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|
"Si he perdido la
vida, el tiempo, todo lo que tiré, como un
anillo, al agua, si he perdido la voz en la
maleza, me queda la
palabra..." |
Blas de
Otero |

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Salmo en ristre
Pablo Mora
| .../... Los que asechan contra la vida
serán pasto de los chacales. Dios dispara contra
ellos su saeta y de improviso son heridos.
Visita la tierra, temperándola con su lluvia.
Dispersa a los pueblos que se deleitan con la
guerra. Conservará nuestra vida y no dejará que
nuestros pies vacilen. Dará casa a los
desamparados, sólo los rebeldes se quedarán al
seco. Sobre los lirios la muda paloma de los
lejanos terebintos. Sean confundidos y
avergonzados los que buscan mi vida, tu vida.
Sálvanos, Señor de las manos del malvado, de las
manos del perverso y del violento. Hemos sido
para muchos un asombro, porque tú siempre fuiste
nuestro seguro asilo. ¡Despierta! ¿Cómo es que
estás dormido? ¡Despierta, no nos dejes del
todo! ¿Olvidaste nuestra miseria, nuestra
opresión? |
http://poesiasociedadanonima.blogspot.com/2010/02/salmo-en-ristre.html |

|
LUCHARÉ POR TI
Viva Cuba libre!,
el mundo algún día
también será libre
como la flor en el campo
y tocororo en la primavera.
|
Dedicado
especialmente al Pueblo cubano
que viene soportando heroicamente
desde hace casi 50 años
el
bloqueo económico genocida
del capitalismo yanqui.
Sé que cada día que pasa
cada ola que navega
conspiran contra ti
pero no importa, amor
el sueño es tan grande
como la esperanza
y, hoy, amor
te lo prometo
lucharé por ti
sí, lucharé por ti
una vez más
lucharé
seguiré luchando
por ti.
Vuela, amor
como las semillas
de un nuevo amanecer
haz camino entre las dunas
aunque los astros y las estrellas
se colapsen a veces
entre los entresijos de la historia
lucharé, sí
seguiré luchando por ti
y cuando la noche te encuentre
entre avenidas sin dirección
y las amapolas se tronchen
como hadas abandonadas
lucharé por ti
sí, seguiré luchando.
Aunque los mandatarios
del tiempo digan
que son los amos del mundo
y la infancia continúe siendo
una esclavitud
de puentes rotos
lucharé por ti
sí, seguiré luchando por ti.
Hoy tuve un antiguo deseo;
un mundo justo
sin injusticias entre los seres humanos,
y tuve un presentimiento
lucharé por ti
sí, seguiré luchando.
F. Bellido/Granada, Enero-2010
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De la
poesía de Haití
La historia de la poesía de Haití del
siglo XX, en toda su extensión y hondura, tiene a
primera vista una relación más íntima, o acaso más afín,
con los sueños libertarios de Toussaint Louverture o de
Petion que con esta realidad precaria y lastimada de
país con más de 90 por ciento de analfabetos, que a la
vez soportó una de las dictaduras más arrasadoras y
demenciales del continente, como fue la de la familia
Duvalier. No obstante, el curso de la poesía de esta
nación, siempre ahondada en la circunstancia,
revoloteando en el destino de los días, es un puente
cierto, construido con duras maderas de la zona, que va
desde aquellos fervores históricos o míticos a esta
realidad tajante, cruda, o, cuando no, sorprendente o
inconcebible. La intensidad de esta poesía, inclusive
las ásperas polémicas, en torno de la lengua francesa y
el créole, o ya del indigenismo, ilustran por sí un
enraizamiento situado en el corazón mismo de la
desgarradura. Ciertamente, desde el desembarco de los
marines en 1915 y de las dos siguientes décadas de
diezmante ocupación, el historial de los poetas y
escritores de Haití se vertebra alrededor de la
persecución, la cárcel, la muerte y el exilio. No existe
en América latina un conjunto de poéticas del
estremecedor dramatismo de la poesía haitiana,
vivenciada y exudada en los bordes, y por momentos,
pareciera, más allá del dolor de las palabras. Obras
como las de Jacques Roumain (1907-1944), Jacques Stéphen
Alexis (1922-1961), Jacques Viau (1942-1965), Felix
Morisseau Leroy (1912-1998), Anthony Phelps (1928) y
René Philoctete (1932-1998), entre otras, substancian un
recorrido humano a herida abierta y, a la vez, uno de
los extremos reveladores o prospectivos de la poesía y
la cultura de Occidente.
(Texto de presentación de la
Poesía de Haití; Cuaderno Carmín, Buenos Aires,
mayo de 2001.)
Africa he guardado tu recuerdo Africa
estás en mí
como la astilla en la herida
como un fetiche tutelar en medio de la aldea
Haz de mí la piedra de tu honda
de mi boca los labios de tu llaga
de mis rodillas las columnas rotas
de tu humillación
Sin embargo
no quiero ser más que de vuestra raza
obreros campesinos de todos los países...
obrero blanco de Detroit peón negro de Alabama
pueblo innumerable de las galeras capitalistas
el destino nos yergue hombro con hombro
y renegando del antiguo maleficio
de los tabúes de la sangre
pisamos los escombros de nuestras soledades
Si el torrente es frontera
arrancaremos al declive su cabellera irrestañable
Si la sierra es frontera
romperemos la mandíbula de los volcanes
que refuerzan las Cordilleras
y la llanura será la explanada de la aurora
donde reunir nuestras fuerzas descuartizadas
por la astucia de nuestros amos
Como la contradicción de los rasgos
se resuelve en la armonía del rostro
proclamamos la unidad del sufrimiento
y de la rebelión
de todos los pueblos en toda la superficie de la
tierra
y mezclamos el cemento de los tiempos
fraternales
en el polvo de los ídolos.
De Bois d'ébéne (1944; edición póstuma)
Versión en español: José M. Valverde
Jacques Roumain nació en Port-au-Prince en 1907. Fue asesinado en plena lucha política en 1944. Sus obras consideradas maestras, como Bois d'ébéne y Gouverneurs de la rosée, se editaron poco después de su muerte y revelan instancias sensibles de la historia y la cultura hatianas.
Así ocurrió
Jesucristo tenía que morir
Pese a todo tenía que morir
Aun cuando Pilato dijera que no
Caifás insistía tanto
Que se llegó a condenar al Hombre
Tenía días sin comer
Y estaba tan débil
Que al subir al Monte de los Olivos
Con dos maderos al hombro
Iba de tumbo en tumbo
Pilato lo miraba con compasión
Y también los soldados romanos miraban
Fue entonces que por ahí pasó un hombre
Simón Cireneo
Un negro fuerte, como Paul Robeson, pasó por ahí
Miró aquello como sólo los negros saben mirar
Pilato sintió lo que el negro tenía en su corazón
Y a los soldados hizo una señal
Todos se echaron sobre Simón
Y con fuerza lo apalearon
Luego le dijeron: toma la cruz y cárgala
Simón tomó la cruz
La tomó de la mano del blanco
Se echó a correr con ella
Se echó a cantar
Se echó a bailar
Bailó cantó
Se fue corriendo hacia arriba
Dejando atrás a todos
Regresó cantó bailó
Hizo girar la cruz sobre su cabeza
La echó al aire
La atrapó
La cruz quedó bailando sola en el aire
La gente gritó milagro
Y cuando cayó la cruz
Simón la tomó
Bailó mucho con ella
Antes de devolverla a Jesús
Desde entonces
Cuando es muy pesada una cruz
Cuando algo pesa demasiado
para las fuerzas de un blanco
Llaman a un negro para que cargue
Después bailamos cantamos
tocamos el tambor
tocamos el bambú
Nuestra espalda es muy ancha
Cargamos la cruz, cargamos el fusil,
cargamos el cañón
ayudamos al blanco
cargamos los crímenes
cargamos los pecados
Felix Morisseau Leroy nació en el pueblo de Jacmel en 1912. Algunos críticos lo señalan como una de las más reveladoras voces de la historia de la poesía de Haití. Su libro Dakout, al que pertenece este poema, data de 1952. Escribió en créole y fue un defensor de la literatura en esa lengua. Falleció en 1998.
Anthony Phelps
Pero dónde pero dónde
adónde se va a retumbar la tormenta
Pero dónde pero dónde
adónde se va a aullar el viento
viento revocador tumbador de estrellas
Había una vez una Ciudad
Había una vez un País
Cuando la boca como luna soñadora
esconde la cara bajo las palabras
Cuando la vida en ropas de Príncipe
voltea la espalda a la ventana
hasta el sol
hasta el sol está desnudo
Había una vez un País
Había una vez una Ciudad
Pero dónde pero dónde
Pero dónde
Mi memoria tiene tanto dolor
De Méme le soleil est nu (1983)
Versión en español: Lazlo Moussong
Antonhy Phelps nació en Port-au-Prince en 1928. Vivió durante muchos años fuera de su país. Fue cofundador del grupo poético Haití Littéraire en 1962, que marcó un hito en las letras de su país. Su obra Méme le soleil est nu se reafirma entre sus páginas.
NADA PERMANECE TANTO COMO EL LLANTO
Hemos ido acumulando corazones en nuestro corazón,
palabras en nuestra voz quebrantada por azadones.
Hemos dejado huellas por todos los caminos
y algunos de nosotros ya no estamos.
Hemos ido de manos con las sombras.
Nuestro andar es un grito estacionado.
Por cada paso, un día que transcurre.
Por cada palabras, mil palabras que vocifera la prole.
Qué será de nosotros después de esta larga travesía?
Poco importan si el mármol o la piedra eternizan
nuestro corazón de húmedo barro.
Nos basta con que nuestra voz perdure en la voz
del amigo, en la del compañero de rutas que nos tendió
la mano cuando se aproximaba la caída.
Hemos llenado muchos de los vacíos que nos legaran.
A otros toca llenar los que nosotros dejamos.
Apenas tuvimos tiempo para remendar la herencia.
A qué corazón irá nuestro corazón a depositarse?
A qué silbido irá nuestro silbo a renovarse?
Nada sabemos,
cumplimos una jornada que empezó antes que nosotros
y que no concluirá con nosotros.
Nada permanece tanto como el llanto (18 poemas) fue escrito en español; este poema VII es copia de esa versión original.
Jacques Viau nació en Port-au-Prince en 1942. Perteneció a una familia de perseguidos políticos, que se refugiaron en Santo Domingo. Fue abatido durante las insurrecciones de 1965 cuando aún no había cumplido sus 23 años. El poeta haitiano René Depestre destacó "la alta facultad de radiación de su palabra".
Cuaderno Carmín, N° 16, Buenos Aires, 2001.
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ELLOS PELEAN POR LA PAZ

