Soriano Barabino 2009/10

MÁSTER UNIVERSITARIO EN PROFESORADO DE EDUCACIÓN SECUNDARIA OBLIGATORIA, BACHILLERATO, FORMACIÓN PROFESIONAL Y ENSEÑANZA DE IDIOMAS.

ESPECIALIDAD BIOLOGÍA Y GEOLOGÍA

Curso: 2009-2010

TRABAJO FINAL DE MÁSTER

GUÍA DE PETROLOGÍA DE LA CIUDAD DE GRANADA

Alumno: Juan Diego Soriano Barabino (barabinosdj@hotmail.com)

Tutor: Antonio García Casco


ÍNDICE

INTRODUCCIÓN

JUSTIFICACIÓN DIDÁCTICA

GEOLOGÍA DEL ENTORNO DE LA CIUDAD DE GRANADA

Localización geológica y geográfica de las cordilleras Béticas

Zonas Internas

Zonas Externas

Unidades del Campo de Gibraltar

Cuencas Neógenas

Rocas ornamentales

Mármoles

Calizas y dolomías

Travertinos

Serpentinitas

DESCRIPCIÓN DE LA GUÍA

Itinerarios propuestos

Estructura de la guía

ITINERARIOS

Itinerario 1: Entorno de la calle San Juan de Dios

Itinerario 2: De Plaza Nueva a la Catedral

CONCLUSIÓN

BIBLIOGRAFÍA

ANEXO I: FICHAS DE ROCAS

ANEXO II: GLOSARIO GEOLOGÍA


INTRODUCCIÓN

El presente trabajo se realiza en el marco del “Máster Universitario de Profesorado en Educación Secundaria Obligatoria, Bachillerato, Formación Profesional y Enseñanza de Idiomas 2009/2010”. Dicho máster culmina con la elaboración de un Trabajo Fin de Máster que debe ajustarse a las directrices de la Guía Metodológica para la elaboración del Trabajo Fin de Máster.

Este Trabajo Fin de Máster se enmarca dentro de dos de las modalidades propuestas en la citada guía, a saber, “proyecto integrado o acción extracurricular” e “innovación educativa, material didáctico”. Se centra específicamente en la segunda de ellas ya que el material que aquí se presenta pretende ser un material de apoyo para el aprendizaje del alumno, tanto dentro del aula, como en su trabajo personal en casa, así como en su aplicación práctica.

El material elaborado es una Guía de petrología basada en dos itinerarios realizados en la ciudad de Granada. En esta guía se pueden observar las rocas con las que están construidos algunos de los edificios más emblemáticos de Granada.

En el presente trabajo Fin de Máster se incluye dicha guía. Además, previamente a su presentación, se contextualizará el tema, para lo cual, se realizará un breve repaso de la geología de las Cordilleras Béticas. Como material anexo, esta guía estará acompañada de una serie de fichas que completarán la información inicial.

JUSTIFICACIÓN DIDÁCTICA

En la etapa de Educación Secundaria en la que se enmarca este Máster de profesorado, habitualmente, no se dispone ni del tiempo ni de todos los recursos necesarios para llevar a cabo la actividad docente del modo deseado. Por este motivo el profesor debe valerse de todos los recursos disponibles para intentar alcanzar los objetivos que se plantean en cada una de las diferentes etapas educativas.

En las distintas asignaturas de Biología y Geología de la Educación Secundaria, nos encontramos de manera habitual ante un grave problema: la excesiva teorización de determinados conceptos. Éstos podrían ser asimilados de un modo mucho más fácil por los alumnos si pudieran verlos desde un punto de vista más práctico. Un ejemplo de ello pueden ser la identificación de rocas o la identificación de plantas. Por esto sería conveniente, en muchos casos, desplazarse a ver estos aspectos in-situ, y no verlos a partir de fotografías. Sin embargo, esto no es siempre posible, bien por problemas presupuestarios en los centros, bien por la pérdida de horas de clase de otras asignaturas, etc.

La presente “Guía de petrología de la ciudad de Granada” nace para intentar paliar algunos de estos aspectos. El objetivo de esta guía no consiste en explicar todos los conceptos concernientes a la petrología, ya que esa es una tarea que se debe desarrollar en las horas dedicadas a teoría dentro de los centros educativos, sino en intentar que los alumnos puedan ver algunas de estas rocas así como algunos de sus usos.

