Entrenar con intervalos de alta intensidad es beneficioso para el estado de ánimo. Reduce la ira y la hostilidad, la ansiedad, la tristeza y los síntomas de depresión. Además, este tipo de ejercicio, conocido como HIIT, se puede combinar incluso con el consumo moderado de alcohol, aunque los expertos advierten de que esto último puede tener otras consecuencias negativas para la salud.
Son las conclusiones de una tesis doctoral con mención internacional defendida en la Universidad de Granada por la investigadora Cristina Molina Hidalgo. Andrés Catena Martínez, catedrático del Departamento de Psicología Experimental de la UGR, y Manuel Castillo Garzón, profesor emérito del Departamento de Fisiología, han dirigido este trabajo. Los estudios se han validado en personas jóvenes y sanas.