Ilustración: Yadira Rodríguez
Gómez |
Paz, dicen ellos.
¿Paz mental?
¿Paz en la tierra?
¿Qué clase de paz? Los
veo hablando, alegando,
peleando.
¿Qué clase de paz es la
que buscan?
¿Por qué asesinan?
¿Cuáles son sus planes?
¿Pura palabrería?
¿Por qué discuten?
¿Tan fácil es matar?
¿Ese es su plan?
¡Sí, claro!
Ellos hablan, ellos
alegan, ellos matan:
Luchan por la paz.
Shaker Abdurrajím Aamer
De;
Poemas
de Guantánamo
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http://desinformemonos.org/2009/12/poemas-de-guantanamo/ |

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In memóriam:
Merceditas Mora de Jairran
Q. E. P. D.
Luciérnaga, angelita, pajarita,
toda de asombros infinitos llena,
transfigurada en cumbres celestiales
sobre el Tabor triunfal de la alegría.
Luciérnaga alumbrando sementeras,
angelita en diadema de luceros,
pajarita de paz con voz de cielo,
la sencillez espiritual de un nido.
Así te siento, angelical y pura,
hueles a pan de los ardientes hornos
mientras doras de lumbres los caminos.
Te conocí en los juegos de la infancia,
testigo de tu vida cristalina
a pulso de fogón esclarecido.
Pablo Mora
|
http://poesiasociedadanonima.blogspot.com/ |

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Camión azul de Brooklyn
|
Corazón, corazón
zurcido con alambre;
alma, alma,
también zurcida;
y piernas y brazos
juntos,
aunque a veces desconexos.
Oh camión azul
de Brooklyn, detenido,
tercermundista,
¿abandonado?,
en la calle lateral
del cementerio.
Cruces, cruces,
monolitos,
detrás de la pared.
Corazón, corazón
zurcido
como un camión azul
de Brooklyn.
Eduardo Dalter
De N.Y. Postales para
enviar a los amigos
Nueva York, Buenos Aires, 1998-1999 |
http://www.paginadepoesia.com.ar/arg_dalter.html |

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Buenos
Aires:
ENCUENTROS POÉTICOS
NACIONALES
|
ENCUENTROS POÉTICOS
NACIONALES
5to. ENCUENTRO POÉTICO EN
MEEBA
¿Qué anuncian estos aires?
Por los encuentros poéticos en
la ya mítica ex mutual
de los artistas plásticos pasaron
no pocas voces de
significación de la poesía de
estos años, en un
listado intenso, que dice de los
aires poéticos y
culturales del país, y a la vez
confirma una inquietud
y un abrazo desde el seno de una
casa de estudios
y creación afirmada en este
tiempo, en sus deseos
e interrogantes.
Así, el próximo 9 de abril, en el
año del Bicentenario,
tendrá precisamente lugar el
5to.Encuentro Poético
(del que en breve difundiremos su
programación), con
la presencia y participación de
conocidos poetas de
la ciudad y del país, como
realidad del quehacer
cultural de esta casa, muy
próxima a cumplir un siglo
de vida y de diálogo, y como la
necesidad presente
de una mirada, y de una
reunión abierta de voces,
que entendemos saludables y
necesarias.
5to. Encuentro Poético en MEEBA
Coordinación:
Eduardo Dalter
MEEBA, Carlos
Calvo 1120, Ciudad de Buenos Aires
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¿Cuánto sabrá tu asombro de los gatos
cuando serán barridos los bribones
cuándo los traficantes de la guerra
cuándo la enhiesta sombra de la escoria
está tu paz de parte de la guerra
de qué lado los bárbaros están
cómo pasar la seña la palabra
qué haremos con la angustia de la pólvora
valdrá que nos alumbren las luciérnagas
valdrá impostar la voz el griterío
armar a dios al prójimo y al pobre
valdrá el poema urgente necesario
valdrá seguir haciendo la palabra
hasta cuándo la sangre zurcirá?
Pablo Mora
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http://poesiasociedadanonima.blogspot.com/ |

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Los Estatutos del Hombre
Thiago de Mello (Brasil, 1926)
| Artículo 1.
Queda decretado que ahora vale la vida,
que ahora vale la verdad,
y que de manos dadas
trabajaremos todos por la vida verdadera.
Artículo 2.
Queda decretado que todos los días de la
semana,
inclusive los martes más grises,
tienen derecho a convertirse en mañanas de
domingo.
Artículo 3.
Queda decretado que, a partir de este
instante,
habrá girasoles en todas las ventanas,
que los girasoles tendrán derecho
a abrirse dentro de la sombra;
y que las ventanas deben permanecer el día
entero
abiertas para el verde donde crece la esperanza.
Artículo 4.
Queda decretado que el hombre
no precisará nunca más
dudar del hombre.
Que el hombre confiará en el hombre
como la palmera confía en el viento,
como el viento confía en el aire,
como el aire confía en el campo azul del cielo.
Parágrafo único:
El hombre confiará en el hombre
como un niño confía en otro niño.
Artículo 5.
Queda decretado que los hombres
están libres del yugo de la mentira.
Nunca más será preciso usar
la coraza del silencio
ni la armadura de las palabras.
El hombre se sentará a la mesa
con la mirada limpia,
porque la verdad pasará a ser servida
antes del postre.
Artículo 6.
Queda establecida, durante diez siglos,
la práctica soñada por el profeta Isaías,
y el lobo y el cordero pastarán juntos
y la comida de ambos tendrá el mismo gusto a
aurora.
Artículo 7.
Por decreto irrevocable
queda establecido
el reinado permanente
de la justicia y de la claridad.
Y la alegría será una bandera generosa
para siempre enarbolada
en el alma del pueblo.
Artículo 8.
Queda decretado que el mayor dolor
siempre fue y será siempre
no poder dar amor a quien se ama,
sabiendo que es el agua
quien da a la planta el milagro de la flor.
Artículo 9.
Queda permitido que el pan de cada día
tenga en el hombre la señal de su sudor.
Pero que sobre todo tenga siempre
el caliente sabor de la ternura.
Artículo 10.
Queda permitido a cualquier persona,
a cualquier hora de la vida,
el uso del traje blanco.
Artículo 11.
Queda decretado, por definición,
que el hombre es un animal que ama,
y que por eso es bello,
mucho más bello que la estrella de la mañana.
Artículo 12.
Decrétese que nada estará obligado ni
prohibido.
Todo será permitido.
Traducción: Mario
Benedetti
|
http://www.festivaldepoesiademedellin.org |

