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Presentación

Proyecto

“Andalucía tiene el reto de situarse con una actitud protagonista en la nueva sociedad de la información y el conocimiento, al igual que lo están haciendo los países más desarrollados de su entorno” (BOJA, núm. 138. Sevilla, 18 de julio de 2005). El preámbulo de la orden del 5 de julio de 2005 podría justificarse muy bien habida cuenta de la posición fronteriza de nuestra comunidad. Andalucía puede considerarse frontera entre dos mundos en un doble sentido: situada en una de las puertas clave de Europa, es la zona de encuentro real y simbólico entre Oriente y Occidente, pero es también zona de encuentro entre Norte y Sur. Y, como todo espacio fronterizo es, al mismo tiempo, lugar de coincidencia y de colisión. Por su tradición histórica y por su localización geográfica Andalucía es el escenario en el que se anticipan muchos de los problemas (y también de las posibles soluciones) que hoy se plantean con una urgencia fuera de toda duda en nuestro mundo. Por eso, constituye un centro de interés para el resto de los países de Europa y Occidente, y por eso, también, tiene que asumir el riesgo y “el reto de situarse con una actitud protagonista” en el mundo nuevo que hace tiempo empezó a perfilarse.

Sobre ese nuevo mundo, la filosofía, que es parte fundamental de la nueva sociedad del conocimiento, tiene también el deber de tomar posiciones y el derecho de hacerse oír. En tiempos como el nuestro no cabe duda de la necesidad de una reflexión inteligente e iluminadora que atienda a una doble vertiente. Por una parte, debe tratarse de una reflexión sobre la crisis de nuestra sociedad; por otra, más allá de una reflexión meramente teórica, la filosofía debe asumir los resultados prácticos de la teoría, sus consecuencias.

Respecto a lo primero, es verdad que, desde hace tiempo, el pensamiento filosófico ha llamado la atención sobre el hecho de la transformación de Europa: sobre el hundimiento del orden tradicional, anunciado por Kierkegaard y Nietzsche, han insistido los pensadores más significativos del siglo XX, E. Husserl y M. Heidegger, entre ellos. Pero hoy la crisis y la transformación se han vuelto más apremiantes y han adquirido tintes más concretos y, a veces, más sombríos. La caída del muro en 1989 y el hundimiento del comunismo tuvieron casi la significación de una segunda “muerte de Dios”: la ausencia de alternativas, anunciada por Fukuyama en su célebre escrito El final de la historia, parecía conducir a un vacío de sentido cercano al nihilismo. Un nihilismo que, por otra parte, fue respondido años más tarde y en sucesivas ráfagas por otro y de distinto signo. En efecto, al nihilismo relativista y escéptico de una sociedad “pobremente satisfecha” respondió otro nihilismo fanático y fundamentalista del que los atentados de Nueva York, Madrid y Londres constituyen una buena muestra. Esa colisión nihilista es nuestra hipótesis de trabajo. Pero el hecho sobre el que ahora queremos llamar la atención y que constituye nuestro punto de partida y el inicio de la investigación que planteamos es el siguiente: ¿representa esta colisión un “choque de civilizaciones” como pretende Huntington en su conocido artículo de 1993, publicado en la prestigiosa Foreign Affaire, y transformado en volumen tres años más tarde? ¿O tiene sentido esa propuesta que en forma de “alianza de las civilizaciones” lanzó recientemente el actual presidente del gobierno español y que fue tan favorablemente acogida por la ONU?

Sobre esta temática quisiera ahondar el grupo de profesionales andaluces de la filosofía que suscribe este proyecto. Nuestra doble pertenencia a la comunidad filosófica y a Andalucía nos lleva a hacer hincapié en el segundo sentido de la reflexión filosófica que ha sido apuntado más arriba. Se trata de atender de manera muy prioritaria a las consecuencias prácticas de la teoría.

