Investigadores de la Universidad de Granada han participado en un estudio que demuestra que los polluelos de herrerillo común (Cyanistes caeruleus) modifican la intensidad de las señales visuales que utilizan para reclamar alimento a sus progenitores en función de la competencia que existe dentro del nido. El trabajo, publicado en la revista Animal Behaviour, se ha desarrollado a partir de una población silvestre de herrerillos de Sierra Nevada y cuenta también con la participación del Museo Nacional de Ciencias Naturales y del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos.
La investigación analiza la función de las llamativas boqueras amarillas y anaranjadas que exhiben los polluelos cuando solicitan alimento. Estas estructuras, cuya coloración está producida por carotenoides obtenidos a través de la dieta, actúan como una señal visual para atraer la atención de los progenitores durante la alimentación.