Hace casi 4.000 años ya existían trabajos especializados por sexos y algunas tareas solo las realizaban las mujeres

Entre el 2200 y el 1550 antes de nuestra era (a.n.e) se desarrolló la cultura de El Argar en el sudeste de la Península Ibérica, una sociedad compleja en la cual hubo una diferenciación social en base a género y edad y una especialización en la realización de trabajos artesanales relacionados con la cerámica, la lítica, el textil y la metalurgia. Este saber se refuerza ahora con nuevas aportaciones que publica la revista Journal of Archaeological Science. En ella se da a conocer un estudio, encabezado por Marina Lozano, investigadora del Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social (IPHES) y de la Universitat Rovira i Virgili (URV), que ha realizado en colaboración con científicos del Laboratorio de Antropología de la Universidad de Granada, entre los que se encuentra Ángel Rubio Salvador, autor también del articulo que recoge la nueva investigación.

Seguir leyendo