Consumir alcohol disminuye la sensibilidad al contraste y aumenta la sensación de velo luminoso sobre lo que vemos, afectando a la conducción

Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Granada (UGR), pertenecientes al departamento de Óptica, ha revelado cómo el consumo de alcohol deteriora la función visual y afecta a la conducción: disminuye la sensibilidad al contraste (esto es, la habilidad de discriminar contrastes luminosos) y crea un velo luminoso sobre la escena observada, al aumentar la luz difusa que llega a retina (retinal straylight). En este trabajo, publicado en la revista Scientific Reports, participaron un total de 40 sujetos, con una edad promedio de 28 años. La bebida alcohólica consumida en el experimento fue vino tinto de la provincia de Granada (Pago de Almaraes, Benalúa de Guadix, Granada), y para medir la tasa de alcohol en aire espirado se usó un etilómetro. La Policía Local de Granada y Drager Iberia colaboraron en el estudio con la cesión de los etilómetros.

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