Entretextos. Revista Electrónica Semestral de Estudios Semióticos de la Cultura

Comité Científico de Honor de Entretextos

     
Estudios iberoamericanos sobre la semiosfera

Nº 6 Granada, Noviembre 2005

     
     


 Clío en la encrucijada, de Iuri Lotman (*)


 Jerusa Pires Ferreira

 

Este texto de Lotman, «Clío en la encrucijada», está incluido en el segundo volumen de la antología La semiosfera (1998), un trabajo que desde mi punto de vista es fundamental por las discusiones contemporáneas que involucran a la Semiótica y a la Historia. Es parte del conjunto La semiofera I, II, III, organizado por Desiderio Navarro, y cuenta con una biografía de Lotman y con bibliografía por Manuel Cáceres.

Está en un volumen que trata de modelos, tipologías, cultura y memoria y memoria de la cultura, de la biografía literaria en el contexto histórico cultural, entre otros temas.

Una de las razones alegadas por Desiderio Navarro en el bien fundamentado prefacio para la importancia de esos textos es considerar la urgencia en estudiar, en profundidad, la producción teórica de Iuri Lotman posterior a lo que llama la ‘etapa tectónica neo-estructuralista del autor’. De 1980 a 1993, nos dice, el pensamiento de Lotman camina hacia un enfoque cada vez más dinámico del texto y de la cultura como generadores de sentido.

Se comprende cómo para este pensador, y para otros que realizaron su obra en el espacio soviético, fue importante pensar la historia. Cuenta el sustrato conceptual de las formulaciones marxistas, el enfrentamiento con otros pueblos (presentes en las nociones de centro y periferia), la idea permanente de cultura en relación, el diálogo, la organización de espacios de resistencia, la proposición de nuevas teorías.

En Lotman se destaca una forma pionera de pensar la cultura, considerando los sistemas de comunicación y de información.

En una entrevista, realizada por mí en Moscú, con el que considero uno de los más importantes historiadores de nuestro tiempo, Aron Gurevich (publicada en Revista Cult, 20, 1999), nos confiesa que, a pesar de estar alejado de grupos semióticos, quiere señalar a Iuri Lotman como un ejemplo bien logrado de compatibilización Semiótica/Historia. Así que considera sus conquistas una ruta (nos dice) para los pensadores actuales. Empezó sus actividades de investigación y de vida profesional en la Moscú de los años cuarenta. Nos ha explicado que era un historiador de expresión tradicional y que se ha orientado hacia la literatura antropológica, hacia la Semiótica y la Escuela de los Annales (Fernand Baudrel), tratando de reconstruir sobre todo el concepto de Historia Social. Ha sufrido severas acusaciones.

Y pudo realizar tan oportunamente la compatibilización, entre dominios, apoyándose en sus maestros, entre los cuales se destaca Marc Bloch.

Considera una conquista suya poder vencer ciertas limitaciones cuando se enfrenta a la construcción de la historia y presta atención a los estudios comparativos para el importante papel de las diferencias. Es así como introduce tan claramente la noción de individuo en sus textos, que culminan con el libro Los orígenes del individualismo europeo (1997).

Volviendo a La semiosfera, a la fundamental antología aludida, nos hallamos frente al final del volumen II con el estimulante título «Clio na encruzilhada» (en portugués queda bastante sonoro el título), o la Historia en el cruce de caminos (un heptasílabo que en español se hace octasilábico).

Clío, el personaje mitológico que convive de forma insistente con nosotros en el universo de la literatura, de la iconografía, hoy día tiene que ver, en el terreno de la investigación, con el tiempo, la historia, la memoria. Sabemos que es una de las musas, hija de Júpiter y Mnemosine, y que su nombre deriva del étimo de la palabra griega celebrar.

Cantando las glorias de los guerreros y las conquistas de un pueblo, Clío se ha tornado en la patrona de la historia. Es costumbre representarla sentada, ostentando como atributo la trompa heroica usada para proclamar los grandes hechos, y en la mano la clepsidra, el reloj de agua, emblema del orden cronológico de los sucesos.

Si la encrucijada nos remite al cruce de caminos, lo hace también en cuanto a las elecciones, al impasse, a los dilemas.

Ya que tanto se ha hablado acerca de las religiones afro-americanas, todos en Brasil conocen la fuerza y el papel decisivo de las encrucijadas –lugar propicio para el mal o para el bien, espacio de ritos diversos.

Pues este texto es uno de los últimos producidos por el semiótico, que aprovecha para mostrar el impasse y los dilemas de determinada concepción de la historia, haciéndonos el balance todavía posible, al final del siglo, al final del milenio. Falleció en 1993 y en el texto presente  se refiere a la década de los 90.