Estamos asistiendo a lo que muchos intelectuales llaman la “transformación de Europa” (véase B. Waldenfels, Europa frente a lo extraño, En prensa). Una transformación profunda y radical como pocas, en la medida en que se debe no sólo a causas internas (crisis de valores), sino también y muy especialmente a factores externos como la inmigración, que está dando lugar a profundos cambios sociales, políticos, culturales, etc. Esto último, vivido tantas veces como un acontecimiento “extraño”, en el triple sentido de extranjero, ajeno e inquietante, está generando situaciones de tensión que a menudo se viven como fuentes de temor y otras veces como fuentes de confrontación. En todo caso, esta situación de cambio social degenera muchas veces y de manera peligrosa en violencia tácita o explícita. Esta es la situación de hecho sobre la que nos proponemos reflexionar y ante la que hoy se abren dos posibilidades que recogemos en el título de nuestro proyecto: “¿conflicto o alianza?”. Europa parece que es el escenario, pero Andalucía se presenta como uno de los lugares en que, por su situación fronteriza, se preludian los acontecimientos. Por eso creemos que nuestra comunidad tiene necesidad de una “reflexión fronteriza” en el mismo sentido que señala Waldenfelds: “después de tantas guerras y reacciones contra las guerras, revoluciones y contrarrevoluciones, se impone la impresión de que tiene menos necesidad de héroes que de partisanos y trabajadores fronterizos”.

Todos percibimos las tensiones entre la ausencia de referentes ético-valorativos y su necesidad (crisis de valores) entre las tendencias crecientes y opuestas de “universalidad” (globalización) y particularismo (afirmación de la diferencia, auge de los nacionalismos); entre multiculturalidad y necesidad de unas pautas que hagan posible la convivencia entre lo distinto y mutuamente extraño. La historia cultural de Andalucía es la de una comunidad receptora de poblaciones y culturas foráneas, que han generado mestizaje y nuevas síntesis de civilización. La interculturalidad, la fusión y la interacción, es la síntesis alternativa a un mero multiculturalismo en el que subsisten los guetos poblacionales y socioculturales.

La tarea del pensamiento tal vez consista hoy en la búsqueda y propuesta de soluciones a estos problemas que singularizan nuestro mundo y nuestra situación dentro de él. Se trata, en definitiva, de tomar como referencia clave la reflexión sobre la violencia y de analizar, por un lado, cómo está implicada en esta situación de crisis de valores, globalización y multiculturalismo. Y, por otro, de analizar los fundamentos de la idea de solidaridad, las diferentes tradiciones que han contribuido a afianzar este valor en nuestro tiempo, y su articulación con la autonomía y la justicia en sociedades multiculturales.

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Antecedentes

Desde hace tiempo, en cursos y seminarios internos, un amplio grupo de profesores de la Universidad de Granada hemos venido coincidiendo en el estudio de una serie de temáticas comunes que cristalizaron en diversos Congresos nacionales e internacionales. Este grupo ha ido consolidándose a lo largo de los años, por una parte, a través de la participación activa de todos sus miembros en tres Grupos de Investigación financiados por el Plan Andaluz de Investigación (PAI), y, por otra, de la concesión de dos proyectos de investigación del Plan Nacional de Investigación Científica, Desarrollo e Innovación Tecnológica.

En lo que respecta a nuestra reflexión teórica, y como antecedentes del proyecto que presentamos, hemos de destacar algunas cosas. En primer lugar, y puesto que hace años comenzamos proponiéndonos la reflexión sobre la estrecha vinculación entre nihilismo y metafísica, Nietzsche y Heidegger constituyeron en el horizonte del pensamiento actual dos referentes de los que era imposible prescindir para entender nuestro tiempo, y la actual crisis de valores, que también se conoce bajo el nombre de “nihilismo”. En segundo lugar, hay que destacar la actualidad, importancia y vigencia de una problemática que, desde entonces hasta ahora, no han hecho más que aumentar. La larga lista de publicaciones acerca de esta temática en los últimos tres años ha crecido de tal forma que ella sola bastaría para justificar su importancia y probar que nuestra hipótesis era acertada: en efecto, el “nihilismo se ha convertido en la cifra que compendia la crisis de la razón occidental”, pero es también la forma en que el pensamiento filosófico ha tratado de ofrecer un diagnóstico de nuestra situación. Para decirlo con las palabras de un destacado estudioso italiano de este fenómeno, F. Volpi, “el nihilismo es hoy la expresión del profundo malestar de nuestra cultura”.

