La comunicación y difusión del conocimiento científico son procesos esenciales para el desarrollo de la ciencia, ya que permiten compartir, validar, ampliar y aplicar los resultados de la investigación. Esta tarea se puede realizar por diferentes vías, formales e informales, dirigidas a distintos públicos y con distintos fines.
Los cauces formales son aquellos que se dirigen principalmente a la comunidad científica, con el objetivo de informar, debatir y evaluar el conocimiento científico. Los principales cauces formales son:
Las publicaciones científicas: son los documentos escritos que presentan los resultados de una investigación, siguiendo unas normas y unos formatos establecidos. Las publicaciones científicas más habituales son los artículos, que se publican en revistas especializadas; los libros o capítulos de libros, que recogen estudios más extensos o generales; y las tesis doctorales, que son trabajos originales que se realizan para obtener el grado de doctor. Las publicaciones científicas suelen estar sujetas a un proceso de revisión por pares (peer review), que consiste en que otros expertos evalúan la calidad y la relevancia del trabajo antes de su publicación.
Las publicaciones científicas se pueden consultar en bases de datos bibliográficas, que recopilan y clasifican las referencias y los textos completos de las mismas. Algunas bases de datos son Web of Science, Scopus o Google Scholar.
Los congresos científicos: son eventos presenciales o virtuales que reúnen a investigadores de una disciplina o un tema específico, con el fin de exponer y discutir sus trabajos. Los congresos científicos suelen tener una periodicidad anual o bianual, y se organizan por entidades académicas o profesionales. Los congresos científicos suelen tener una convocatoria abierta para presentar comunicaciones o pósteres, que son resúmenes breves de una investigación, que se someten a una selección previa. Los congresos científicos también suelen contar con conferencias plenarias o mesas redondas, que son exposiciones más amplias o debates sobre temas de interés, realizadas por expertos invitados. Los congresos científicos suelen publicar las actas o proceedings, que recogen las comunicaciones o pósteres presentados.
Los repositorios institucionales: son plataformas digitales que almacenan y difunden la producción científica generada por una institución académica o de investigación, como universidades, centros o grupos de investigación. Los repositorios institucionales tienen como finalidad preservar, visibilizar y facilitar el acceso al conocimiento científico, siguiendo los principios del acceso abierto (open access), que promueven un acceso libre y sin restricciones a la información producida por los investigadores. Los repositorios institucionales suelen contener publicaciones científicas, pero también otros tipos de documentos como informes, proyectos, datos o materiales didácticos.
Algunos ejemplos de repositorios institucionales son DIGIBUG (Universidad de Granada), Dialnet (Universidad de La Rioja) o RUA (Universidad de Alicante). Un listado más amplio, en el directorio rebiun.
Referencias
Delgado López-Cózar, E., & Martín-Martín, A. (2019). "La comunicación académica en la era digital: nuevos formatos documentales para nuevos escenarios". Revista Española de Documentación Científica, 42(1), e240.
Fernández Menéndez, J., & García López-Romero, F. J. (2018). "La comunicación del conocimiento científico: análisis comparativo entre las revistas académicas y las redes sociales". Revista Latina de Comunicación Social, 73, 103-121.
González Alcaide, G., & Aleixandre Benavent, R. (2012). Fuentes de información y documentación en ciencia y tecnología. Madrid: Síntesis.
Marquina, J. Ranking de repositorios y portales de acceso abierto en España con mayor número de registros indexados en Google Scholar. https://www.julianmarquina.es/mayores-repositorios-y-portales-de-acceso-abierto-en-espana-segun-google-scholar
Pese a las críticas por su acceso limitado y dificultades para asumir los costes y estándares de publicación, las revistas siguen siendo la piedra angular en la diseminación del conocimiento científico. Garantizan un proceso de revisión por pares riguroso y estandarizado, proporcionando credibilidad y filtros de calidad a la investigación publicada. Los congresos sirven de oportunidad para el intercambio directo de ideas y la creación de redes profesionales. Y aumenta tanto el número de bases de datos de libre acceso como los repositorios institucionales, con criterios y funciones que desafían el modelo tradicional pero con el riesgo de comprometer la integridad de la ciencia por la falta de estándares de calidad en los procesos de revisión de estos espacios digitales.1
Cualquier innovación o mejora en el acceso y la difusión del conocimiento científico debe ser compatible con el mantenimiento de los estándares de calidad y rigor que caracterizan a los cauces formales. Pero es cierto que los cauces informales tienen como destinatario principalmente al público general, y más que compartir ideas o resultados entre la comunidad de personas expertas su objetivo es divulgar, educar y sensibilizar sobre aspectos relevantes del conocimiento científico a sectores de la opinión pública con distintos grados de curiosidad, pero sin la formación especializada que se presupone a colectivos dedicados profesionalmente a la investigación.
