El tipo de exposición al sol y la periodicidad con la que esta se produce marcan las consecuencias sobre la salud de la piel de las personas. En cualquier caso, tomarlo sin protección adecuada es un riesgo.
El profesor Agustín Buendía Eisman recuerda: “Según el tipo de exposición al sol, puede surgir un cáncer de piel distinto”. Quienes pasan gran parte de su vida bajo la radiación solar, como por ejemplo los trabajadores del campo o del mar, tienen más riesgo de padecer carcinoma espinocelular, el segundo tipo más común de cáncer de piel.
Sin embargo, las exposiciones solares intensas, agudas y estacionales, como las que habitualmente se realizan en las playas durante las vacaciones de verano, están más vinculadas a las quemaduras en la piel y se relacionan con el melanoma y el carcinoma basocelular.