/digitalplanet/digital-injustice-covid19/
Referencias
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El predominio de la dimensión económica en las políticas ligadas a la sociedad del conocimiento constituye un indicador del papel que desempeña la producción y distribución del conocimiento como motores esenciales del crecimiento económico. Esto significa que los colectivos de trabajadores altamente cualificados —con acceso a niveles de educación superior y capacitación profesional muy especializada— demandan del sistema educativo y de las empresas grandes inversiones en investigación y desarrollo.
Las personas que trabajan en la industria del conocimiento son hoy el arquetipo del tipo de especialización que se requiere para articular una sociedad del conocimiento en todas sus dimensiones no estrictamente económicas (ocio, formación permanente, calidad de vida, disponibilidad para el cuidado y la conciliación, etc.).
La mano de obra que posibilita los servicios especializados con mayor valor añadido en la sociedad del conocimiento se incorpora al mercado laboral tras un largo y costoso proceso de cualificación y formación especializada, en el que aprenden a utilizar sus conocimientos y habilidades para crear nuevos productos, servicios e ideas. Además de acceso a las tecnologías de la información, se requieren habilidades multidisciplinares (programación, gestión de equipos, coordinación de proyectos, colaboración en línea, etc.) que facilitan la producción, distribución y uso del conocimiento, involucrando de manera habitual a trabajadores del conocimiento que colaboran y comparten sus ideas desde diferentes ubicaciones geográficas.
Se difuminan así las fronteras entre los sectores público y privado, entre jurisdicciones de ámbito local o estatal y entre actores que pertenecen a instituciones públicas y privadas cada vez más interdependientes, incentivados para colaborar en sectores cuya competitividad y viabilidad dependen del conocimiento especializado para alcanzar sus objetivos.
Formas de colaboración descentralizada cuestionan los modos tradicionales de ejercer el poder y la autoridad política, y modifican el rol de las instituciones estatales (consolidado para afrontar los desafíos de la era industrial, en lo esencial). Pero en muchos campos de actividad altamente especializada, el Estado ya no es el único proveedor de conocimiento y educación. Sus programas formativos tienden a incluir la colaboración con el sector privado y la sociedad civil para crear una economía más innovadora, basada en el conocimiento y en su aplicación para ofertar servicios de alto valor añadido.
Cuando se trata de servicios que atraen o interesan a consumidores de distintos continentes, la cooperación internacional resulta inevitable en un mundo globalizado, y obliga a consolidar programas de intercambio y formación sin fronteras. El retroceso en los procesos de cooperación abiertos por la globalización mina, a medio plazo, el dinamismo de la sociedad del conocimiento y genera desigualdades para los países con menor porcentaje de población altamente cualificada.
En conclusión, la irrupción de servicios digitales y desarrollos técnicos como la web 2.0 han hecho posible aplicaciones y formas inéditas de interacción que permiten a los usuarios crear, compartir y modificar contenidos digitales de forma interactiva y colaborativa.
Referencias
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Onguny, Philip Oburu. 2019. “Mediated political participation and competing discourses of online civic engagement”. Journal of development and communication studies 6 (1): 36–47. https://doi.org/10.4314/jdcs.v6i1.3.
Web 2.0., Web 3.0 o Web semántica: https://es.wikipedia.org/wiki/Web_2.0
La web 2.0 incluye plataformas como blogs, wikis, redes sociales, podcasts o vídeos online. La web 2.0 facilita la participación activa en la generación de conocimiento al ofrecer espacios de expresión, comunicación e intercambio de información entre personas con intereses, habilidades y manejo de herramientas comunes. Pero sus posibilidades se han ido ampliando y evolucionan con el desarrollo de nuevos estándares técnicos y servicios de potencial impacto disruptivo, como la IA generativa basada en grandes modelos de lenguaje.
Una dinámica de participación activa en la generación de conocimiento tiene beneficios tanto individuales como colectivos. A nivel individual, permite desarrollar habilidades cognitivas, afectivas y sociales que mejoran el aprendizaje y el desempeño profesional. A nivel colectivo, permite generar conocimiento más diverso, innovador y pertinente para las necesidades y demandas de la sociedad.