El material didáctico elaborado (Guía de la petrología de la ciudad de Granada), es un material con el que se pretende que los alumnos vean la petrología como algo cercano, algo cotidiano con lo que conviven día a día y que, desde esta cotidianeidad, se facilite el aprendizaje de algunos aspectos de esta disciplina geológica. Se trata, por tanto, de un material de apoyo para el aprendizaje de los alumnos.

El tema, enmarcado dentro de la línea de trabajo Materiales Terrestres, se ha elegido, además de para intentar facilitar a los alumnos el aprendizaje de ciertos temas, con el objetivo de que éstos sean conscientes de que los materiales terrestres, en este caso las rocas, no son algo lejano que solo van a ver en documentales o al salir de excursión, sino que forman parte de nuestra vida cotidiana.

Esta guía es un material que, con las pertinentes adaptaciones por parte del profesorado, se puede utilizar en las etapas educativas de Educación Secundaria Obligatoria y de Bachillerato. Por poner un ejemplo, en la asignatura Biología y Geología de primero de bachillerato la guía está íntimamente relacionada con los Bloques de Contenidos del Ministerio de Educación y Ciencia, y con los Núcleos Temáticos de la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía, algo que se puede ver claramente reflejado en la tabla que se adjunta a continuación (RD 1467/2007, 2 de noviembre, publicado en el BOE nº266 de martes 6 de noviembre de 2007, páginas de 45381 a 45477 y Orden de 5 de agosto de 2008 en la que se desarrolla el currículum correspondiente al bachillerato en Andalucía, publicada en el BOJA de 26 de agosto, páginas de 98 a 222 ):

 

Bloque de contenidos/Núcleo temático

Contenidos didácticos

1. Origen y estructura de la Tierra

-Minerales y rocas. Estudio experimental de la formación de cristales. Minerales petrogenéticos.

-El trabajo de campo: reconocimiento de muestras sobre el terreno.

2. Geodinámica interna: La Tectónica de placas /
Cómo funciona la Tierra

-Formación y evolución de los magmas. Las rocas magmáticas. Magmatismo y Tectónica de placas.

-Metamorfismo. Las rocas metamórficas. Tipos de metamorfismo y tectónica de placas.

-Reconocimiento de las rocas magmáticas y metamórficas más representativas. Utilidad de las rocas metamórficas.

3. Geodinámica externa e historia de la Tierra /
La Tierra registra su historia

-Las rocas sedimentarias y sus aplicaciones. Reconocimiento de las más representativas.

 

Esto mismo ocurre con los criterios de evaluación para dicho curso. Entre ellos, el criterio de evaluación número cuatro dice textualmente (RD 1467/2007, 2 de noviembre, publicado en el BOE nº 266 de martes 6 de noviembre de 2007, páginas de 45381 a 45477):

“Identificar los principales tipos de rocas, su composición, textura y procesos de formación. Señalar sus afloramientos y sus utilidades.

El alumnado debe reconocer las principales rocas sedimentarias así como los procesos que han dado lugar a su formación y ha de saber realizar algunas experiencias en las que tengan lugar esos procesos a escala de laboratorio. De igual forma, debe reconocer las rocas metamórficas, identificando las distintas fases de las series de la arcilla. También ha de ser capaz de diferenciar, entre las rocas magmáticas, las volcánicas, las filonianas y las plutónicas, reconociendo las que son más comunes de ellas y sabiendo describir, a través de su textura, su proceso de formación”.

Esto que acabo de señalar para el curso de primero de bachillerato, ocurre en mayor o menor medida en la asignatura “Ciencias de la Tierra y medioambientales” de segundo de bachillerato, en la asignatura de “Ciencias de la naturaleza” de primero, segundo y tercero de ESO y en “Biología y Geología”, de cuarto de ESO.

Del mismo modo, me gustaría señalar que uno de los objetivos que acompañan a la creación de materiales didácticos, junto al interés y utilidad evidente que tienen éstos con respecto a las asignaturas específicas para las que se crean, consiste en contribuir, al mismo tiempo, a que el alumno se desarrolle como persona. Desde este punto de vista, con esta guía, se pretende que los alumnos vean la relación de la geología, más concretamente de la petrología, con otras disciplinas como pueden ser la historia y el arte ya que sin rocas no se podrían haber construido edificios de las características de los edificios históricos que hemos heredado.

Igualmente, se intenta fomentar los contenidos instrumentales, en este caso la lectura, y se intenta fomentar la educación en valores, haciendo a este respecto especial hincapié en la educación vial y en la educación cívica.

