Un análisis de paleodieta señala que en la Prehistoria, durante miles de años, no existieron diferencias sociales en el consumo de alimentos

El análisis bioquímico de restos humanos se ha convertido en un aspecto central en el conocimiento de las poblaciones del pasado. El estudio de la movilidad de poblaciones, sus afinidades genéticas o su dieta ha encontrado en el ADN antiguo y en los análisis de isótopos estables una de sus principales fuentes de información. Los estudios de paleodieta son posiblemente los que están generando mayores avances en el conocimiento. La paleodieta es analizada fundamentalmente a partir de los denominados como isótopos estables de carbono y nitrógeno. Se trata de unos indicadores presentes en el colágeno de los huesos humanos que permiten conocer el tipo de alimentación consumida durante varios años antes de la muerte del individuo.

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