Además, favorece la inclusión, la democracia y la ciudadanía activa, combinando posibilidades y ventajas de cada generación de servicios digitales y el tipo de colaboración que han contribuido a consolidar. Por mencionar solo algunos:
| Tipo | Empresa (servicio) | Características y posibilidades |
|---|---|---|
| Web 2.0 | Redes sociales | Interacción y comunicación entre usuarios |
| Web 2.0 | Red social para conectar amigos, compartir contenido y crear comunidades. | |
| Web 2.0 | YouTube | Plataforma de compartición de videos con capacidades de interacción y comentarios. |
| Web 2.0 | Wikipedia | Enciclopedia colaborativa editable por los usuarios. |
| Web 2.0 | Blogger | Herramienta de blogs donde los usuarios pueden crear y compartir sus propios blogs. |
| Web 2.0 | Wikis | Creación y edición colaborativa de contenido |
| Web 2.0 | Dropbox | Almacenamiento en la nube y compartición de archivos. |
| Web 2.0 | Comunidades virtuales | Creación de espacios de encuentro y participación en línea |
| Web 2.0 | Comercio electrónico | Compraventa de bienes y servicios a través de Internet |
| Web 3.0 | Blockchain | Almacenamiento y distribución de datos de forma segura e inmutable. Criptomonedas, contratos inteligentes, trazabilidad de productos |
| Web 3.0 | Ethereum | Plataforma de blockchain para contratos inteligentes y aplicaciones descentralizadas. |
| Web 3.0 | IPFS | Sistema de archivos peer-to-peer (P2P) para almacenar, compartir y acceder a datos de manera descentralizada. |
| Web 3.0 | Solid | Proyecto que permite a los usuarios almacenar sus datos de forma descentralizada. |
| Web 3.0 | DAOs | Organizaciones autónomas descentralizadas que operan en blockchain. |
| Web 3.0 | NFTs | Tokens no fungibles para representar propiedad única en activos digitales. |
| Web 3.0 | Realidad virtual y aumentada | Creación de entornos virtuales inmersivos. Metaverso, NFT, tokens no fungibles |
| Web 3.0 | Internet de las cosas | Conectividad entre dispositivos físicos. Smart home, wearables, vehículos autónomos |
| Web 3.0 | Inteligencia artificial | Automatización de tareas y análisis de datos. Chatbots, asistentes virtuales, aprendizaje automático |
| Web 3.0 | Big data | Análisis de grandes cantidades de datos. Analítica predictiva, machine learning, insights |
La participación pública puede conducir a la producción de nuevos conocimientos y a mejorar la calidad de los procesos de deliberación democrática. Cuando los ciudadanos participan en la deliberación, están expuestos a nueva información y perspectivas que pueden cuestionar sus creencias y suposiciones, induciendo dinámicas de aprendizaje y adquisición de nuevos conocimientos. La deliberación puede ayudar cualquier sector de la ciudadanía a comprender mejor la complejidad de las cuestiones que se les plantean y evitar soluciones inadecuadas o simplistas. La deliberación informada sirve de oportunidad para debatir las cuestiones en profundidad y considerar distintos puntos de vista, lo que estimula el desarrollo del pensamiento crítico y procedimientos más sofisticados de evaluación de pruebas y argumentación razonada.
Entre otros beneficios, la producción participativa de nuevos conocimientos puede y suele conducir a mejores decisiones. Cuando los responsables de la toma de decisiones tienen acceso a una gama más amplia de información y puntos de vista, es más probable que tomen decisiones que redunden en beneficio del público. En segundo lugar, la producción de nuevos conocimientos puede contribuir a la cohesión social. Cuando los ciudadanos participan en la deliberación, es más probable que comprendan los puntos de vista de los demás y desarrollen un sentido compartido de los objetivos.
Abstract: Las oportunidades de participación política se han ido ampliando durante años, más recientemente a través de herramientas digitales. Las plataformas de redes sociales se han integrado bien en la participación cívica y política. Utilizando una muestra transnacional de Estados Unidos, Reino Unido y Francia, este artículo examina si los actos de participación asociados con las redes sociales deben clasificarse utilizando una solución tradicional de cinco factores para la estructura de los actos participativos. Se deja de lado la distinción entre participación en línea y fuera de línea, centrándose en cambio en actos apoyados y habilitados por las redes sociales y, en particular, en las diferencias entre el uso de Twitter y Facebook. El análisis muestra que los actos habilitados por las redes sociales no cargan con factores tradicionales en la estructura de participación.
- Theocharis, Shelley Boulianne, Karolina Koc-Michalska, y Bruce Bimber (2023). “Platform Affordances and Political Participation: How Social Media Reshape Political Engagement”. West European Politics 46 (4): 788–811. https://doi.org/10.1080/01402382.2022.2087410.