En los anteriores proyectos de investigación que sirven a ésta como punto de partida hemos conseguido los siguientes resultados significativos. En el Proyecto Nihilismo y Metafísica, dirigido por el investigador Pedro Cerezo Galán, hemos realizado una revisión actual de la cuestión del nihilismo, según Nietzsche y Heidegger. Con objeto de clarificar la controversia sobre el nihilismo en el pensamiento contemporáneo, hemos determinado las distintas dimensiones filosóficas implicadas en esa cuestión. La importancia de estos resultados ha supuesto la concesión de un nuevo Proyecto de Investigación: La tarea del pensar ante el reto del nihilismo, dirigido por la investigadora Remedios Ávila Crespo, y que tiene como objetivos: estudiar las transformaciones que experimenta el nihilismo en nuestra época; considerar las diversas alternativas sobre el problema de la primacía del ser o del valor; y, finalmente profundizar en el problema filosófico de la Nada, estableciendo sus implicaciones ontológicas. Ambas líneas de investigación básica, son complementarias a la línea de investigación aplicada e interdisciplinar que caracteriza al Proyecto Sujeto, identidad e interculturalidad en un marco social pluralista. Perspectivas antropológicas y filosóficas del Grupo de Investigación Antropología y Filosofía, dirigido por el investigador Pedro Gómez García, director de la revista digital Gazeta de Antropología. La crisis generalizada de «identidad» en las sociedades contemporáneas plantea la necesidad de analizar la problemática concerniente a los procesos de identificación humana (social, cultural, étnica, nacional, religiosa, individual, sexual). El grupo ha avanzado en el estudio crítico de esta problemática, con un enfoque a la vez histórico (la evolución del concepto de identidad, con especial atención al proyecto de la modernidad y sus fisuras), sistémico (analizando aspectos significativos de la sociedad y el mundo actual) y pragmático (explorando vías de solución para la convivencia civilizada y la integración pluricultural). El método de investigación es complejo, cuenta con líneas de trabajo complementarias, que aplica los recursos de la antropología social y cultural, la filosofía, la historia, la sociología y la psicología. Las líneas de trabajo del grupo son las siguientes: condiciones teóricas y sociopolíticas del diálogo cultural; creencias y prácticas culturales en el campo de la salud; cultura popular y patrimonio etnológico; identidad, alteridad y mestizaje; la problemática del sujeto; e identidades religiosas y pluralismo sociocultural. Estos proyectos de investigación están relacionados con la línea de trabajo y los resultados del Proyecto La imagen barroca del mundo del Plan Andaluz de Investigación. Este último grupo de investigación se ha centrado en un detallado análisis de las aportaciones del pensamiento español, cuyas conclusiones han aparecido ya en diversas publicaciones individuales y colectivas. En definitiva, el Equipo desarrolla líneas de investigación imprescindibles para el proyecto que presentamos: una más conceptual y teórica, centrada en el análisis del nihilismo y la crisis de valores en el mundo occidental, que constituye el marco de nuestro proyecto; otra, más práctica y directamente vinculada a la realidad de la comunidad andaluza, y una tercera que explora y recupera el patrimonio filosófico de nuestro país.