Procede a la crítica de una historia previsible, sostenida por la causalidad, desarrollada en la regularidad del proceso histórico, como si él existiera fuera de los mecanismos de la cultura.

Nos muestra cómo, en ese caso, historia y utopía son eslabones de una cadena, implicando en la idea de un modelo ideal de desarrollo histórico, aquel, por ejemplo, que vincula historia y progreso y que también proyecta toda una concepción evolucionista.

“La historia es una mirada al pasado desde el futuro, una mirada a lo ocurrido desde el punto de vista, de una idea sobre la ‘norma’, la ‘ley’, el ‘código’” (Lotman, 1998:245).

Al hablar de la ubicación en el futuro como irreversibilidad, es importante comentar otra concepción de la historia, la visionaria, proyectando la profecía, como en el caso de Padre Antonio Vieira y su Historia del Futuro. Se trata, sin embargo, de otra cosa.

La propuesta presente en «Clío en la encrucijada» es la de que la historia sea entendida como construcción, considerando las series culturales, las especificidades concretas de los pequeños hechos, las imprevisibilidades. Y esto él nos lo apunta en su texto al citar a Prigogine y sus trabajos en los que se destaca la discusión respecto a la causalidad, cuestionando la regularidad dominante. Lo mismo pasa en cuanto a las definiciones. ¿No sucederá, como se pregunta Lotman, que, al definir la periferia, aquello que parecía periferia se revele, por ejemplo, como un principio estructural fundamental?

“La historia se presenta ante nosotros no como un ovillo desovillado en un hilo infinito, sino como una avalancha de materia viva que se autodesarrolla.”

Él nos dice también:

“La historia no es un proceso unilineal, sino un torrente multifactorial. Cuando se alcanza el punto de bifurcación, es como si el movimiento se detuviera sumido en la reflexión sobre la elección de un camino.” (Lotman, 1998: 252)

Nos recuerda, ante todo, cómo es convencional la cronología histórica: las fronteras de los siglos, de las décadas, los conceptos de principio o de final de siglo que son adoptados, a partir del punto de vista seguido por determinada cultura.

Al mostrar lo que existe de imprevisible en los hechos, señala la importancia de todo lo que se pierde antes de que algo sea considerado científicamente posible.

Hace aún la crítica de la dialéctica hegeliana, y en este punto  hay toda una discusión fundada en la filosofía de la historia. Lleva en cuenta la cosmología, diciéndonos que la historia de la humanidad puede ser considerada como un fenómeno peculiar en el desarrollo del cosmos, en su totalidad.

Y por todos estos cuestionamientos, en lugar de Clío, como la representación de la historia triunfante y guerrera, nos presenta la posibilidad de entender pequeños hechos (tendencias de la microhistoria contemporánea) y en la conclusión de su texto, que anticipo:

“Clío se presenta no como una pasajera en un vagón que rueda sobre rieles de un punto a otro, sino como una peregrina [¡bella imagen!] que va de encrucijada en encrucijada y escoge un camino.” (1998:254).

Al terminar, habla de los símbolos arcaicos como condensadores de una experiencia milenaria que nos ofrece vivas etimologías: la cruz, encrucijada, en sánscrito significa elección, destino, principios humanos –la razón y la consciencia, cuestión tan valorada por algunos de esos pensadores ya referidos y por otros como M. Bajtín y V. Ivanov.

Clío sale al cruce de caminos, y podríamos señalar las imposiciones e impasses en  la construcción de elecciones.

Tomando problemas y cuestiones muy cercanas de algunos teóricos que lo precedieron o aún los que están a su alrededor, él los proyecta, por tanto, en fecunda discusión.

Y él mismo va a escoger a Clío (musa/memoria) para, en lugar de celebrar grandes hechos guerreros, ofrecer la cultura como posibilidad de múltiples esperados y no esperados hechos.

Examinemos algunas referencias paralelas a los procedimientos del historiador expresados en este texto.

 Se ha publicado una selección de trabajos de Lotman, sobre Lotman o dedicados a él (Lotman, 1995). La publicación es póstuma, pero fueron producidos estos textos en los últimos años de su vida. Ya con dificultades para escribir, él habría dictado algunos de ellos.

Bautizó como No-Memorias los textos que tratan de su participación en la Segunda Guerra Mundial, recuperando vivencias de difíciles tiempos, el relato se inicia el año 1939.

Preocupado por la historia de la cultura, se inclinaba también sobre archivos para escribir una trilogía, enfocado en una familia de la nobleza rusa, y apenas ha logrado llegar hasta el segundo volumen.