Los principales cauces informales son:
Entre los medios o plataformas que sirven de cauces informales para la difusión del conocimiento científico cabe destacar:
Algunos ejemplos de blogs de divulgación científica son Naukas, Scientia o Principia.
Algunos medios de divulgación científica son Materia, Agencia SINC, Sciencealert o The Conversation.
Entre las más populares destacan X (Twitter), Telegram, YouTube, Facebook o Instagram.
- Twitter: Es la red social más utilizada por divulgadores científicos. Permite compartir información de forma rápida y concisa, a través de mensajes breves (280 caracteres).
- Facebook: Es una red social más generalista, pero cuenta con una amplia comunidad de divulgadores científicos. Permite compartir contenido más extenso, como artículos, vídeos o podcasts.
- YouTube: Es una plataforma muy popular para compartir vídeos educativos y divulgativos.
- Instagram: Es una red social visual, bien adaptada a la divulgación de temas científicos a través de imágenes, infografías o GIFs.
- LinkedIn: Es una red social profesional, que puede ser utilizada por los divulgadores científicos para conectar con otros investigadores y profesionales.
Algunos podcasts de divulgación científica muy populares son Catástrofe Ultravioleta, Coffee Break o Hablando con Científicos.
La digitalización ha multiplicado las plataformas, cauces, formatos y oportunidades para la comunicación y la difusión del conocimiento científico. En conjunto, han contribuido decisivamente a la democratización de la ciencia, al hacerla accesible a un público mucho más amplio.2
Pero conviene tener presente el riesgo de simplificación excesiva de conceptos y de difundir información errónea que se asocia con estos medios o espacios más democráticos y accesibles.3
Blogs y redes sociales pueden complementar a las publicaciones académicas tradicionales, facilitando a los científicos discutir y debatir sobre sus investigaciones de una manera más informal y abierta. Pero no son canales aptos para reemplazar a los soportes y cauces formales (convencionales) de comunicación científica. Con el tiempo, las habilidades para intervenir de modo competente como actores eficaces de divulgación científica en las redes sociales se han ido incorporando al repertorio de destrezas asociadas con la capacitación profesional para la actividad investigadora.
Como soporte básico de la comunicación científica, las revistas (journals) son el principal medio de comunicación y difusión del conocimiento, ideas y resultados de investigación. Pero no todas las publicaciones tienen la misma calidad, relevancia o influencia en el ámbito académico y social. Ha sido necesario establecer criterios y mecanismos para evaluar la calidad de las publicaciones científicas, tanto a nivel individual como colectivo.
Los índices de impacto son indicadores bibliométricos que miden la frecuencia con la que los artículos de una revista son citados por otras fuentes. Se calculan a partir de las citas registradas en bases de datos bibliográficas, como Web of Science o Scopus. Los índices de impacto más conocidos son el Journal Impact Factor (JIF), que se publica anualmente en el Journal Citation Reports (JCR), y el SCImago Journal Rank (SJR), que se publica en el SCImago Journal & Country Rank (SJR).
El factor de impacto (IF) se utiliza como un criterio para evaluar la calidad de las revistas científicas, asumiendo que las revistas más citadas son las más prestigiosas y las que publican los trabajos más relevantes e innovadores. Los índices de impacto también se emplean para evaluar la producción científica de los autores, los grupos, las instituciones o los países, sumando el impacto de las revistas en las que han publicado sus artículos. Estos aspectos suelen ser determinantes del reconocimiento, prestigio institucional y acceso a fuentes de financiación.
Pero los índices de impacto presentan varias limitaciones y han sido objeto de estudios y análisis crítico por razones justificadas. Entre otras:
Por estas razones, se recomienda utilizar los índices de impacto con precaución y complementarlos con otros indicadores o criterios para evaluar la calidad de las publicaciones científicas. Aspectos a considerar:
Factores externos —campo de estudio y popularidad del tema, p. ej.— pueden sesgar el IF y derivar o incentivar solo esfuerzos de investigación centrados en temas y métodos "seguros" para publicar en revistas de alto impacto, en lugar de emprender investigaciones innovadoras. Pero no es realista luchar contra los listados y catálogos de publicaciones ordenados por relevancia e impacto. Lo razonable es incorporar criterios complementarios y herramientas adicionales para evaluar la calidad de las publicaciones y la investigación. El índice h (Hirsch, 2020), por ejemplo, combina información sobre la productividad y la citación de un investigador para medir su impacto. Las métricas alternativas ("altmetrics") incluyen menciones en redes sociales y blogs, descargas y clics, entre otros aspectos.