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Sunstein, Cass R. (2017). #republic: Divided Democracy in the Age of Social Media. Princeton, NJ, Estados Unidos de América: Princeton University Press.
La relación entre redes sociales y redes de conocimiento es estrecha y dinámica. Las redes sociales pueden favorecer la creación y el fortalecimiento de las redes de conocimiento al ofrecer espacios de encuentro, diálogo y colaboración entre personas con intereses comunes o complementarios. Las redes o nodos de conocimiento pueden ampliar su impacto y utilidad social con el uso y versatilidad que aportan las redes sociales, asumiendo un papel de actores relevantes capaces de proporcionar contenidos relevantes, útiles e innovadores para los usuarios.
La revolución humanista es el proceso histórico y cultural que se caracteriza por el resurgimiento y la valoración del humanismo, es decir, del conjunto de principios y valores que defienden la dignidad, la libertad y la razón del ser humano. El humanismo implica el reconocimiento de la diversidad, el pluralismo, el diálogo, la tolerancia y la solidaridad entre los seres humanos, como integrantes de un colectivo genérico (especie) que afronta desafíos comunes.
La relación entre redes sociales, redes de conocimiento y revolución humanista es compleja. Sus características específicas pueden combinarse para ampliar el alcance y contenido de la revolución humanista, aportando nuevas formas de fomentar la participación, la educación, la ciencia, la cultura y la ciudadanía activa entre seres humanos de todo el planeta. Y la revolución humanista puede orientar el sentido y el uso de las redes sociales y las redes de conocimiento de modo compatible con criterios éticos, elementos estéticos e ideales políticos basados en el humanismo.
Esta dinámica positiva puede verse lastrada por las brechas o desigualdades en el acceso y el uso de las TIC entre diferentes grupos o regiones; las amenazas o vulneraciones a los derechos humanos en el ámbito digital; los conflictos o contradicciones entre los valores humanistas y los intereses económicos o políticos; o los efectos no deseados o no previstos de aplicaciones, plataformas y servicios digitales sobre el desarrollo humano y el medio ambiente.
Las redes sociales no solo proporcionan una plataforma para la comunicación y el intercambio de información, sino que también posibilitan la creación de redes de conocimiento, permitiendo que la información se distribuya, se construya y aplique colectivamente. Pero, en ciertos contextos y sin reguladores independientes, las redes sociales pueden funcionan como plataformas de desinformación, y no solo bajo intereses genuinamente democráticos. Las restricciones y ventajas en el acceso pueden favorecer a ciertos actores con mayor capital social y digital, excluyendo a colectivos que carecen de él.
Cuestión aparte es la relativa al valor y la calidad del conocimiento producido y distribuido en las redes sociales. Si bien estas plataformas pueden ser lugares de innovación y creatividad, dada la naturaleza abierta y colaborativa de las redes sociales —en principio, asociada con dinámicas favorables a la producción de conocimientos más diversos y ricos—, no resulta sencillo asegurar la calidad del conocimiento que circula por las redes sociales, dado el carácter problemático de casi cualquier esquema de censura y la dificultad para introducir en el proceso de exclusión o filtrado de contenidos las garantías jurídicas que hacen posible el reconocimiento efectivo de los derechos y libertades políticas en otros ámbitos.
Sin controles formales de calidad y sistemas costosos de verificación de hechos, las redes fácilmente pueden revertir los logros de la revolución humanista y ser inundadas con bulos, desinformación y teorías de la conspiración, cuya eliminación mediante sistemas eficaces plantea otros desafíos para la privacidad y la ética, si consideramos los esquemas habituales de acceso y apropiación de los datos personales en las aplicaciones y servicios que comercializan las mayores plataformas tecnológicas.
Referencias
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Jenkins, Henry. 2008. Convergence Culture: Where Old and New Media Collide. Nueva York, NY, Estados Unidos de América: New York University Press.
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Martínez-Cortiña, R. (16 NOV. 2022): Hacia la revolución humanista: Podemos superar colectivamente una eventual era de la oscuridad emulando una de las mejores prácticas en la historia del ser humano, el Renacimiento. https://telos.fundaciontelefonica.com/hacia-la-revolucion-humanista/
El dataísmo es una filosofía o ideología que considera que los datos son la fuente de todo conocimiento y valor, y que el flujo de información es el valor supremo y el mayor bien de todos. Su base es la creencia de que todo fenómeno puede ser cuantificado, medido y analizado mediante el uso de algoritmos, inteligencia artificial (IA) y machine learning (ML). El dataísmo se apoya en el desarrollo del Internet de las Cosas (IoT), que consiste en la interconexión de objetos cotidianos con sensores y dispositivos que generan y transmiten datos a través de internet.