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Publicación de
Orage
Cuando estalla la tempestad, se puede elegir
entre buscar un abrigo o entregarse a la
naturaleza, los brazos abiertos bajo la lluvia y
cara al viento.
En su nuevo poemario, Orage/Tempestad,
Cristina Castello no sólo se ofrece a la
tempestad de la vida, sino que se entrega ―y así
nos libra― convocando los elementos enfurecidos,
las metáforas de nuestro mundo y de nuestras
sociedades en plena convulsión.
En un movimiento dialéctico que, a los desastres
de Ares (el dios de la guerra) opone los
encantos de su mujer Afrodita (la diosa del
amor), la poesía de Cristina Castello nos
propone como medio para superar las
contradicciones de nuestro tiempo los caminos de
la creación, bajo el signo de Orfeo, quien con
su lira encantaba incluso al Cancerbero,
guardián de los Infiernos.
Esta elección de Orfeo no es el fruto del azar.
La poesía de Cristina Castello es una simbiosis
entre contenido y música, que se fecundan para
alcanzar en lo más hondo nuestros sentidos y
nuestra razón. Como Orfeo ―aedo pero también
Argonauta― Cristina Castello no toca su lira
encerrada en un torreón que la aísla del mundo.
Muy al contrario. Mujer de combate, está inmersa
en el corazón de las luchas de nuestra época.
Mujer de amor, pone su talento al servicio de
los débiles, de los oprimidos, de las víctimas
de todos los tiempos y sobre todo de las
víctimas de hoy, los condenados de la
mundialización liberal.
Pedro Vianna
Paris, mayo de 2007
Bod Éditions
ISBN 978-2-8106-1540-7, Couverture souple, 116
Pages
|
|
version française |
Publicación de
Orage
el nuevo poemario bilingüe
castellano-francés de Cristina Castello
Orage/Tempestad
será presentado en París
por
Jean-Pierre Faye
el 8 de enero de 2010
en la Maison de l'Amérique
latine
Moderador: el poeta
André Chenet |
porBernard
Noël
el 14 de enero de 2010
en el PEN Club Français
Moderador: el poeta
André Chenet |
«…Traía mi voz
fértil, mi ofrenda sin espinas
Y una paz de garúa al fondo de los ojos.
Encontré una guarida de ciénagas y
púas
Un Poder que calcina la sangre de los
niños…»
Cristina
Castello
Orage
/ Tempestad

comienza con un « frontispicio » que el
poeta español
Antonio Gamoneda
escribió para este libro
y un prólogo del poeta brasileño
Thiago de Mello ;

Antonio Gamoneda
y
Cristina Castello
en
Paris, diciembre
'09
«El miedo es una
infancia con murallas
Es un paso detenido ante esta puerta
Es una callejuela de arco alquitranado
Que macera el umbral de todo ensueño»
Cristina
Castello
Orage viene a
perturbar un mundo atormentado por todos
los egoísmos; debe leerse como una obra
vibrante, como un solo de amor hacia la
humanidad. El título que une estos 33
poemas, nació de un dúo de amor
interpretado un mes de mayo en París,
bajo el fulgor de una tempestad.
Cristina Castello, argentina por
nacimiento y parisina por amor, poeta y
periodista, vive entre Buenos Aires y
París. Orage, después de Soif /Sed
(2004), es su segundo poemario bilingüe
publicado en Francia.
Para la edición de arte,
contactar a la autora:
poesie@...
La edición de arte de Orage/Tempestad
comprende diez ejemplares impresos en
papel especial y ensamblados en un
estuche que contiene una obra ―una
combustión (mecha lenta) ― sobre papel
de Arches del pintor francés
Christian Jaccard. Cada uno
de esos diez ejemplares está numerado, y
firmado por el artista y por Cristina
Castello.
El estuche fue creado y realizado por
Dermond-Duval, en Paris XIIIe.

© Christian
Jaccard y Cristina Castello
–Todos los derechos reservados
La edición para «todo
público » comprende la reproducción de
tres obras de la artista plástica
quebequense
Odette Beaudry.
«Hasta la próxima
orage, nos dijimos.
Hasta es la medida del no
tiempo
Hasta es el país de nuestra
eternidad»
Cristina
Castello
Para leer la
contraportada pinchar
aquí
Orage estará disponible en librerías de
Argentina dentro de algunos meses, pero
puede adquirirse on line desde
ahora, en:
Amazon /
Chapitre /
BoD /
Librairie DelaMain /
Librairie Gallimard /
Libralire /
Librarie Le Divan /
Librairie de Paris /
Librairie Lamartine
CASTELLO, Cristina
Éditions BoD GmbH, 2009
116 pages ; 12,00 euros
ISBN: 9782810615407
Prensa:
Para recibir y comentar «Orage»,
gracias por completar el
formulario en línea
Su Sitio Web /
Su blog bilingüe
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En lo que cabe en la palabra vida
entera cabe la palabra amor,
completo el aire, entero el resplandor,
el camino que a diario nos convida.
Lumbre, aire, resplandor, ensueño, vida,
caben en el cariño de una flor,
el suspiro perenne, el ruiseñor,
completamente la final salida.
Testigo fiel de la feliz jornada,
un beso eternamente victorioso,
la presea de un alma enamorada.
La luciérnaga en lumbre iluminada,
en vuelo de gacela muy gozoso,
nos regala su vida, jubilada.
Pablo Mora
|
http://poesiasociedadanonima.blogspot.com/ |

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.../...
Pero el viejo de las manos
traslucidas
dirá: amor, amor, amor,
aclamado por millones de moribundos;
dirá: amor, amor, amor,
entre el tisú estremecido de ternura;
dirá: paz, paz, paz,
entre el tirite de cuchillos y melones de
dinamita;
dirá: amor, amor, amor,
hasta que se le pongan de plata los labios.
.../...
Federico García Lorca
De; Grito
hacia Roma (Poeta
en Nueva York) |
http://www.indiana.edu/~madweb/s417/ |

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Habré de levantar la vasta vida
que aún ahora es tu espejo:
cada mañana habré de reconstruirla.
Desde que te alejaste,
cuántos lugares se han tornado vanos
y sin sentido, iguales
a luces en el día.
Tardes que fueron nicho de tu imagen,
músicas en que siempre me aguardabas,
palabras de aquel tiempo,
yo tendré que quebrarlas con mis manos.
¿En qué hondonada esconderé mi alma
para que no vea tu ausencia
que como un sol terrible, sin ocaso,
brilla definitiva y despiadada?
Tu ausencia me rodea
como la cuerda a la garganta,
el mar al que se hunde.
Jorge Luis
Borges, 1923 |
http://www.poesia-inter.net/jlb0124.htm |

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Caminas por el campo de Castilla
y casi no lo ves. Un intrincado
versículo de Juan es tu cuidado
y apenas reparaste en la amarilla
puesta del sol. La vaga luz delira
y en el confín del Este se dilata
esa luna de escarnio y de escarlata
que es acaso el espejo de la Ira.
Alzas los ojos y la miras. Una
memoria de algo que fue tuyo empieza
y se apaga. La pálida cabeza
bajas y sigues caminando triste,
sin recordar el verso que escribiste:
Y su epitafio la sangrienta luna.
Jorge Luis
Borges, 1960 |
http://www.poesia-inter.net/jlb0410.htm |

