La rapamicina, un inmunosupresor que se utiliza para evitar el rechazo de órganos trasplantados, no es efectiva para el tratamiento de enfermedades mitocondriales como se pensaba

Investigadores de la Universidad de Granada (UGR) han determinado que, en contra de lo que se pensaba hasta ahora, la rapamicina o sirolimus (un medicamento inmunosupresor que se utiliza para evitar el rechazo de órganos trasplantados y cuya actividad anti-proliferativa también puede ser útil en el cáncer) no es efectiva para el tratamiento generalizados de enfermedades mitocondriales. Las enfermedades mitocondriales están catalogadas dentro de las llamadas “enfermedades raras” pero, en su conjunto, constituyen las enfermedades más frecuentes dentro de las enfermedades metabólicas congénitas. En la mayoría de casos no existen tratamientos efectivos para estas enfermedades y la atención al paciente se limita a cuidados paliativos.

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