Tema 2. Desarrollo sexual: aspectos evolutivos.

2.2.2. Teorías sobre la adquisición de los roles masculino y femenino


Tres teorías sobre la adquisición de los roles femenino y masculino

Las teorías psicoanalíticas. Freud, 1938, explica su teoría de la adquisición de los roles masculino y femenino señalando que los niños de 3-7 años están en la etapa fálica (centro de interés el pene). El complejo de Edipo, el complejo de Electra y la Identificación están en la base de la teoría psicoanalítica. Las consecuencias de esta etapa tanto para chicas como para chicos son culpabilidad y miedo, que se resuelven gracias a la adopción por parte del niño de una conducta apropiada al género y del código moral del padre del mismo sexo.

Resumen: Para los teóricos psicoanalíticos los apegos emocionales a los padres y la identificación con el padre del mismo sexo constituyen los elementos más significativos

Las teorías del aprendizaje: reproducción de modelos Los teóricos del aprendizaje creen que todos los esquemas de roles, más que innatos, son aprendidos y que los padre, maestros y la sociedad son los responsables de cualquier idea y conducta que demuestre el niño sobre el rol que debe representar según el género. Los niños en edad escolar reciben refuerzos a su conducta cuando se considera apropiada a su sexo y reciben castigos por una conducta que no es apropiada. Los padres, compañeros y maestros tienden más a gratificar la conducta apropiada al género que la conducta no apropiada al género (Fagot y cols., 1992). Los padres pueden elogiar a sus hijos varones por no llorar cuando se han hecho daño, por ejemplo, pero a sus hijas pueden advertirles más bien sobre los riesgos del juego que utiliza la fuerza bruta. Este tipo de aprendizaje puede ser más intenso dentro de grupos de compañeros segregados por el sexo, en donde, desde los primeros años preescolares, los niños adquieren estilos de juego y habilidades sociales típicas del género, incluyendo las estrategias para influir sobre los demás (Maccoby, 1989). Se critica más a los chicos que a las chicas por querer jugar con juguetes que no son apropiados al género y que se les gratifica más por jugar con juguetes para chicos. Ya desde la edad de un año hasta los cinco años, se desanima a los niños a que jueguen con muñecas (Fagot y Hagen, 1991). Además, el padre varón tiende a esperar de sus hijas que sean femeninas y que sus hijos sean masculinos en mayor proporción que la madre. El pare varón es más tierno con sus hijas y tiende más a participar en juegos de acoso y derribo con sus hijos varones. Así pues, la conformidad con el rol asignado a cada género parece revestir una importancia especial para los varones. Los teóricos del aprendizaje social (Bandura, 19779 dicen que los niños aprenden mucho sobre su género y conducta moral a base de observar a otras personas, especialmente a personas a las que perciben como cariñosas, poderosas y parecidas a sí mismos. Los padres constituyen modelos importantes durante la infancia, aunque también influyen los modelos del barrio, de la escuela o guardería o de los medios de comunicación. No sorprende que en preescolar los niños parecen precoz y dogmáticamente conscientes de los roles del género. La mayoría de los adultos son más estereotipados en lo relativo al género, en sus conductas y en el concepto que tienen de sí mismo durante los años en que sus hijos son pequeños que durante cualquier otra época de su vida (Feldman y cols., 1981). Además la influencia de la sociedad en sentido amplio (todos, cualquier persona) enseña a los niños cuáles son las conductas que se consideran apropiadas al género de cada uno (Beal, 1994). Mientras que casi todos los padres y madres piensan que deberían tratar igual a los chicos y a las chicas, y de hecho los tratan igual, en realidad en los hogares biparentales los padres comparten más actividades con sus hijos varones, mientras que las madres lo hacen con sus hijas. Si los padres dividen las tareas del hogar de la forma típica, asignando a la responsabilidad del hombre el jardín, el coche y la basura, y a la de la mujer , la cocina, la limpieza y la compra, lo más probable es que los niños sigan también los roles tradicionales asignados a cada género.

Resumen: los teóricos del aprendizaje ponen de relieve los procesos de reforzamiento y de reproducción de modelos que tienen lugar no sólo en el hogar, sino en todos los entornos del niño

Las teorías cognitivas: Constancia de género y Esquemas de género Los teóricos cognitivos se centran en la comprensión que tienen los niños sobre las diferencias de género masculino-femenino, y en la forma como las percepciones cambiantes que tienen los niños sobre el género motivan sus esfuerzos para comportarse de forma coherente con el papel que corresponde a su propio género. Teoría cognitivo-evolutiva (Kohlberg, 1969): Los niños pequeños (preescolar) creen que las diferencias sexuales dependen de las diferencias aparentes o de la conducta y no tanto de las diferencias biológicas. Así los chicos creen que se podrían convertir en mamás y las chicas en chicos si cambiaran las ropas o se cortaran el pelo. Hasta los cuatro años o cinco años, no se dan cuenta de que son varones o hebras de forma permanente basándose en su biología que no cambia (Bem, 1989). El hecho de darse cuenta de la constancia del género motiva a esforzarse para aprender sobre los roles correspondientes a cada género y que se esfuercen en adoptar una conducta apropiada al rol de cada género. Sin embargo no se ha podido confirmar que la consciencia de la constancia del género esté en la base del conocimiento que tienen los niños sobre la conducta correspondiente al rol de cada género o de su motivación para adoptar la conducta apropiada. En lugar de ello, los niños poseen una comprensión sorprendentemente sofisticada sobre los roles de cada género y se comportan de muchas formas tipificadas sexualmente mucho antes de que hayan adquirido la consciencia de la constancia del género (Fagot y Leinbach, 1993). Teoría del esquema de género (Bem, 1981). La motivación de los niños pequeños para comportarse de forma apropiada al género deriva de sus esquemas de género, de las formas como organizan su conocimiento sobre las personas en términos de categorías y evaluaciones basadas en el género. Los niños adquieren los esquemas de género muy pronto en la vida porque nuestra sociedad establece muchas distinciones, relacionadas con el género de las personas, que los niños pequeños pueden comprender con mayor facilidad. Tan pronto como empiezan a darse cuenta de los esquemas de género y se pueden etiquetar a sí mismos con exactitud como varones o hembras, intentan ajustarse a estos esquemas y utilizarlos para evaluar la conducta de los demás. Su ajuste a las normas del género se deriva más de su propia autoaprobación por hacerlo que de las reacciones de los demás (Bussey y Bandura, 1992).

Resumen: para los teóricos cognitivos la creciente comprensión de los esquemas de género por parte del niño constituye el aspecto primordial junto con las características de estos esquemas en la sociedad en sentido amplio.

Aclaración: las teorías varían según la amplitud con la que los padres son considerados como las influencias más importantes en el desarrollo del rol de género de su hijo. Los teóricos del aprendizaje y los cognitivos indican lo que reconocen la mayoría de los padres. Fuera de la familia existe un exceso de fuentes a través de las cuales los niños aprenden la conducta de los roles correspondientes a cada género. (Suelen tener ideas estereotipadas de los atributos masculinos y femeninos especialmente en lo que se refiere al estilo de peinado, de vestir y de conducta).

Reducción del pensamiento esquemático de género con intervenciones cognitivas:
1. qué argumentos utilizarías para cambiar esquemas de género.
2. serías capaz de autoevaluarte como persona machista,feminista o andrógina. Razona tu posición