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HAY QUE ROMPER LAS JAULAS
HAY que romper las
jaulas.
El pájaro se muere de terror,
acurrucado entre las plumas
no tiene espacio ni para cerrar los ojos
-pequeño estallido de sangre entre las ventanas-
con el vuelo tan cortado.
Aspavientos de carne
en la monstruosa prisión.
Algodón de peluche agarrotado
entre estornudos de bilis
transmutando la amalgama de los sentidos
machacados.
Relámpagos sobre los cráneos
-chillidos de auxilio entre las galaxias-.
F. Bellido
De "Tan mansa y feroz" |
http://www.poiesologia.com/poema.php?codigo=934 |

|
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De ala herida
quedó la azuleja
a ras de rama
a ras de tierra
sin viento para el vuelo
sin vuelo para la vida
a ras de todo
a ras de nada
Disparo de escopeta
de cazador furtivo
en busca de presa
mayor
cascajo sobre
la pluma inerme
guijarro
en honda de niño
que no conoció sonrisas
Herida de ala
cayó la azuleja
sobre un pasto azul
que no será cielo
bajo el agujero
que dejó la chicharra
para remontar
su canto
en el pozo hondo
donde se cuajan
los suspiros
De ala herida
quedó la azuleja
de tanto querer treparse
en las palabras
los aleros
los acantilados
ascendiendo por pie de montes
hasta donde el hilo
de agua retoña en río
hasta el paisaje astral
de un tiempo
que aún no ha sido
Herida de ala
la azuleja
se posó en el interior
de una pomarrosa
a dialogar sobre el norte
a dinamitar los geranios
a pedirle al tucusito
que con su pico
deshilvane el metal
que tira la pluma
le quiebra el alba
le duerme los sueños
De ala herida
la azuleja
hizo del horizonte
una escalera sin peldaños
un ventana cerrada
un tiempo sin hazañas
Reposa la azuleja
en hora de estruendo
y aguarda y seguirá
aguardando
una hora de convites
de jazmines florecidos
de mesa esparcida
de humanidad azulejada
en vuelo colectivo
hacia el centro del alma
Entonces de ala volandera
vestirá de nuevo
su traje azul
de verde pasto
de encendida crineja
iridiscente
para remontarse
a las ramas más altas
a cantar la canción
del amanecer del hombre
mery sananes / 2003
|
http://embusteria.blogspot.com/2009/12/de-ala-herida.html |


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Letra de la canción de Lluís Llach
SOMNIEM
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Sueño, sueño y es de día
un alba de juncos entre los cañaverales
de la existencia
que cuajan una gota de rocío
en los tiempos infinitos
de cada segundo.
Claro, claro que sueño
con tus manos en la alborada
de los días
y con tu amor
en los rincones de la noche.
Dicen los sabios;
sé como el amor -sin tiempo
ni edades- y como un sueño
de golondrinas en el cielo
y dicen
los arces que pastan
en las cúspides de las albadas
que te extraño tanto
que me abrazo a ellos
en sueños de esperanza.
Sueña, sueña, cómo no
que ya es tiempo
de plantarle cara a la vida
y al amor.
Sueña, amor
sí, sueña
cómo no
sueña, sueña
amor
claro que sí
F.
Bellido/17-Dic. 2009. |
|

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Letra de la canción de Lluís Llach
A FORÇA DE NITS
|
Desanda la ternura su travesía
desde
la cúspide de un beso hasta la estación
de los suspiros
Recoge la alegría su festival de vuelos
para detenerse en el umbral de las
consagraciones
Desenvuelve sus hilos el telar
hasta dibujar con la diminuta
hebra de la noche un aposento
de resplandores
Devuelve el tiempo su prisa
al silente nacimiento de las aguas
para la resurrección de los caballitos
de mar
Se quiebra la voz sobre las cuerdas
hasta verter su respiración sobre
el río dúlcimo de las memorias
que aún no han nacido
Y sobre la gestación de las caracolas
se incendia un océano de estrellas
disparadas como una atarraya
sobre la intrincada tristeza del planeta
mery sananes |
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EMBUSTERÍAS DE CELAJE

Celaje turquesa / Francisco
Cánovas |
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Le entregué a la noche la
alacena
de aromas de todas las florerías
pero no convoqué el olvido ni quise
que corrieran los días como si se hubiese
detenido el aire en el vértice de un espejo
Deshice los hilos que sostenían el cometa
pero no pedí que se orillara sobre los caminos
sin el aleteo de su vuelo
Desanudé los lazos que contenían el haz
de cartas que nunca envié y las convertí
en barquitos diminutos para que recorrieran
los arroyos donde alguna vez fui amoroso celaje
pero seguí soñando postales a las que
les cupiera un beso en la filigrana de sus
hebras
Le abrí las compuertas a los amaneceres
para que los pájaros migraran hacia los bosques
donde está inscrita la clave solar de sus cantos
pero no me deshice de los alpisteros
Le devolví al mar el rumor de sus peces
la melancolía que escriben las olas sobre
los enseres del alma pero hice vigilia
entre los corales mientras me medía un
traje de agua hecho a la medida de mi sed
En fin de cuentas sigo incesantemente
inventando cantares desde las cuerdas rotas de
un cincel que no horada la piedra ni dinamita
el polvo para volverlo recinto de porvenires
mery
sananes |
http://embusteria.blogspot.com/2009/12/embusterias-de-celaje.html |

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HACIA UN EJÉRCITO FRUGAL DE LIMONARES
Qué haremos
para que esa voz apagada
que deambula por los corredizos de la ausencia
que riela por los sacudimientos de la tristeza
que se hace silencio de tanto no ser escuchada
adquiera sonoridad de metales atravesados por
un viento gigante que haga despertar la noche
y la estalle en un estruendo de nisperales
Qué bosques sembraremos en los áridos
desiertos de nuestra propia inutilidad para
que los pájaros resuciten el trino perdido
y retomen el vuelo enamorado de los hombres
que no saben de talas ni devastaciones
Qué milagros invocaremos para que se
funde alguna vez antes del arribo de las cenizas
que arrojan los adioses un tiempo del hombre
en retoños de ternura y socavones de porvenir
Cuándo nos decidiremos a ir a rescatar
la memoria perdida del mañana que aún
no soñamos tan acongojados como estamos
de parir segundos de alegría en medio
de un río de siglos iracundos
Cómo haremos para llegar al corazón
del otro que ni siquiera sabe que sobrevivimos
aguardando que en sus pupilas anide un instante
la dimensión del abrazo que nunca dimos
y que le duele hasta el hastío ese espejo
cóncavo que no refleja ni la lágrima que
quedó atrapada en el regazo
de unos párpados enceguecidos
Qué hacer para que se restituya la rebeldía
de los ciruelos en este enmohecido territorio
de los vagones por donde transita la muerte
en el iluso registro de una historia que se
eterniza
sobre cauces que ya no descienden presurosos
hacia el mar de los bajeles que desafiaron
el azul de las alturas derramándose como un
poema
sobre las trincheras de un océano embravecido
Y pregunto a los orfebres de la palabra a los
arquitectos de la sintaxis a los que aún en sus
gargantas se asienta el tremor de unas cuerdas
tensadas para el canto y la resurrección
qué aguardamos para que irrumpa al fin desde
el fondo del pozo que nos contiene el grito
que resuene en las altas cornisas de una
historia
hecha a la medida del llanto vertido sobre la
inmensidad de una tierra ancha y ajena
Qué habrá aun de ocurrir para que el ojo
ciego de mirar se vea al fin a sí mismo
para que la voz quebrada de los sinsabores
adquiera de nuevo su clave de mediodías
y estire el sol hasta cubrir todo paisaje
devastado de sombras
Por qué más bien no salimos al fín
al unísono como un ejército frugal de
limonares a plantarle florerías a los fusiles
estamparle suspiros a las metrallas
apacentar de jazmines los caminos
componer un adagio sin melancolías que
contenga la previsión del mañana
y asiente primoroso la primera piedra
de la edad del hombre
texto y foto /
mery sananes |
http://embusteria.blogspot.com/2009/11/hacia-un-ejercito-frugal-de-limonares.html |