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Finalidad

   Sobre los resultados de estos antecedentes genéricos puede ya concretarse la finalidad que este proyecto persigue. Si hasta aquí hemos examinado exhaustivamente las bases teóricas de la relación entre nihilismo y crisis del pensamiento, ahora nos proponemos ante todo atender a los resultados prácticos y ético-políticos de dicha reflexión, se trata de explorar las tareas y las posibilidades que se abren a la reflexión ante el desafío de la crisis de valores, la globalización y la multiculturalidad. Siguiendo el camino que durante estos últimos años hemos recorrido juntos como comunidad de investigadores, se trata de averiguar qué caminos quedan expeditos al pensamiento, qué posibilidades puede y debe explorar la nueva sociedad del conocimiento en esta época de crisis que marca el auge del nihilismo.

Para concretar más nuestro proyecto, nos proponemos hacer de la filosofía una tarea viva, más allá de ciertas tendencias que la han conducido frecuentemente al enclaustramiento, al elitismo y a la incomunicación. Habría que recuperar la función social de la filosofía y su responsabilidad en la formación de una ciudadanía compleja que admita la diversidad cultural, sin renunciar a unos mínimos éticos universales. Ese sería el auténtico sentido de una “educación para la ciudadanía” que tanto protagonismo ha adquirido recientemente en nuestro sistema educativo, pero en cuyo sentido habría que profundizar mucho todavía. Recientemente el filósofo estadounidense R. Rorty ha reprochado a los intelectuales de izquierda, no sin razón, que se preocupen más de las identidades que de la pobreza (El País, sábado, 14 de enero de 2006). Y, en esa misma línea, el grupo de profesores que suscribimos la solicitud de este proyecto queremos constituirnos en un foro de encuentro y reflexión respecto de una problemática que resume en buena medida el carácter de nuestro tiempo.

Objetivo general

Partiendo de la situación de cambio y de transformación de Europa, y teniendo en cuenta nuestra situación fronteriza en el marco europeo, se trata de elaborar un diagnóstico de nuestra situación y de adelantar un tratamiento y una prospectiva. Sobre el hecho de la violencia que marca tantas veces el encuentro de culturas diferentes, habría que responder a la pregunta: ¿se trata realmente de un “choque” o es posible una “alianza” entre civilizaciones? ¿Es posible potenciar campos de pensamiento integrador entre culturas y religiones, en la línea de grandes filósofos andaluces como Maimónides o Averroes?

Objetivos específicos

1. Analizar los problemas que plantean la crisis de valores, globalización y multiculturalidad en distintos ámbitos socioculturales. Y relacionar esos problemas con corrientes de pensamiento y maestros de la historia de la filosofía, que puedan proporcionar elementos de análisis y nuevas alternativas.

2. Ofrecer algunas temáticas convergentes que permitan establecer un diagnóstico global y brindar pautas para la transformación del pensamiento en la cultura actual. Esto implica, además, la comprensión de las distintas posiciones en conflicto y la búsqueda posibles soluciones. El primer aspecto tiende a prolongar el contacto con grupos de investigación de otros países, tal y como venimos haciendo. En cuanto al segundo aspecto, el grupo de investigadores ha empezado ya a dar sus frutos a través de publicaciones que, a nuestro juicio, poseen originalidad y novedad. Este objetivo, pues, quiere apoyar la internacionalización de las actividades afrontando, al mismo tiempo, el reto de fortalecer el pensamiento español.

En este contexto se elegirán algunos ámbitos del pensamiento que correspondan a sectores sociales afectados por la doble crisis de las instituciones y las ideas. Cada investigador o varios podrían elegir esos ámbitos (ética, política, creencias, ontología, ciencia, religión) desde los que se podrían también ofrecer autores de la historia de la filosofía o situaciones históricas del pensamiento (por ejemplo, épocas históricas en las que se dieron crisis parecidas, como en la ilustración sofista, el renacimiento del siglo XII, la crisis del Medioevo (Nominalismo y Renacimiento), de la modernidad o la del siglo XX, que iluminen la sociedad actual.

3. Analizar los fundamentos de la idea de solidaridad y las diferentes tradiciones que han contribuido a afianzar este valor en nuestro tiempo.