Esta guía se puede utilizar durante todo el proceso de Enseñanza-Aprendizaje ya que, si bien algunas de estas rocas proceden de afloramientos cercanos y es fácil obtener muestras de mano de las mismas y observarlas a visu, la guía puede ser un complemento al estudio de las mismas porque permite ver los usos de las distintas rocas. Además se considera un elemento fundamental para el estudio de rocas de procedencia más lejana que, aunque no se pueden ver in-situ en afloramientos rocosos, no es raro encontrarlas formando parte de edificios cercanos. Del mismo modo, con la utilización de esta guía en una sesión de trabajo (correspondiente a la realización de uno de los itinerarios propuestos) se pueden observar, de manera sencilla, rocas de diferentes orígenes (ígneas, sedimentarias y metamórficas). Cosa ésta que es difícil de hacer en una excursión en el campo ya que, aunque éste es el mejor método para observar afloramientos, difícilmente se pueden ver tantos tipos de roca en tan poco tiempo.

La presente guía constituye un material útil a lo largo de todo el proceso de Enseñanza-Aprendizaje. De este modo, en primer lugar, podrá utilizarse en la fase de sensibilización ya que las imágenes que se muestran de rocas pueden servir para despertar en el alumnado cierta curiosidad. Así mismo, servirá de apoyo en la fase de adquisición de contenidos ya que los alumnos pueden estudiar las características de las rocas y, además, verlas en las fotografías. Y, sobre todo, esta guía se revelará útil en la fase de transfer ya que, por medio de la misma, los alumnos van a ver que las rocas que ellos estudian están presentes en nuestra vida cotidiana: en la construcción de edificios históricos (Catedral, Chancillería…), en la construcción de edificios más modernos (portales de muchos edificios…) así como en el mobiliario urbano en general (fuentes, suelo de muchas aceras, etc.).

GEOLOGÍA DEL ENTORNO DE LA CIUDAD DE GRANADA

La mayoría de las rocas que se utilizaron en la construcción de los edificios históricos de Granada se extrajeron de las Cordilleras Béticas. Por ello, antes de pasar a la descripción de la presente guía, se va a presentar un breve repaso de la geología de dichas cordilleras. De este modo, en dicho repaso, se señalarán algunas características de la petrología de la zona, de las distintas rocas que afloran en la misma, así como una descripción de las rocas utilizadas como rocas ornamentales.

Localización geológica y geográfica de las cordilleras Béticas

Se da el nombre de Cordilleras Béticas a la cadena montañosa que se extiende desde Cádiz hasta las costas meridionales del País Valenciano y que, desde ahí, continúa hasta Baleares. En su mayor extensión queda dentro de Andalucía, en donde se hallan mejor representados la mayor parte de sus grandes elementos constitutivos.

Clásicamente se dividen en zonas con distinta significación paleogeográfica a las que hay que añadir algunos complejos y grandes unidades. Así, se distinguen desde la depresión del Guadalquivir hacia el Sur la Zona Prebética, la Zona Subbética, a las que hay que añadir el complejo de flysch del campo de Gibraltar y el complejo Dorsaliano. Estos se sitúan de manera discontinúa entre las zonas Subética y Bética, estando menos representados hacia el Este.

Es usual considerar a las Zonas Prebética y Subbética, junto con las unidades intermedias entre ellas y al menos la parte meridional de la depresión del Guadalquivir, como Zonas Externas Béticas, caracterizadas por una tectónica de cobertera. Por contraposición se han llamado Zonas Internas Béticas a la zona Bética constituida por una complicada pila de mantos de corrimiento y unidades alóctonas agrupados en tres complejos: Nevado-Filábride, Alpujárride y Maláguide.

El complejo Dorsaliano puede considerarse dentro de las Zonas Internas ya que sus materiales ante-jurásicos son asimilables a las sucesiones maláguides respectivas.

Las Zonas Internas Béticas se continúan por el Rif. Por su parte, los diferentes flysch del Campo de Gibraltar son prolongación de otras tantas unidades existentes en las cadenas del Norte de África (Magrébides).

La Depresión del Guadalquivir, si bien en su totalidad queda fuera del ámbito estricto de las Béticas, tiene características y génesis ligada a la de estas, de las que constituye una antefosa.

En cuanto a las depresiones intramontañosas de las Béticas, albergan materiales postorogénicos, en los cuales se encuentra el registro de procesos tectónicos.

