Finaliza el XX Congreso Internacional de Fijación de Nitrógeno

A lo largo de las cuatro jornadas de ponencias y debates se han planteado los principales retos de futuro para este campo científico

Una conferencia de clausura en el Aula Magna de la Facultad de Ciencias de la UGR ha dado fin al XX Congreso Internacional de Fijación de Nitrógeno, que ha reunido a 350 científicos procedentes de 39 países durante cuatro jornadas.

En esa última conferencia, cuyo ponente ha sido el investigador Gary Stacey de la Universidad de Missouri, se han abordado las perspectivas de futuro para este campo científico. Esta cuestión está en consonancia con un congreso que ha tratado de definir líneas de actuación para lograr “un avance en el conocimiento de este proceso esencial para el planeta y para la mejora de la producción agrícola y la fertilidad de los suelos”, que además “sea respetuoso con el medio ambiente”, según ha declarado Mª Jesús Delgado, presidenta del Comité Organizador e investigadora de la Estación Experimental del Zaidín (EEZ-CSIC).

Por ello, entre los principales retos futuros en el campo de la fijación del nitrógeno que se extraen de las charlas y posters que se han presentado en esta cita científica internacional, está el “intentar, con nuestro conocimiento científico, convencer a la industria, compañías y productores agrícolas para que se potencie, sobre todo en Europa, la utilización de biofertilizantes”. Esto explica que una de las principales conclusiones del congreso sea la necesidad de fomentar la colaboración entre investigadores, empresas y agricultores.

Delgado se ha mostrado “muy satisfecha” con el desarrollo del congreso y ha agradecido la colaboración de la Universidad de Granada al proporcionar un espacio, la Facultad de Ciencias y la Escuela Técnica de Ingeniería de la Edificación en el Campus de Fuentenueva, donde se han producido “interacciones y encuentros muy interesantes” entre los investigadores participantes.

Retos para el futuro

El contenido de las charlas y posters se ha centrado, principalmente, en el trabajo que están llevando a cabo los investigadores de todo el mundo, en dos áreas determinadas: el fomento del uso de biofertilizantes en la producción agrícola por un lado y, por otro, la búsqueda por parte de los científicos de microorganismos que permitan que plantas como los cereales puedan fijar nitrógeno, proceso que hasta ahora, sólo puede llevarse a cabo en las leguminosas.

Los inoculantes son resultado de la investigación básica que se hace relacionada con la fijación del nitrógeno. Es un producto tecnológico cuyo principio activo es una bacteria seleccionada previamente después de años de trabajo y que se aplica de forma masiva a la semilla de un cultivo de forma que cuando germina entra en contacto con la bacteria, forma la simbiosis y fijan el nitrógeno para esa planta.  La producción de inoculantes y su uso como alternativa a los fertilizantes químicos han centrado una gran parte de los contenidos de los trabajos presentados por los ponentes de este evento científico. A lo largo del congreso se ha podido conocer la transferencia del conocimiento y la colaboración entre ciencia y empresa que llevan a cabo investigadores de países de referencia en la producción y uso de biofertilizantes como son Argentina y Brasil.

Para Delgado, cuyo trabajo investigador se centra en la fijación de nitrógeno, “el reto más difícil al que nos enfrentamos es conseguir que los cereales, que de forma natural no son capaces de fijar nitrógeno, puedan hacerlo con el fin de que los productores agrícolas de países subdesarrollados puedan acceder a fertilizantes naturales, mucho más baratos que los fertilizantes químicos, que además son perjudiciales para el medio ambiente y la salud de las personas”.