4. Analizar la articulación entre solidaridad, autonomía (libertad y responsabilidad) y justicia en sociedades multiculturales y en el encuentro entre culturas diferentes. Estos dos últimos objetivos pretenden establecer un puente entre el hoy y el ayer del pensamiento. Se trata de iluminar el pensamiento actual, que demanda una salida urgente a la crisis experimentada en los campos de la ontología, la epistemología y la axiología. La salida a esa crisis no puede de ninguna manera ignorar los logros más indiscutibles de nuestra tradición filosófica.

5. Explorar las manifestaciones y aspectos de la cultura que permiten un encuentro entre tradiciones diferentes y fomentan la convivencia en sociedades multiculturales..

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Método

El trabajo que realiza el equipo del Proyecto se organiza en torno al Seminario permanente ya constituido. Este Seminario representa, desde hace años, nuestra célula de trabajo ordinario. Durante los tres años de duración del proyecto están previstas sesiones periódicas, asignadas previamente a los miembros del Equipo, y en las que se abordarán las distintas problemáticas. El análisis y el debate de éstas irán precedidos de la aportación de los documentos, trabajos o textos a analizar y el correspondiente protocolo de debate. El Seminario de investigación está abierto a un enfoque interdepartamental, en diálogo con otros especialistas en la materia, provenientes de departamentos y centros de investigación nacionales e internacionales. Contará, pues, con la presencia de otros profesores españoles o extranjeros invitados a nuestras sesiones (aproximadamente dos o tres por año), e invitará a sus sesiones de debate a aquellos alumnos de tercer ciclo interesados en la temática y que realicen trabajos de doctorado relacionados con la misma.

Cada uno de los bloques anuales programados será abordado mediante una metodología transversal e interdisciplinar, de forma que las cuestiones sean analizadas desde una perspectiva plural e integradora, y las conclusiones alcanzadas tengan un carácter verdaderamente relevante. Cada investigador o grupo de investigadores se encargará de un ámbito concreto (ética, política, creencias, ontología, ciencia, religión) desde el que se analizarán las temáticas para cada sesión de trabajo que integran los bloques anuales.

Se han programado un número importante de actividades: Jornada Temática, cursos monográficos de doctorado sobre esta temática, un curso en el Centro Mediterráneo o a través del Centro de Enseñanzas Propias, ambos de la Universidad de Granada, y un Congreso Internacional.

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Plan de trabajo

Primer año (2007-2008): “El malestar en la globalización”

El movimiento antiglobalización hizo eclosión en noviembre de 1999 enlo que desde entonces se viene llamando “la batalla de Seattle”. Ese día, decenas de miles de personas convocadas por una inédita alianza entre el movimiento sindical y las organizaciones ecologistas y más de 1500 organizaciones, se movilizaron contra la OMC e hicieron fracasar la llamada Ronda del Milenio. Probablemente la expresión más representativa de este heterogéneo movimiento sea el Foro Social Mundial y el lema "Otro mundo es posible". Las protestas contra las políticas y medidas de las instituciones de la globalización o mundialización no son un fenómeno nuevo. Sí lo es la ola de condenas en los países desarrollados. De la noche a la mañana la globalización se ha convertido en un asunto apremiante de nuestro tiempo y del que se discute en los ambientes más heterogéneos y con los significados más diversos. En noviembre de 2005 miles de jóvenes franceses protagonizaron durante dos semanas una revuelta que tuvo su sello en la quema de miles de automóviles en París. En la región de París, más de la mitad de la población menor de 15 años, es originaria de África, lo que ha dado un vuelco a la cultura de la zona en menos de una generación. Las revueltas, que se extendieron a otros países del entorno, sorprendieron al mundo y pusieron sobre el tapete la cuestión de las migraciones nacionales, las sociedades multiculturales y las desigualdades sociales y territoriales en la globalización. Más o menos por la misma época que los sucesos de París los jóvenes españoles convocaban encuentros multitudinarios en las principales ciudades del país con un propósito totalmente distinto.