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COLOR DE LA ROSA
Pablo Mora
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“¿’De qué color será la rosa
que junto a tu alma alcemos?
Roja será la rosa que recuerde tu paso”.
Pablo Neruda
¿De qué color será la rosa? Roja
será la rosa en el azul del sueño,
roja será la rosa en el empeño
por ver el rumbo que la tierra escoja.
Siendo roja ninguno la deshoja
si no es el pobre cuando frunce el ceño
en su azarosa búsqueda del leño
para el fogón que alguno le despoja.
Roja será la rosa en el camino,
en el viento, en la muerte, en la arboleda,
la Tierra toda vestirá de rojo.
Sólo, entonces, el hombre peregrino,
en medio de esta horrenda polvareda,
marchará alegre y sin ningún sonrojo.
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¡Creo en ti, perenne Hijo de la Gloria!
¡Inmarcesible Rayo de la Guerra!
¡Comandante invencible de Los Andes!
¡Espada vencedora de los Dioses!
Creo en el Ávila, fanal primero
donde irradió el fulgor de tu existencia.
En el vientre que arrulló tu gloria
y en el maestro que templó tu mente.
En el pueblo que siguió tus pasos
y en la nodriza negra de tu infancia.
Creo en la Roma en que juraste un día
dar tu sangre por nuestra Libertad.
En el mar en que acampaste cuando
la Patria te confió el primer mandado.
En la ternura que le diste a Fanny
con el aliento de tu amor a prisa.
Creo en la flama de amor de Manuelita,
en la fulguración de tus soldados
y en la estampida de palomos briosos
en busca del Jinete redivivo.
Creo en la nívea pila bautismal
al fraguarte inmortal Libertador,
en la pila sagrada de Los Andes.
En el Llano que se fue contigo,
erguido fiel por nuestra libertad.
En la lealtad del corazón
del negro en llamas que inmoló la Patria.
Creo en el Mariscal en que creíste
y en la desgarradura de Berruecos.
Creo en tu arrojo que envidiaste a Piar
y en el Piar que tuviera que morir
para abrir paso a tu esperanza egregia
en medio de la lucha sin cuartel.
Creo en Petión, el de la noble mano,
al enjugar la lágrima al esclavo.
En la furiosa huracandad de Pisba,
acicate feroz de tus soldados,
en el alumbramiento de la helada,
hijo de aquél que se quedó en la cuesta.
Creo en la majestad del Chimborazo
donde de pie entendiste al viejo Tiempo.
En tu rostro desafiando el mar
cuando, lejos, clamabas por la Patria.
En los ásperos callos de tus manos
para el hambre de América harapienta.
Creo en tus brazos y en tus puños creo
desde la eternidad encabritados.
En el samán que te albergara creo,
en tus noches, tus selvas, tus caminos.
Creo en el tamarindo de Angostura
donde amarraras tu esperanza al río.
En el entrecejo de tus iras
y en el crispado acento de tu verbo.
Creo en tu hamaca, compañera fiel
en cada escaramuza libertaria.
En la orfandad de tus monturas viejas,
añorándote a ti, ¡Oh Padre Nuestro!
Creo en las plateadas herraduras,
hechizos del galope redentor.
En tu espada que atizó la gloria,
sembrando sobre sombras libertad.
Creo en Palomo y su inmortal relincho
cuando, gozoso, te sabía campal.
También en los secretos que confiabas
a tu mula Orejona y obediente.
Creo en el tremedal de Casacoima:
regazo en el delirio de tus sueños.
Creo en Pichincha y creo en Boyacá
y en Junín, Carabobo y Ayacucho.
Creo en la cruenta imagen que tenías
de aquella América rapaz del Norte.
En el recio camarada Rooke
quien a la noche le ofrendó su brazo.
En la Gran Colombia que fundaste
y en el sueño de América, la Patria.
Creo en tu pensamiento, fulminante
hoguera de visiones sempiternas.
Creo en Jamaica y creo en Angostura
donde fijaste el rumbo a nuestra América.
En la América tuya tan dolida,
ágora ayer: la comunión del mundo.
En Tinjacá y en tu Nevado perro,
en tu pobreza y tu camisa rota
para la desnudez de Santa Marta.
En el fulgurar de tu relámpago
perdido en la hondonada del vacío.
En el alarido de la noche
con la última proclama de la unión.
Creo en la redención de nuestro suelo
por tus huestes apenas comenzada.
En nuestra soledad iluminada
por tu ejército ahora clandestino.
En la reciedumbre de tu furia
amparada en melífera ternura.
Creo en tu sangre guaicaipura y éuscara,
hermana de la sangre de Lautaro,
¡Oh Fénix trashumante, la esperanza
de los partos solares por venir!
Creo en la Guerra de Tupac Amaru,
la Guerra a Muerte que empuñara el Ande.
En Martí cuando corrió a buscarte
en la noche sangrienta de tu América
y en la montaña que soñó tribuna,
entre relámpago y furente rayo,
y un manojo de pueblos en tu puño,
rendidos los tiranos a tus pies.
Creo en el Che, en Camilo y en Sandino
para tu valentía encarnaduras.
Creo en todos los hijos de la Tierra
capaces de fraguar la nueva aurora.
En la hospitalidad de estas neblinas
creo, remanso de tu luengo insomnio.
Definitivamente creo en Ti,
¡Omnipotente Padre de la Patria!
Y aunque tú ya una Patria nos dejaste,
creo en la Patria que nos falta hacer.
Creo en ti, ¡Adalid de Libertad!
Desde estos ventisqueros de los Andes,
donde una América de pie te espera
para salir a libertar más patrias
así tengamos que retar a Dios
con tal de no seguir arando el mar. |
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Tengo una patria
muy linda
y una hallaquita también.
A mi patria alguien la guiña.
A mi hallaca no sé quien.
Que viva mi tricolor!
Que viva mi Venezuela!
Qué bailen mis hallaquitas
en alpargatas de suela.
Pablo Mora |
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ALIENTO
(ALÈ)
Letra y música; Lluís Llach
Ahora que mis ojos entrevén
la serenidad de mi atardecer,
aprendo certeza en la verdad
que antes adivinaba:
Yo sólo tengo un deseo de amor,
un pueblo y una barca.
De tantos ayeres que se deslizan
guardo regalos que ni esperaba,
conchas llenas de tesoros,
dolores que son mi magisterio,
que, con avaricia de niño voraz,
reúno en el equipaje,
pero sólo tengo un deseo de amor,
un pueblo y una barca.
Deseo de amor para no perder
nunca el placer de enamorarte,
un pueblo que me deje compartir
el gozo de amarse
y una barquita, por si la mar
la muerte quisiera darme.
Que con esto me basta
si conmigo tengo los astros,
astros cálidos que me son leales,
que de noche veo en el cielo
y de día en todos vosotros.
Y con el paso de las primaveras
la vida tendrá que desnudarme
de túnicas inútiles para el camino
que lleva hacia la esencia
donde sólo es necesario un deseo
de amor, un pueblo y una barca.
Llegar desnudo de formas vanas
al gesto adusto que todo lo acaba
habiendo entendido que por tanto
amor mi fin quiere ocultarme.
Entonces si el cuerpo me lo permite,
dejará que me engañes,
me iré con un deseo de amor,
un pueblo y una barca,
deseo de amor para no perder nunca
el placer de enamorarte,
un pueblo que me deje compartir
el gozo de quererse,
y una barquita, por si la mar
la muerte quiere darme.
Digueu-els-hi estrelles!
Digueu-els-hi estrelles!
Chiamateli astri!
Llamadles luceros!
Kawakib! Etoiles! Ko àbim!
© Edicions
l'Empordà
|
http://www.lluisllach.cat/ |

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"A ras de suelo
porque si me convierto en polvo
la lluvia me lleve al río
y con él llegar a mi mar,
del mar a una nube y, dulcemente,
sea el cálido levante
quien me devuelva a mi rincón."
Lluís Llach
Cuando muera quiero
que me entierren a flor de tierra
pero bajo sus pisadas
que sienta yo
cómo se acerca y llega
y se aleja
cómo amanece, atardece
y duerme
y sueña
o bien, que me arrojen al mar
y sea yo el oleaje de sus movimientos
o la arena que va a dormir
en sus costas
y, si no,
que me arrojen a los acantilados
para buscar la alondra
que me lleve
a sus alamedas
y que no me cotejen en los registros
más bien, que arranquen sus hojas
y hagan con ellas
una hoguera de luciérnagas
para la próxima albada.
F. Bellido/Granada, 07 de
Dic.-2009 |
http://www.goear.com/listen.php?v=e218507 |

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A RAS DE SUELO
(ARRAN DE TERRA)
Letra y música; Lluís Llach
Cuando muera llevadme al Empordà,
sólo al Empordà, llevadme al Empordà,
no hay otra tierra que seduzca tanto
a mi carne...
y antes de que sea demasiado tarde
quiero reservar el agujero.
Cuando me metáis en él, hacedme el favor:
a ras de suelo y basta,
que esta plana es el dibujo de los dioses
y no seré yo
quien descomponga su acierto.
Ya os apañaréis si llegáis tarde,
que no me moveréis de mi agujero.
A ras de suelo para oír los tacos
que dice la gente de aquí,
que dice la gente como yo,
y sentir los pies de los niños que, jugando,
quizá me explicarán
caminos que no hallé.
Quede claro, y lo dejo escrito:
para mí habrá un buen agujero.
A ras de suelo porque si me convierto en polvo
la lluvia me lleve al río
y con él llegar a mi mar,
del mar a una nube y, dulcemente,
sea el cálido levante
quien me devuelva a mi rincón.
Ya os fastidiaréis si llegáis tarde,
no me sacaréis de mi agujero.
Cuando muera llevadme al Empordà,
sólo al Empordà, llevadme al Empordà,
no hay otra tierra que seduzca tanto
a mi carne...
y antes de que sea tarde
reclamo el derecho a mi agujero.
© Edicions
l'Empordà |
http://www.lluisllach.cat/ |

