La adhesión a los mitos sobre la ciberviolencia sexual se relaciona con otras creencias y actitudes como el sexismo offline, los mitos sobre la violación y sobre las relaciones íntimas de pareja, así como la orientación a la dominancia social. Además, las personas con estas ideas no solo tienden a identificarse en menor medida con el feminismo, sino que también muestran una mayor tendencia a culpabilizar a las víctimas y a minimizar el problema.
Lo demuestra un estudio realizado en el Centro de Investigación Mente, Cerebro y Comportamiento (CIMCYC) de la UGR. El principal objetivo del trabajo ha sido el desarrollo y la validación de la Escala de Aceptación de Mitos sobre la Ciberviolencia Sexual contra las Mujeres (AMCYS) en distintos contextos culturales, una herramienta que evalúa las convicciones al respecto y permite explorar la percepción social. A partir de investigaciones previas en las que se examinaron estas posiciones en la red social X, se ha aplicado dicha medida en más de 2.400 hombres y mujeres de España y Estados Unidos.