El dataísmo tiene un gran impacto socio-cultural, ya que plantea una nueva forma de entender y organizar la realidad, la sociedad y el ser humano. Algunas de las implicaciones del dataísmo son las siguientes:
Como aspecto novedoso en sus implicaciones educativas, el dataísmo propone una educación personalizada, adaptativa y automatizada, basada en el análisis de los datos del estudiante y en el uso de plataformas digitales. En la educación superior, al menos, se ha consolidado la tendencia al uso de plataformas que sirven de soporte a los procesos de aprendizaje. Además de facilitar el acceso a la educación, aportan herramientas de seguimiento, visualización e interpretación de la actividad que cada estudiante realiza en la plataforma.
Es innegable que el desarrollo de la IoT ha ampliado nuestra interacción con la tecnología, permitiendo que los objetos cotidianos se conecten a la red y recojan, procesen y compartan datos. Esta hiperconexión novedosa ha transformado nuestra relación con la tecnología y ha desdibujado las fronteras entre lo físico y lo digital, con repercusiones importantes en los procesos educativos, en las relaciones y la vida laboral.
La omnipresencia de los datos ha promovido el desarrollo de algoritmos más sofisticados, y la IA y el Machine Learning se han convertido en elementos fundamentales para la interpretación y el análisis de los datos recopilados a partir de la actividad común de los usuarios en distintas plataformas. Combinadas, estas tecnologías han demostrado su capacidad para mejorar la eficiencia y la productividad, así como para generar nuevos conocimientos y oportunidades. Pero contribuyen también a un ambiente nada sutil de "hipervigilancia" como base de actividades muy lucrativas y políticamente poco transparentes, interponiendo con facilidad y sin garantías legales a múltiples actores con capacidad de acceder y recopilar datos personales, sin que resulta obvia su justificación e impacto en el deterioro del derecho a la privacidad.
En relación con la toma de decisiones, la IA y los algoritmos tienen un gran potencial para orientar el abordaje de problemas complejos, desde el cambio climático hasta la atención sanitaria, y de transformar la vida colectiva de manera positiva. Pero la dependencia de algoritmos e IA suscita inquietudes acerca de los mecanismos de transparencia y equidad, dado que los algoritmos reflejan los sesgos de sus creadores, el contexto de entrenamiento y los problemas de calidad de los datos de partida (lo que puede perpetuar o agravar dinámicas de discriminación y desigualdad social).
La economía basada en los datos está creando nuevas formas de poder, si consideramos el tamaño e implantación global de las empresas que controlan y procesan grandes cantidades de datos en conexión con el ecosistema de servicios que prestan, muchas veces sin competidores ni supervisión estatal disuasoria de las malas prácticas.
En lo que afecta a las oportunidades de empleo, las tecnologías basadas en los datos y algoritmos de IA están facilitando la automatización de muchos puestos de trabajo en nichos tradicionales de ocupación masiva. El desajuste podría provocar desempleo generalizado y malestar social en ciertos sectores de actividad.
Referencias
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La inteligencia artificial (IA) generativa es una aplicación de múltiples desarrollos en varias ramas de la computación para potenciar la capacidad de crear contenidos originales y coherentes (texto, imágenes, música, audio y vídeos) a partir del aprendizaje sobre datos o instrucciones existentes y generar contenido nuevo y único mediante el uso de algoritmos, redes neuronales y aprendizaje automático (ML). La IA generativa puede aplicarse para potenciar la creatividad en diversos ámbitos, como el arte, la música, el cine, la literatura, el periodismo o la educación.
Uno de los ejemplos más destacados de IA generativa es ChatGPT, implementado como aplicación web para generar textos en lenguaje natural sobre cualquier tema, con un alto grado de verosimilitud y calidad. La generación de texto incluye programación a demanda y depuración de código en una extensa variedad de lenguajes. Sin conocimientos muy avanzados, se puede lograr que los sistemas informáticos aprendan a partir de series específicas de datos sin ser programados explícitamente, utilizando los patrones aprendidos para generar contenido nuevo.