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SIGNOS DE ALBOR
Versos y vientos de homenaje
No alcanzó a escribir
su último poema;
sólo pudo, en la noche,
advertir
la grieta ciega que se
abría
y el dolor de todos,
que hizo suyo
a cada hora, en cada
poro.
Y hasta el viento
abismal
oyó su canto.
Otra página, otra
jornada,
extendida en zanjas,
respiros, quetzales,
pasadizos,
que los días quedaron
guardando
Jugaba al ajedrez y creía
--nunca
dejó de creer-- y soñaba
--nunca
cesó de soñar--. De sus
poemas,
que en verdad no fueron
tantos,
se desprenden un aire
libre
y una necesidad de agua
limpia.
Su corazón --se escucha
firme--
saltaba en su pecho y
traqueteaba
libertario. Escribió Túpac,
escribió
Bolívar, escribió Sandino
y escribió
el Che, como quien
convida
una fruta, un camino. Y,
como todos saben,
En Lima, en Cañete
y en Chiclayo
siempre se lo recuerda,
también
en Córdoba y en la
húmeda y dura
Buenos Aires. Con
su candor
y su alegría única,
fue
nuestro Rimbaud; o
mejor:
el precoz rebelde
francés
fue el Javier Heraud
que dio
la Europa del febril
movimiento
obrero en la calle.
Los dos
soñaron reinventar
la vida
con sus versos y
entreversos.
Uno cayó de febril
gangrena
en una pierna; el
joven
bardo limeño, a
orillas
del río de la Madre
de Dios,
bajo las balas del
ejército.
A avanzar y retroceder
aprendió
de su familia que huía
de la muerte
y atravesaba la frontera.
Y aprendió
del llanto, lágrima por
lágrima
y retazo por retazo,
desde
Puerto Principe hasta
los barrios
heridos del áspero dolor
dominicano.
Recibió su herencia con
los brazos
y el aliento, como quien
abraza
un salvavidas, y se
dispuso
a zurcirla como pudo
en la más cruda
y caliente intemperie.
Su aguja
quedó al rojo y sus
hebras
tensadas trazaron un
dibujo
que revela un pueblo
de pie
Signos de albor está dedicado a cuatro
jóvenes poetas latinoamericanos, víctimas
del terrorismo de Estado que décadas
pasadas asoló a casi todo el continente,
y cuyos versos aún estremecen y palpitan.
Buenos Aires, 2008.
|
* Los dos primeros poemas fueron
publicados por Casa de las Américas,
La Habana, 2009.
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El amor
olvida
Pero también regresa
Como el sol a las ventanas.
Juan
Cristóbal
Volvió y llenó los mares
de oleajes y de sonrisas
de erizos que juegan
con las estrellitas y los caballitos de mar
volvió
para recomponer las cenizas
de un día tan oscuro
como las tinieblas
de un niño sin infancia
y de un viejo sin cielo
trajo sólo
la médula de un Universo en blanco
para que tracemos en el horizonte
los colores del arcoiris
y supo
que en las dunas del desierto
los ruiseñores hacen el amor
con los cactus de la melancolía
y las estrellas fugaces engendran
un oasis de porvenires
en las puertas del tiempo.
F. Bellido/Granada, 03 de
Dic.-2009 |
Letra de la canción de Lluís Llach
VUELVE PRONTO (TORNA AVIAT) |

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EL
AMOR OLVIDA
|
“Aquí en mi
corazón
Todas las noches
Se desbordan los ríos”
Juan Gonzalo Rose
1
Creíste
Que me iba a joder
A terminar
Revolcando
En los basurales de la esquina
Vomitando
En los chiqueros de las calles
A tirarme a los abismos
De los enamorados desgraciados
A las olas
Para que las playas me tragasen
Pero nada de eso sucedió
Estoy herido
Es cierto
Apenado
Pero con un ramo de azucenas en las manos
.../...
31
(Epílogo)
El amor olvida
Pero también regresa
Como el sol a las ventanas.
Juan
Cristóbal |
http://vosquedepalabrasvives.blogspot.com/2009/11/juan-cristobal-el-amor-olvida.html |


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EMBUSTERÍAS DE LAS ESPIGAS
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De tremores y estruendos
están llenos los días portátiles
en los que se nos ha convertido
la vida en este tiempo despojado
de ternuras
la historia se repite con el irremisible
designio de una tristeza que
galopa hasta por los intersticios
de un horizonte sin cuajar
y las horas son un despeñadero
por donde corren las imaginerías
que aún no han nacido
y sin embargo en ese pozo hondo
donde van a parar los suspiros
que no concluyen en el vértice
de un beso se gesta un río que
asciende en dirección a las
colinas en busca de la canción
que hace crecer las espigas
a sabiendas de que no es otro
nuestro desandar sino este vuelo
retenido que sueña ser colibrí
texto y foto / ms |
http://embusteria.blogspot.com/2009/11/embusterias-de-las-espigas.html |


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|
En esa vieja fuente
donde jugaban lagartijas
tostadas por el sol
soy zumbido de agua
que sube
al vacío.
Un zumbido
y nada más.
Cuerpo
húmedo
que no sabe
desde cuándo está reseco.
Gregorio Riveros |
yahoo.com/group/poetasdeluniverso/ |

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Sólo quiero
que surjas en mí
como la fe en los desesperados,
para que yo pueda llevar una gota de rocío
en esta tierra maldita...
Vinicius de Moraes
Hace viento, es de noche
y la espuma de las estrellas
es un naufragio de alondras
en las entrañas de los acantilados
estuve preso
de tu sonrisa
y me hice arena
tallada
por el roce
de tus crecidas
por eso, cierro los ojos
cuando tú te alejas
y soy, manto
abrigo
en los crepúsculos
de los sueños.
F. Bellido/Granada, 22 de
Nov.-2009
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Ausencia
" Dejaré que muera en mí
el deseo
de amar tus ojos dulces,
porque nada te podré dar sino la pena
de verme eternamente exhausto.
No obstante, tu presencia es algo
como la luz y la vida.
Siento que en mi gesto está tu gesto
y en mi voz tu voz.
No quiero tenerte porque en mi ser
todo estará terminado.
Sólo quiero que surjas en mí
como la fe en los desesperados,
para que yo pueda llevar una gota de rocío
en esta tierra maldita
que se quedó en mi carne
como un estigma del pasado.
Me quedaré... tu te irás,
apoyarás tu rostro en otro rostro,
tus dedos enlazarán otros dedos
y te desplegarás en la madrugada,
pero no sabrás que fui yo quien te logró,
porque yo fui el amigo más íntimo de la noche,
porque apoyé mi rostro en el rostro de la noche
y escuché tus palabras amorosas,
porque mis dedos enlazaron los dedos
en la niebla suspendidos en el espacio
y acerqué a mí la misteriosa esencia
de tu abandono desordenado.
Me quedaré solo como los veleros
en los puertos silenciosos.
Pero te poseeré más que nadie
porque podré irme
y todos los lamentos del mar,
del viento, del cielo, de las aves,
de las estrellas, serán tu voz presente,
tu voz ausente, tu voz sosegada.
"
Vinicius de
Moraes
|
http://www.epdlp.com/index.php |

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¿Por qué no vivir
si es vivir el nacer
entre los caminos de los cañaverales
y los sueños de las alamedas?
Vivir la infancia
los caminos en flor
entre las madreselvas
de tu amor.
¿Por qué la tristeza que
nos hace trizas el camino
entre bombas de uranio
y minas de tristumbre?
Tendemos puentes entre los arcoiris
avenidas entre las flores
y habitaciones con adagios
de primaveras
en los corazones de los ruiseñores.
¿Por qué el llanto
entre los andenes de la niebla
del que nuca llega
si hay alboradas
y malvas de ensueños
que siempre te esperan?
Sé de un camino
que se nutre del llanto
y con las gotas del rocío
llena estanques de amor
para que las piraguas
de tus sueños
bailen oleajes de aromerías
en los océanos de tus cielos.
F.Bellido, Granada,
Noviembre-2009 |
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En el centro del corazón
(Poema-imagen)
En el centro del corazón tengo
una espina sembrada
y en el centro del Universo
tu amor en vela
F.Bellido, Granada,
Noviembre-2009 |