Pretendía escribir aún una serie con el nombre Conversaciones sobre la cultura rusa –lo cotidiano y las tradiciones: parte que trataría de culinaria y de gastronomía. Eran programas de televisión que después los imaginó bajo la forma de libro. La historia pasa a través de la casa del hombre, a través de su vida particular (Historia de la vida privada). No son los títulos, las condecoraciones o las dádivas del zar, sino la postura individual, lo cotidiano y el peligro eminente a que se sujetaba de forma independiente, lo que lo transforma en personalidad histórica.

Todo esto nos lleva a comprender las razones concretas de esta propuesta, al traer como personaje central a Clío, inquieta y no triunfalista.

En los años ochenta, Paul Zumthor publica Parler du Moyen Age (1980), un libro que estoy traduciendo, en donde nos dice que tomamos conciencia de la naturaleza fundamentalmente histórica de las ciencias humanas, pero conciencia del impasse en el cual se cierra toda filosofía de la historia.

Para historiadores, semióticos, pensadores de la cultura, un mensaje, que sigue a epistemologías del descubrimiento y a rupturas de positivismos incurables. Caminando hacia el encuentro del maestro de Tartu, aquél, nacido en Ginebra  y viviendo en Montreal, nómada eterno, nos dice:

“Todo texto soporta la existencia de una larga serie de relaciones interpersonales, dialógicas, movientes, articuladas a lo largo del tiempo. Es por el sesgo de esas relaciones por lo que la historia viene a implicarse en el debate.”

Considerando la historicidad de cada uno (referencia explícita a Lotman y a los historiadores de Tartu), nos presenta su argumentación:

“Si admitimos junto a los historiadores de Tartu [sic] que la historia es un texto que se comunica, actuando ahí el cuerpo social, la historicidad se sitúa al mismo tiempo en esta lectura y en la producción de frases nuevas que ella genera. La intervención de la alteridad disocia más o menos esos términos, los hace complejos al  heterogeneizarlos....”

Clío tendrá entonces, y cada vez más, nuevos roles y trayectos. De cuestionadora a creadora de pequeños y nuevos senderos, en el milenio que se inicia.

São Paulo, 11 de octubre de 2005

 

Referencias bibliográficas

Alexandrov, Vladimir. Lotman’s “Semiosphere” and Varieties of the Self. Italia: Centro Internazionale di Semiotica e di Linguistica/ Università di Urbino, 1998.

Gurevich, Aron. A Síntese Histórica e a Escola dos Anais. Tradução de Paulo Bezerra. São Paulo: Perspectiva, 2003.

Gurevich, Aron. Los orígenes del individualismo europeo. Barcelona: Crítica/Grijalbo Mondadori, 1997.

Lotman, Iuri M. (1996). La Semiosfera I. Semiótica de la cultura y del texto (Selección y traducción del ruso de Desiderio Navarro). Madrid: Cátedra (Colección Frónesis).

Lotman, Iuri M. (1998). La Semiosfera II. Semiótica de la cultura, del texto, de la conducta y del espacio (Selección y traducción del ruso de Desiderio Navarro). Madrid: Cátedra (Colección Frónesis).

Lotman, Iuri M. (2000). La Semiosfera III. Semiótica de las artes y de la cultura (Selección y traducción del ruso de Desiderio Navarro). Madrid: Cátedra (Colección Frónesis).

Lotman, Iuri M. Sémiosphère. Traduction: Anka Ledenko. Limoges: Pulim, 1999.

Lotman, Iuri M. Universe of the Mind. Translated by Ann Shukman. London: Tauris, 1990.

Lotmanovskii sbornik, [Colección de Lotman] (E. V. Permiakov, ed), Moscú, Garan, 1995.

Pires Ferreira, Jerusa. «Cultura é Memória». In: Armadilhas da Memória. São Paulo: Ateliê Editorial, 2004.

Vieira, Antonio. História do Futuro: livro anteprimeyro prologomeno a toda a História do Futuro, em que se declara o fim, & se provam os fundamentos della, matéria, verdade, et utilidade da História do Fututuro. Belém: Secult, 1998 (Fac-símile da edição de 1718).

Zumthor, Paul. Performance, Recepção e Leitura. Tradução: Jerusa Pires Ferreira e Suely Fenerich. São Paulo: Educ, 2000.

Zumthor, Paul. Parler du Moyen Age. Paris: Ed. Minuit, 1980.

 

 Principio del documento

* Una versión de este texto se presentó, en portugués, con el título «Clio na encruzilhada de Iuri Lotman», en el I Encontro Internacional para o estudo da Semiosfera. Interferências das diversidades nos sistemas culturais, celebrado en São Paulo (Brasil), 22-26 de agosto de 2005. Traducción del portugués al español de Elen Döpenschmitt.  Se publica por primera vez en Entretextos.

El URL de este documento es http://www.ugr.es/~mcaceres/Entretextos/entre6/clio.htm

 

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