FRUTAS


 
 
De composición similar a las verduras, tienen la ventaja de que la mayoría de las veces se consumen frescas, lo que no deteriora mucho su composición de vitaminas y sales minerales.  No es cierto que las vitaminas estén sólo en la piel, pero si comemos la fruta sin pelar hay que lavarla a conciencia.
 
Toda la vitamina C y la mitad de la vitamina A que necesitamos a diario procede de la fruta. Así que no podemos mirarla como un lujo, sino como algo necesario que no debe sustituirse con yogures o dulces. Lo indicado es tomar dos piezas de fruta al día, una de ellas cítrica (naranja, mandarina, pomelo, lima). También el kiwi y las fresas aportan gran cantidad de vitamina C y son comparables a los cítricos en ese sentido.

Propiedades curativas de algunas frutas

Manzana: Estreñimiento y trastornos gastrointestinales
Pera: Inflamación de la mucosa intestinal y retención de líquidos.
Melocotón: Anemia y estados de convalecencia.
Albaricoque: Estreñimiento, anemia, excitación nerviosa y retención de líquidos.
Ciruela: Estreñimiento.
Cereza: Arteriosclerosis, reumatismo, artritis y trastornos gástricos.
Fresa: Intoxicación hepática y endocrina.
Naranja: Estados febriles, resfriados y retención de líquidos.
Limón: Impermeabilidad capilar y formación de placas de ateroma en las arterias.
Plátano: Escasa secreción de jugo gástrico, diarrea, calambres.
Piña: Retención de líquidos, esclerosis, deficiencia en la tiroides y en las glándulas genitales.
Uva: Resfriados, estados de debilidad, congestión hepática y artritis.

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