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Si el beso
que inventé
hecho de anís
y pomarrosas
no se hizo
río de azúcares
de qué sirvió
que fuéramos
pasajeros alados
asombrados transeúntes
de la vida
si el racimo de azahares
que junté
no se hizo estación
infinita de primavera
de qué sirvió
que nos creyéramos
floricultores de los días
si la ofrenda que entregué
hecha de confitura
de duraznos
no se hizo torrente
de alegría
de qué sirvió
que fuéramos leñadores
en el territorio de los frutos
más dulces
si el amor que derramé
a manos llenas
no contuvo los anhelos
ni abrió las compuertas
de ritos de agua y colibrí
de qué sirvió
que fuéramos centinelas
de la tristeza
estremecidos capitanes
de la esperanza
eso que fuimos
sin embargo
y lo que seguiremos siendo
hasta el día en que el manto
de luceros que tejemos
se vuelva mortaja
y envoltura
tal vez sirva
para regar sobre la tierra
una semilla de amor
que crecerá mañana
cuando florezcan
en todos los rostros
las rosas encendidas
de los enamorados
vendavales del cielo
mery sananes / 1982 |
http://embusteria.blogspot.com/2009/11/embusterias-de-azahares.html |

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Cuando caigo en los
acantilados
de la existencia
y el vacío me envuelve
entre tu oleaje
los arrullos del amor
me devuelven a las orillas
de tus costas
y soy arena, manantial
entre las caracolas
de tus remolinos
soy parte
de todo tu espacio
y cuando abres los ojos
veo tus horizontes y albadas
cuando acaricias la roca
siento tus dedos sobre mi piel
y cuando caminas
siento tus pasos
entre las dunas de mi alma.
Por eso, aunque te alejes de mi
yo, me amoldo al capricho
de tus composturas
sueño entre tus sueños
y despierto siempre
fundido
en la médula
de tus movimientos.
F.
Bellido/Granada, Octubre-2009 |
|

|
|
A Alfonsina Storni
alma que a ratos suelta mariposas
a campo abierto, sin fijar
distancia
a sus poemas
de amor
Deja que te quiera así
desde mi
aposento de nubes
mi sembradío
de mandarinares
mi vergel de
florerías
desde el
recinto donde se anida
mi risa se
sobresaltan mis silencios
y tejen un
adagio triste mis suspiros
Deja que te
enamore así
cabalgando en
las alas de una
caracola o
destilando cristales
sobre el
lecho de un río
desatando
palomas desde el
flanco
izquierdo de mis antojos
o
construyéndole sonajeros a la
anatomía
frugal del cielo
Deja que te
colme de aromerías
desde el
universo de una llovizna
o el malva de
los atardeceres
que te hable
el lenguaje con el que
el pájaro
carpintero horada su
melancolía en
la corteza de un bosque
Deja que mis
manos se vistan de
lirios que
mis brazos convengan en un
estatuto de
jazmines y que desde mis
párpados
salga en vuelo enamorado
un temblor de
canarios en busca de
un huerto de
alpisterías
Deja que se
desaten todos los hilos
que nos
enraizan en en el pozo de las
tristezas y
que el beso recorra su sabor
a mordedura
de durazno
Deja que el
tiempo se diluya en las
coordenadas
de un otoño que va pariendo
primaveras y
en las encrucijadas de un
invierno que
no es más que un estallido
de estrellas
sobre la soledad de los árboles
Deja que se
remonte este amor
a la
perplejidad de los corales
a la vastedad
de los arrullos
que
despiertan a las orugas
de su sueño
de sederías
Deja que
ascienda por los cauces
por donde
nacen los intervalos de
las aguas y
que se confunda con el
tiempo de los
guijarros y la edad
de los
olivares
Un amor que
no zozobre
que vista de
azul hasta los grises
que se
derrame sobre los iris
hasta
pintarle senderos de
siemprevivas
a las ausencias
Un amor de
lontananzas
que cubra el
horizonte con sus
murmullos y
vaya repartiendo
cedazos de
sol sobre los días tristes
Un amor
inesperado que plene
el aire con
sus esporas de alegría
que contagie
los mares con el verde
viento de
hierbas florecidas
que se
recueste sobre las noches
como una
constelación recién
descubierta
que bañe la luna
con sus
resplandeceres
Un amor sin
valladares a la
medida de la
dulzura no alcanzada
del hombre
que se siembre como musgo
sobre las
tierras baldías y reinvente
la vida como
un mapa dibujado en el
párpado de
cada niño que nace
de la canción
que resguardan
las colinas
que aún no han talado
Un amor en
fin tan diminuto
que pueda
guarecerse en la punta
roma de un
lapiz decidido a escribir
la historia
aún no vivida del hombre
en su
estatura de dedal y firmamento
ms / El Libro del Hombre
foto / ms
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http://embusteria.blogspot.com/2009/10/un-amor-asi.html |

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Mi voz perdida en la niebla
como pluma sobre el viento,
ha de llegar hasta ti
por estos desfiladeros.
Indio sin tierra, sin rancho,
sin cobija, sin sombrero,
solo, desnudo en el páramo,
con hambre de pan moreno.
Indio que ya nada tienes
allí donde fuiste dueño
y que ahora por la sierra
vas caminando en silencio
tras el caballo y la sombra
del último encomendero.
Mi voz perdida en la niebla
te va buscando a lo lejos.
Mi voz sacude el tambor
primitivo de tu ancestro.
Indio sin pez, ni laguna,
sin carnada, sin anzuelo.
Indio que estás en la tierra
como un sauce a campo abierto.
Ruina impasible. Dolida
estatua. Pájaro ciego.
¡Qué pena me da mirarte
y saber que eres tan nuestro!
(Aldea en la
Niebla)
Manuel Felipe
Rugeles |
http://www.ucm.es/info/especulo/numero25/rugeles.html |

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No
desesperes amor,
aunque los tiempos lluevan
desesperanza
braman los ríos
entre cúspides y cuevas
los siento nacer, crecer, correr
y brotar en las fuentes
como brotan las olas de tus
sístoles y diástoles
entre acantilados de mares
que, en oleaje
me envuelven en tus arenas.
F.
Bellido/Granada, 30 de Octubre-2009 |
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Una carta es
un adagio escrito
sobre un tumulto de silencios.
(CARTAS
DE AROMERÍAS)
Mery Sananes
Una carta
no es un trozo de papel
escrito en el tiempo
una carta
es todo el tiempo
escrito en un trozo de papel
por eso, cuando escribo esta carta
el mundo es una carta
perdida en los océanos
del tiempo
sin forma, sin medida
pero con una dulzura capaz
de hacernos sobrevivir.
¿Y, qué no está escrito en una carta
qué poema, qué llanto, qué canto
no está caligrafiado en la geografía
de tu piel de obsidiana?
¿acaso no está el tiempo
escrito en una carta
como un adagio de versos
que naufragan
en nuestros mares?
¿el verso, el amor, el duelo
no están en una carta
que arriba a todos los puertos
a todas las playas
con su oleaje de espuma coralina?
¿Qué viento mueve las espigas o, acaso
los molinos
sino el mismo que
deletrea los signos de tu carta
con melodioso o feroz movimiento
cual manuscrito de la esperanza?
Es una carta
escrita en los tiempos
aún cuando ni los tiempos existían.
Una carta que teje un Universo
de universos
en las yemas de tus versos
para que el colibrí
de las flores
dance
arcoiris multicolores
entre los estambres
de nuestros sueños.
F.
Bellido/Granada, 28 de Octubre-2009 |
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Un
jinete
sale de
la casa
por el
viejo
solar
montado
sobre la
noche
Tiene
cabeza
de sol
y alas
de
viento
y
cabalga
en
oleajes
de
sombras
El mar
escucha
sus
pasos en
el
muelle
Lo
descubre
en la
playa
Y las
burbujas
de ojos
tristes
mojan la
arena.
Gregorio
Riveros
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poetasdeluniverso/message/239 |

