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UNIVERSIDAD DE GRANADA   

Departamento de Estratigrafía y Paleontología

Facultad de Ciencias                                   

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TRIÁSICO

 

 

EL TRIÁSICO

 

 

 

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Santisteban

 

YACIMIENTO DE SANTISTEBAN DEL PUERTO

El yacimiento

Alrededor de Santisteban del Puerto (Jaén) afloran rocas del Triásico del borde sur de la Meseta (Fernández, 1984), constituidas principalmente por arcillas y areniscas rojas. En estas rocas se encuentra un yacimiento con huellas dejadas por las pisadas de vertebrados del Triásico (Demathieu, Pérez-López y Pérez-Lorente, 1999). El yacimiento está aproximadamente a 1,5 km antes de llegar a Santisteban del Puerto (Figura 1), al lado de la carretera C-3210 (Fotografía 1).

Las huellas se sitúan en la parte superior de una capa horizontal de areniscas (Figura 2), que tiene un espesor de unos 27 cm. En la parte alta de esta capa también se observan grietas de desecación y galerías o pistas producidas por organismos que vivían en las zonas húmedas cerca de los ríos de hace más de 200 millones de años.

Las huellas

Se han estudiado 24 huellas con una forma perfectamente definida (Fotografía 2), estando la mayor parte compuestas por tres elementos o marcas alargadas, cóncavas (Figura 3): dos laterales, largas, y una intermedia más corta situada en una posición algo retrasada. Estas marcas no se han preservado con la misma nitidez o de igual manera, pues algunas de las huellas constan únicamente de uno o dos de estos elementos. Además, la profundidad de las distintas marcas varía entre 1 y 9 cm (Fotografía 3).

Las marcas laterales forman un ángulo muy pequeño y tienen una longitud media de 33 cm y la marca intermedia alcanza los 19 cm. No se trata simplemente de formas semicilíndricas, pues se pueden observar algunas constricciones que definen almohadillas o callosidades subdigitales. Tanto la forma como la profundidad de estas marcas son similares a las huellas de dedos con almohadillas y garras de algunos vertebrados.

El rastro de huellas

La disposición de las huellas, casi todas agrupadas en una misma dirección (Figura 2), hace pensar que se trata de un grupo de vertebrados que andaban agrupados. En general, la mayoría de las huellas señalan en una dirección que va desde la zona donde el sedimento tenía muy poca agua a la zona donde tenía un comportamiento plástico debido al alto contenido en agua. De hecho, se observa que las huellas son cada vez más profundas conforme se distancian más de las grietas de desecación.

El autor de las huellas

Todos los rasgos hasta aquí señalados se pueden relacionar con el rastro dejado por varios animales vertebrados que se acercan o se dirigen hacia una zona encharcada. Por el tipo de huella, por la similitud de la morfología y del tamaño, como por la disposición relativa de estas huellas, no se puede distinguir entre pies y manos, lo que induce a pensar que se trata de un animal bípedo.

Una primera hipótesis, que enunció Lapparent (López Garrido, 1971), es considerar que se trata de las huellas dejadas por un animal con una locomoción semejante a la de los marsupiales, de tal manera que los elementos o marcas laterales corresponden a los metatarsos y dedos, y la marca intermedia al abdomen (Figura 4). En este caso se trataría de un animal con un solo dedo como es el caso de los canguros actuales. Se trataría en definitiva de un animal que andaba con los pies juntos, saltando. Otra posibilidad es que se trate de huellas debidas a un pie tridáctilo similar al de los dinosaurios, con algunas estructuras, aunque la marca intermedia de corta longitud es muy difícil de interpretar en este caso (Demathieu, Pérez-López y Pérez-Lorente, 1999).

En definitiva, se trata de una huella de un vertebrado bípedo, quizá de un dinosaurio que se desplazaba por una llanura de inundación o cerca de un cauce de un río poco profundo. En cuanto al tamaño del animal, se puede deducir la altura de sus extremidades posteriores a partir de la longitud del pie. Si se tratase de un dinosaurio su extremidad posterior sería de 1,4 m y en el caso de la hipótesis del "marsupial", su extremidad posterior tendría una longitud de 0,9 m. Y en cualquier caso, aunque se trate de un animal bípedo, tridáctilo, o un animal semejante a los canguros, es posible relacionarlo con los Arcosauromorfos, y debido a su especialización con el orden de los Arcosaurios.