Encuentros como éste, propiciados también por la mundialización de la tecnología, son cada vez más frecuentes para actos solidarios, de protesta o de otro tipo, también dentro del ciberespacio. Son buena muestra de la pluralidad de la globalización, del conflicto de valores y de los cambios en nuestra forma de relacionarnos y comunicarnos. Ya sea desde un punto de vista económico como tecnológico, la globalización no es un fenómeno pasajero, sino un hecho que se manifiesta de formas muy diversas y con controvertidos efectos. Joseph E. Stiglitz se ha referido en El malestar en la globalización a la necesidad de replantearse el modo en que la globalización ha sido gestionada. La cuestión ya no es si es buena o mala, sino de cómo gestionarla y fundamentalmente de cómo vivir en ella.

2. Segundo año (2008-2009): “La globalización del terror y la cultura de la solidaridad”

Los atentados del 11 de septiembre, transmitidos en directo por las cadenas globales de televisión a toda la humanidad, adquirieron una significación mundial. A partir de ese momento la globalización del terror marcó un antes y un después: desde entonces, la lucha contra el terrorismo internacional y la defensa de la seguridad nacional de los Estados Unidos adquirió una atención prioritaria en la agenda global, que ha llevado a la restricción de derechos para garantizar la seguridad y reforzar el valor del Estado. La Alianza de Civilizaciones es el nombre por el que se conoce la propuesta realizada por el actual Presidente del Gobierno español en la 59ª Asamblea General de la ONU, el 21 de septiembre de 2004. Dicha propuesta, que se inspira en una iniciativa anterior, defiende la alianza entre occidente y el mundo árabe y musulmán con el fin de combatir el terrorismo internacional por otro camino distinto al militar. El programa propuesto tiene como puntos fundamentales la cooperación antiterrorista, la corrección de desigualdades económicas y el diálogo cultural.

La desarticulación cultural favorece tanto la vuelta de viejas ideologías, que responden al vacío generado, como el desinterés y la ausencia de pensamiento, que lleva a la barbarie cultural, a la desinformación y al dejarse llevar en la sociedad de masas. Pero se crean también espacios nuevos que posibilitan la emergencia de experiencias y corrientes de pensamiento que asuman la crítica deconstructiva y no se queden en ella. Sigue habiendo necesidad de valores, ideales, proyectos y referencias que sustituyan a los tradicionales y que se puedan argumentar y razonar. La crisis de las ideologías y de las instituciones sociales ofrece espacio para un pensar creativo y nuevo. En el curso del siglo XX han surgido una gran cantidad de movimientos y organizaciones sociales de proyección global fuera del ámbito gubernamental, que han apelado con frecuencia a otros cauces de expresión diferentes a los institucionales: derechos humanos, feminismo, defensa de los consumidores, medio ambiente, solidaridad, pacifismo...

3. Tercer año (2009-2010): “Arte y pensamiento en el diálogo entre culturas”

Uno de los retos fundamentales de nuestro tiempo es el escepticismo moral: ¿cómo es posible la justificación moral? Este problema está íntimamente ligado a otro fundamental: ¿cómo acabar con la violencia? Dos alternativas se abren hoy desde el pensamiento a la posibilidad de una ética sin metafísica: por un lado, la restauración del kantismo en la forma de una ética dialógica o discursiva, en la línea de Habermas y Apel. Por otro, más allá de la ontología, propuestas tales como las de Levinas y Derrida. El plan de trabajo del tercer año añadirá a estas posibilidades una tercera: nos proponemos explorar el diálogo intercultural a través del arte, especialmente de la literatura, para mostrar cómo desde ahí se responde al problema del nihilismo. De hecho, el arte responde a necesidades universales y, por eso, hay que creer también que en él se encuentra una respuesta a demandas, universales también de convivencia, entendimiento y diálogo.

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civiliza○ugr.es [sustuir ○ por el signo arroba].
¿Conflicto o alianza de civilizaciones? Departamento de Filosofía II: Filosofía. Campus de Cartuja, Edif. Psicología. Universidad de Granada. 18071. Granada. España