Estudian dos ecosistemas de Sierra Nevada durante 4500 años

Los investigadores de la Universidad de Granada han detectado una diferente sensibilidad y respuesta a largo plazo entre las dos zonas de Sierra Nevada, a pesar de su cercanía e iguales condiciones climáticas

El artículo ha sido publicado en la revista Scientific Reports, del grupo Nature

Investigadores del departamento de Estratigrafía y Paleontología de la Universidad de Granada han analizado dos zonas de turberas adyacentes en Sierra Nevada con el objetivo de determinar su evolución ambiental durante el Holoceno tardío, es decir, los últimos 4500 años aproximadamente.Sierra Nevada

Estas turberas, localmente llamadas borreguiles, son el Borreguil de la Virgen y el Borreguil de la Caldera, y están situadas aproximadamente a 3000 metros sobre el nivel del mar. Uno de los fundamentos de la investigación lo han constituido trabajos recientes que demuestran que los ecosistemas situados a altas latitudes son un excepcional sensor del cambio climático.

Por esta razón, el grupo de la UGR, que desde hace diez años estudia los ecosistemas pasados de Sierra Nevada, ha evaluado estas condiciones ambientales que además son extrapolables a otras áreas de alta montaña. Mediante el análisis de las tendencias naturales a largo plazo en estos lugares, así como de la respuesta que tienen ante el impacto que produce el ser humano, los investigadores tratan de crear un mapa de los cambios ambientales en Sierra Nevada para definir la evolución que sufrirán estos entornos.

La primera conclusión de esta investigación ha sido consecuencia de un elemento singular: a pesar de que las zonas de estudio solo están separadas por aproximadamente cuatro kilómetros, han experimentado respuestas ambientales locales distintas ante las mismas condiciones climáticas. Esto implica que estos cambios son un mecanismo complejo en esta región, dado que cada una de las zonas está más condicionada por un fenómeno distinto.

Así, los investigadores han determinado que la respuesta ambiental en Borreguiles de la Virgen está más controlada por la Oscilación del Atlántico Norte (NAO), mientras que en Borreguiles de la Caldera tienen mayor impacto las fluctuaciones en la radiación solar. Este hecho resulta significativo porque ayuda a definir las acciones de conservación de estos ambientes: como las respuestas de los dos lugares estudiados son distintas, las medidas para su conservación deberán ser específicamente diseñadas para cada uno de estos entornos.

Seguir leyendo