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Era azul
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Era azul como el sueño de la tarde
mariposa vegetal engalanando
la fosforescencia de los cocuyos y los
grillos
Al lado de los troncos los bejucos
y las cumbres de las flores
coronando las canas de los árboles
dialogando con cielo azul marino
Una pompa de jabón me devolvió la infancia
y pendiente de mi sueño
me conseguí con el centro del mundo
que sólo conocen los dioses por ahora
Cuando de todo esto no quede sino polvo
la osamenta de la ciudad se la llevarán
las quebradas en sus aguas turbulentas
moribundas
en busca de otras galaxias subterráneas
celestes
submarinas
Acumulemos sueños y verdades
porque al final no importan tanto las
sombras
como las luces del camino
Y dirán los montes los ríos las cascadas
las veredas la luna el sol y las estrellas
Sólo quedó la forma de su huida
Porque toda piedra alguna vez fue estrella
Pablo Mora
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http://poesiasociedadanonima.blogspot.com/2009/10/era-azul.html
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http://www.youtube.com/watch?v=OQZ4rRzAXyA
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¿Cuántos
caminos debe un hombre recorrer
antes de que lo llames "hombre"?
Bob Dylan
Me tumbaste como a un viejo perro
y salté a la ventana de tus sueños
para verte, amor, una vez más
qué más da, al fin
tuve tus dedos entre mis dedos
tus labios
tus abrazos... quién
no se dejara tumbar
toda una eternidad
por verte, amor
una vez más.
Me dijiste, amor
que los días sin ti
aún son posibles
y yo busqué, busqué y rebusqué
una respuesta en el viento.
Me dijiste, oh, amor
tal vez cogiste el camino equivocado
y yo le puse espigas a todos los vientos
sueños a todos los horizontes
y versos a todas las canciones.
No hay más bombas aquí
no hay más metralla
todo está minado
y, me dijiste
la respuesta está en el viento.
Cuando la noria de tus estaciones
le dibuja primaveras a la noche
y nardos a los ruiseñores, yo
me refugio en tus alamedas
me duermo en la nana de tu viento
y todos los caminos
que conducen al desierto
son oasis de arcoiris
en la membrana de tus arpegios.
Me tumbaste
como a un viejo perro
y la locomotora del tiempo
es un mar de claveles
en las orillas
de tus anhelos.
Todo está escrito
estacionado
en esa vía de andenes
constelaciones geográficas
que inundan el firmamento
con los caprichos
de tus nostalgias
y cuando me tumbas
como a un viejo perro
en el camino, yo
le pongo campanillas
a la suerte
y encuentro su respuesta
en el viento.
F. Bellido/Granada, 26 de
Octubre-2009 |
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Un latido más
un suspiro siquiera
en la eternidad
de tus manglares
las dunas de tus desiertos
me envuelven
y soy todo arena
en los montes
de tus caprichos.
Déjame repostar en los mares
de tus acantilados
beber entre los nenúfares
de tus clavículas
un suspiro más
quién sabe
toda una eternidad
de helechos, ruiseñores
y alboradas.
Quisiera ser
el remanso, la onda
de tu gota en el agua
el arpegio de la fuente
en el ritmo de tus atardeceres
el sonar de tu corazón
en los rádares del cielo.
Llorar, alcanzar
palpar todavía
la danza
la alegría volcánica de
cada estrella que nace
cada estrella que ruge
cada flor que amanece
cada pétalo que atardece
en el crepúsculo de los sueños.
Que los poros de tus caderas
sean como la fina lluvia
y como el magma que brota
un lago de amor
frondosas cunas
en la selva
de tus cálidas
columnas
de arcoiris.
F. Bellido/Granada, 25 de
Octubre-2009 |
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No me queda hoy
ni el roce de tus espigas
cuando el viento
se zambulle en el océano
de tu ausencia
yo, soy un cielo entero
en tu blanca arena.
No me queda hoy
ni la constelación de tus noches
salgo a la terraza
de tus sueños
y las estrellas son riachuelos
apenas
fugaces
farolas
en el desierto
de los tiempos.
F. Bellido/Granada, 25 de
Octubre-2009
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A Efraín Huerta
A través de
este ventanal el otoño
es mucho más que un desorden de
hojas disparadas al viento
En ese juego fugaz entre la savia que no
alcanza la nervadura del envés y el ocre
y amarillo que desplaza la lengua clorofila
está encriptado un libro de decires
un concierto para juglares desterrados
y un atril para sinfonías inconclusas
Y no hay manera de descifrarlo ni con
el instrumento de disección del entomólogo
ni con la curiosidad vegetal del botánico
Es un teorema de raíces más profundas
que invitan a recorrer sus brebajes a sabiendas
de que nada sabremos mientras aún
los ojos niños de las esporas no deletreen
el canto del aire
Misterio del espacio que en la hoja se
disputa el territorio del verde y del naranja
que en el tronco se debate entre el frescor
de una espiral en plena reproducción
y una corteza quebrada en pliegues que
tienen aroma de leño de incienso y de fuego
Qué pupila logrará seguirle el hilo al musgo
que se arremolina sobre los pantanos
para servir de hospedaje a noches húmedas
en las que la elocuencia del silencio
le dibujará pasadizos a los charcos
hasta que las gotas asciendan a su
territorio de nubes para guarecerse
en los cielos que aún buscan el azul
Qué dedos escribirán el epitafio de una hoja
que se quedó para siempre inscrita
en el pómulo izquierdo de un corazón
suspendido
Qué adagio soñará este otoño hasta depositarlo
como un tesoro único e irrepetible en las
cuerdas
de un cello melancólico para que desde la
resonancia de sus maderos se derrame el
crescendo
de una primavera de pájaros enloquecidos
ante la alegría malva de los atardeceres de
abril
texto y foto /
mery sananes |
Jacqueline Du Pres / Adagio del Concierto
para cello de Elgar
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Sueño en arcoiris
y son serpientes los riachuelos
que me envuelven a tu corazón
sueño bandadas de grajos en el cielo
y son alamedas de ruiseñores
que me refugian en tu infancia.
Sueño, sueño la luz
de tus movimientos
y tus labios son auroras
que abrazan
mis sueños.
Cuando los tiempos del amor
se rompen
como una lluvia fina
que todo lo cubre
yo, hundido en las más oscuras tinieblas
de ser humano
salgo a caminar
y encuentro tus ojos
en los almendros florecidos.
Sueño, sueño con serpientes
y son madreselvas
que me atan a ti
me abrazo a ti y a tus sueños
y soy la lava que recorre
las entrañas de tu ser
el caprichoso acorde
que me sumerge
en las entrañas
de tu universo.
Y sueño, versos de amor
canciones de espera
poemas desesperados
y un caminar
envueltos en oleajes de amapolas
en lluvia de existencia
entre las calles, avenidas, caminos
tus calles
de ensueño.
F. Bellido.
Granada, 17 de Octubre-2009
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EMBUSTERÍAS DE HENRY W. LONGFELLOW
27 de febrero de 1807 – 24 de
marzo de 1882
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NIÑOS
Vengan a mí niños
que los oigo al jugar
y las preguntas que me dejaban
perplejo se han desvanecido
Ustedes abren las ventanas del este
que miran hacia el sol
donde los pensamientos son cantos
de golondrinas y los arroyos el
trajinar de la mañana
En sus corazones anidan pájaros y soles
en sus pensamientos fluyen arroyuelos
pero en el mío están los vientos
de otoño y la caída de la primera nieve
Ah qué sería el mundo si ya no
hubiese niños
le temeríamos al desierto
detrás de nosotros
más terrible que la oscuridad anterior
Lo que las hojas son al bosque
con luz y aire para los alimentos
sus tiernos y dulces jugos
se han endurecido en la madera
Eso son para el mundo los niños
a través de ellos se siente el brillo
de un clima más brillante y asoleado
que alcanza los troncos que están abajo
Vengan a mí niños
y susurren en mis oídos
lo que el viento y los pájaros cantan
en vuestra atmósfera de sol
Porque qué son todas las contribuciones
y la sabiduria de nuestros libros
comparados con sus caricias
y la alegria de sus miradas?
Son mejores que todas las baladas
que jamás fueron cantadas o dichas
porque ustedes son poemas vivientes
y todo lo demás está muerto
Henry Wadsworth Longfellow
traducción libre / mery sananes
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http://embusteria.blogspot.com/2009/10/embusterias-de-henry-w-longfellow.html
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