Referencias
Adler, N., Harzing, A.W. (2020). When Knowledge Wins: Transcending the Sense and Nonsense of Academic Rankings. Academy of Management Learning & Education, 19(1), 99-117.
De Rijcke, S., Wouters, P.F., Rushforth, A.D., Franssen, T.P., Hammarfelt, B. (2021). Evaluation Practices and Effects of Indicator Use – a Literature Review. Research Evaluation, 30(1), 2-18.
Delgado López-Cózar, E., & Martín-Martín, A. (2019). La comunicación académica en la era digital: nuevos formatos documentales para nuevos escenarios. Revista Española de Documentación Científica, 42(1), e240.
Garfield, E. (2019). The History and Meaning of the Journal Impact Factor. JAMA, 295(1), 90-93.
González Alcaide, G., & Aleixandre Benavent, R. (2019). Evaluación del rendimiento investigador: indicadores bibliométricos e índices sintéticos. Madrid: Síntesis.
Hirsch, J.E. (2020). An Index to Quantify an Individual's Scientific Research Output. Proceedings of the National Academy of Sciences, 102(46), 16569-16572.
Martín-Martín, A., Orduna-Malea, E., Thelwall, M., & Delgado López-Cózar, E. (2018). Google Scholar, Web of Science and Scopus: A systematic comparison of citations in 252 subject categories. Journal of Informetrics, 12(4), 1160-1177.
Priem, J., Taraborelli, D., Groth, P., Neylon, C. (2019). Altmetrics: A Manifesto. altmetrics.org.
Vanclay, J.K. (2022). Impact Factor: Outdated Artefact or Stepping-stone to Journal Certification? Scientometrics, 92(2), 211-238.
El acceso al contenido íntegro de las publicaciones científicas suele estar restringido por barreras económicas, legales o tecnológicas, que limitan su visibilidad, uso e impacto. Aunque su diseño y funcionalidad se orienta a satisfacer las necesidades y demandas del colectivos dedicados profesionalmente a la investigación, son numerosas las plataformas que dan acceso a las publicaciones científicas y facilitan su consulta para usos socialmente beneficiosos.
Las plataformas de acceso a las publicaciones científicas se pueden clasificar en dos tipos:
La apropiación de resultados de investigación se refiere al proceso por el cual los actores sociales incorporan el conocimiento científico a sus prácticas, decisiones o políticas, con el fin de resolver problemas, generar innovación o mejorar su calidad de vida. La apropiación de resultados de investigación depende de varios factores, como la relevancia, la calidad, la accesibilidad o la transferibilidad del conocimiento científico.
Las plataformas de acceso a las publicaciones científicas influyen en la apropiación de resultados de investigación, ya que determinan el grado y la forma en que el conocimiento científico llega a los potenciales usuarios. Las plataformas de acceso abierto favorecen la apropiación social y democrática de resultados de investigación, al eliminar las barreras al acceso y al uso del conocimiento científico, así como al fomentar su difusión y su interacción con otros actores sociales. Las plataformas de acceso comercial dificultan la apropiación de resultados de investigación y los beneficios sociales derivados, al crear obstáculos en al acceso y aplicación del conocimiento científico, así como al limitar su difusión y su interacción con otros actores sociales.
Referencias
Clarke, M. (2021). Scholarly Publishing's Transactional Transformation: An Overview. Learned Publishing, 34(1), 3-10.
Larivière, V., Haustein, S., Mongeon, P. (2020). The Oligopoly of Academic Publishers in the Digital Era. PLOS ONE, 10(6), e0127502.
Liu, Z., Yin, Y., Liu, W., Dunford, M. (2022). Viewing the Landscape of Online Knowledge Production: Platforms, Engagement and Performance. Telematics and Informatics, 39, 101243.
Pasquini, C., Lang, K. (2021). The Algorithm and the User: How Can Control Theory Help Us Understand the Dynamics of Digital Platforms? Information Systems Journal, 31(1), 5-27.
Tennant, J., Waldner, F., Jacques, D., Masuzzo, P., Collister, L., Hartgerink, C. (2019). The Academic, Economic and Societal Impacts of Open Access: An Evidence-Based Review. F1000Research, 5, 632.
Se entiende por alfabetización científica el conjunto de conocimientos, habilidades y actitudes que permiten a las personas comprender, valorar y participar en la ciencia y la tecnología. La alfabetización científica es un objetivo educativo, social y político de primer orden, que busca promover una ciudadanía informada, crítica y responsable en los asuntos científicos que afectan a la vida individual y colectiva.
La percepción pública de la ciencia se refiere a las opiniones, actitudes e intereses que tiene la sociedad sobre la ciencia y la tecnología. La percepción pública de la ciencia es un indicador social, cultural y político, que refleja el grado de confianza, apoyo y participación de la ciudadanía en el sistema científico-tecnológico.