Es previsible que la irrupción de ChatGPT y otros servicios de IA generativa tenga un gran impacto social, educativo y laboral, considerando su rápida adopción y las transformaciones que puede inducir incluso en ámbitos de actividad profesional más cualificados. Su potencial plantea nuevos desafíos y oportunidades para las personas, las organizaciones y la sociedad en general. Algunas de las implicaciones de la IA generativa son las siguientes:
Cambios en la comunicación y flujo de información: La IA generativa puede facilitar la comunicación y la información al ofrecer contenidos personalizados, adaptados y accesibles para diferentes públicos y contextos. Puede mejorar la eficiencia y la productividad al automatizar tareas repetitivas o complejas, como la redacción de informes, resúmenes o traducciones. Y se puede utilizar para generar datos sintéticos, a partir de los cuales entrenar otros sistemas de aprendizaje automático. Pero la IA generativa también puede ser utilizada con fines de manipulación, desinformación, daño a la reputación o a la propia imagen, fraude en la investigación u obtención de resultados y para sortear barreras de ciberseguridad.
Transformación de la educación y el aprendizaje: La IA generativa puede potenciar la educación y el aprendizaje al ofrecer recursos didácticos innovadores, interactivos y motivadores para los estudiantes y los docentes. Puede facilitar el aprendizaje personalizado, adaptativo y colaborativo, basado en el análisis de los datos del estudiante y sus ventajas o dificultades en el uso de plataformas digitales. No obstante, la IA generativa facilitar el fraude académico, la pérdida de habilidades o competencias y el deterioro de los estándares éticos o los valores sociales y corporativos.
Redefinición del trabajo y las oportunidades de empleo: La IA generativa puede transformar nichos de empleo y crear nuevas oportunidades laborales, relacionadas con el diseño, el desarrollo, el mantenimiento o la evaluación de los servicios de IA generativa. Puede mejorar las condiciones laborales al reducir la carga de trabajo, aumentar la flexibilidad o facilitar la formación continua sobre un amplio rango de contenidos multidisciplinares que hasta hace poco requerían procesos muy costosos de formación especializada. En determinados contextos sociales y reguladores, las aplicaciones de IA generativa pueden ocasionar la sustitución o desplazamiento de puestos de trabajo, la precarización o desigualdad laboral y el desfase de amplios colectivos de trabajadores con respecto a las necesidades, habilidades o competencias requeridas para el entorno laboral.
En el contexto de la sociedad del conocimiento, los servicios de IA generativa pueden desempeñar un papel significativo —es decir, un salto cualitativo con respecto a las tecnologías y servicios previos— en la democratización del acceso a la información, en la interpretación y aplicación de datos e información disponibles para la toma de decisiones y en la mejora de las competencias digitales y habilidades de traducción.
Los distintos motores y servicios de IA generativa pueden ayudar a superar barreras de lenguaje y conocimiento, proporcionando a los usuarios información precisa y relevante de manera instantánea, como parte de procesos sofisticados de razonamiento, investigación y análisis. Su adecuada regulación, y el compromiso con estándares éticos exigentes, serán necesarios para evitar abusos, desinformación o acoso en línea.
En contexto educativo, la IA generativa tiene un potencial extraordinario para revolucionar los procesos de enseñanza y aprendizaje. Herramientas como ChatGPT pueden proporcionar tutorías personalizadas y apoyo en tiempo real para una extensa variedad de tareas, problemas y casos a trabajar por estudiantes en etapas e itinerios educativos muy diversos, independientemente de su ubicación geográfica u horarios. El riesgo de disminuir el contacto humano y las habilidades esenciales para la interacción social puede compensarse con la diversidad, amplitud y mejora de procesos de aprendizaje con menos peso de tareas rutinarias y tediosas.
Por otra parte, la IA generativa puede utilizarse para superar ciertas limitaciones de personal de apoyo especializado, si se aplica con buen criterio para generar materiales de aprendizaje personalizados. Con las indicaciones adecuadas, se puede ayudar a los estudiantes a aprender a su propio ritmo y de una forma adaptada a sus necesidades y dificultades individuales. En cuanto a formatos y motivación, la IA generativa puede aplicarse para crear experiencias educativas interactivas, como simulaciones virtuales o juegos, facilitando nuevos formatos e incentivos para tareas exigentes y con alto nivel de fracaso o abandono asociado.
Referencias
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Enlaces
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