Los estudios de alfabetización científica y percepción pública de la ciencia son campos interdisciplinares de investigación dedicados al análisis de los factores que influyen en la relación entre la ciencia y la sociedad, así como sus implicaciones para la educación, la comunicación, la innovación y el desarrollo. Su base son diferentes enfoques teóricos y metodológicos, que abordan aspectos como el conocimiento, el interés, la actitud, el comportamiento o la participación de los públicos en la ciencia con las herramientas metodológicas propias de las ciencias sociales.
Los sesgos epistémicos son distorsiones o errores cognitivos que afectan al proceso de adquisición, procesamiento y uso del conocimiento. Pueden tener diversas causas, como las limitaciones de la memoria, la influencia de las emociones, las preferencias personales o las creencias previas. Los sesgos epistémicos pueden tener consecuencias negativas para el aprendizaje, el razonamiento o la toma de decisiones.
Los estudios de alfabetización científica y percepción pública de la ciencia han identificado varios sesgos epistémicos que pueden afectar a la comprensión y valoración de la ciencia entre colectivos de público diferenciados:
- El sesgo de confirmación: consiste en buscar o interpretar la información que confirma las propias hipótesis o expectativas, ignorando o desestimando la información que las contradice.
- El sesgo de autoridad: consiste en aceptar o rechazar una afirmación basándose en el prestigio o credibilidad de quien la emite, sin considerar las evidencias o argumentos que la sustentan.
- El sesgo de disponibilidad: consiste en estimar la probabilidad o importancia de un evento basándose en la facilidad con la que se recuerda o se accede a ejemplos similares.
- El sesgo de anclaje: consiste en basar las estimaciones o juicios en una información inicial o previa, sin ajustarla adecuadamente a las nuevas informaciones o evidencias.
Este tipo de sesgos, además de dificultar el desarrollo de una alfabetización científica crítica y reflexiva, pueden contribuir a generar una percepción pública distorsionada o simplificada de la ciencia y la tecnología, sobre todo cuando implica minusvalorar sus riesgos y sobrevalorar acríticamente sus beneficios. Evitar o contrarrestar su efecto requiere desarrollar estrategias educativas y comunicativas que fomenten el pensamiento crítico, el debate abierto e informado y la capacidad para evaluar y utilizar la información científica de manera efectiva.
El sesgo de confirmación puede hacer que las personas busquen y acepten información que confirma sus creencias existentes, mientras que ignoran o rechazan la información contradictoria.
- Nickerson (2021). "Confirmation Bias: A Ubiquitous Phenomenon in Many Guises". Review of General Psychology, 2(2), 175-220.
Los sesgos epistémicos ponen de manifiesto la dependencia humana de heurísticas cognitivas para interpretar información compleja. Aunque puedan resultar útiles en ciertas situaciones, por lo general inducen interpretaciones erróneas o simplistas de los datos científicos, cuando no actitudes refractarias y negacionistas ante la evidencia científica que contradice creencias y valores personales, experiencia previa individual, expectativas y fuentes o autoridades de referencia.
Referencias
Brossard, D., Lewenstein, B. (2019). A Critical Appraisal of Models of Public Understanding of Science: Using Practice to Inform Theory. LSE Public Policy Review, 3(1), 1-22.
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Kahneman, D., Tversky, A. (2022). Prospect Theory: An Analysis of Decision under Risk. Journal of Political Economy, 130(1), 1-26.
Pew Research Center. (2010). Public views on science and technology. Washington, DC: Pew Research Center.
Sinatra, G. M., Kienhues, D., & Hofer, B. K. (2014). Addressing challenges to public understanding of science: Epistemic cognition, motivated reasoning, and conceptual change. New York, NY: Routledge.
Stocklmayer, S., Gilbert, J.K., Treagust, D. (2020). The Role of Contextual Information in the Interpretation of Science Text. International Journal of Science Education, 42(1), 18-35.
Véase Science Direct (peer-reviewed journal articles and book chapters); Center for Open Science; All Conference alert.↩
Véase M. Bucchi (2008). "Of deficits, deviations and dialogues". Handbook of public communication of science and technology. Londres: Routledge.↩
Véase Bonetta, L. (2007). "Scientists Enter the Blogosphere". Cell, 129(3), 443-445.
Peters, H.P. (2013). "Gap between science and media revisited: Scientists as public communicators". Proceedings of the National Academy of Sciences, 110(Supplement 3), 14102-14109.
Mas-Bleda, A., Thelwall, M., Kousha, K., & Aguillo, I. F. (2014). "Do highly cited researchers successfully use the social web?" Scientometrics, 101(1), 337-356.↩