 

Esquema geológico de las Béticas y corte geológico del sector oriental de las Zonas Externas de Banks y Warburton, 1991 (recogido en Jabaloy Sánchez et al, 2008:21)

Zonas Internas

De los tres complejos alóctonos que las forman (Nevado-Filábride, Alpujárride y Maláguide), los dos primeros están intensamente afectados por la deformación y metamorfismo alpinos. Los Maláguides, sin embargo, poseen una cobertura mesozoica y terciaria discordante de rocas no metamórficas y sin huellas apreciables redeformación interna.

Las Unidades Nevado-Filábrides registran su paso por condiciones metamórficas de bajo gradiente térmico (baja temperatura-alta presión), seguidas de otras con gradientes térmicos más altos. En los Alpujárrides el metamorfismo es de gradientes intermedios evolucionando hacia gradientes de alta temperatura-baja presión.

Tanto en el Nevado-Filábride como en el Alpujárride se han desarrollado cabalgamientos a escala de la corteza, si bien la organización estructural originada por esos grandes accidentes tectónicos ha sido modificada por otros cabalgamientos posteriores de magnitud subordinada. Los Alpujárrides se han movido por encima de los Nevado-Filábrides y los Maláguides por encima de los Alpujárrides.

Esta pila de mantos de corrimiento formada por estos tres complejos se ha originado como resultado de una evolución orogénica independiente de la establecida para las Zonas Externas.

Complejo Nevado-Filábride

Ocupa la posición inferior dentro de las Zonas Internas y está constituido por rocas metamórficas. Las unidades que lo forman tienen en su base esquistos oscuros y cuarcitas, y sobre ellos hay esquistos decolores claros con cuarcitas que tienen cuerpos de gneises, anfibolitas, eclogitas y serpentinitas. En la parte superior se encuentran mármoles. Se les ha atribuido edad Paleozoico a los esquistos oscuros, una edad Pérmico-Triásico inferior a los esquistos claros y cuarcitas, y una edad Triásico a la secuencia carbonatada. Sin embargo, algunas dataciones recientes sugieren que todas las rocas podrían ser paleozoicas.

La parte alta de este complejo tiene restos de un metamorfismo alpino en condiciones de alta presión y baja temperatura que también situó a estas rocas a grandes profundidades. Las rocas de esta complejo alcanzaron la superficie de forma rápida y comenzaron a ser erosionadas a partir de los 11 a 9 M.a.

En general se conoce que hubo una etapa general de compresión que dio lugar a la superposición de los complejos y que puede explicar el metamorfismo asociado al complejo Alpujárride y al Nevado-Filábride al situarlos a gran profundidad. Esta etapa estuvo seguida de una fase de adelgazamiento de la corteza que provocó abundantes fallas normales. Las más importantes de estas fallas normales tienen un buzamiento pequeño (unos 20º o a veces menos) y desplazamientos importantes.

Complejo Alpujárride

Ocupa una posición intermedia en los complejos de las Zonas Internas. Dentro de este complejo se pueden distinguir tres grandes grupos de unidades: inferior, medio y superior, de manera que las unidades más bajas presentan un menor grado de metamorfismo. En la base de las unidades hay esquistos oscuros y a veces gneises, y sobre ellos se encuentran filitas o esquistos de colores claros con niveles de cuarcitas y a veces algunos niveles con yeso y cuerpos de rocas ígneas básicas. Por último, en la parte alta de cada unidad hay dolomías y calizas o mármoles. Algunas de las unidades superiores tienen en su base importantes masas de peridotitas.

Se piensa que buena parte de los esquistos oscuros se formaron a partir de rocas del Paleozoico (570 a 290 M.a.), las filitas o esquistos claros lo hicieron a partir de sedimentos del Pérmico-triásico inferior (290 a 240 M.a.) y los carbonatos han proporcionado fósiles que permiten datarlos como Triásico medio y superior (240 a 205 M.a.)

Estas unidades han sufrido un metamorfismo durante la orogenia Alpina que se inició en condiciones de alta presión y baja temperatura. Las condiciones de presión indican que algunas unidades estuvieron situadas a profundidades de 30-40 km. Este metamorfismo terminó en torno a los 25-23 M.a. y fue seguido de condiciones de menor presión que indican una elevación de las rocas. Esta elevación fue extremadamente rápida y llevó a las rocas alpujárrides a la superficie terrestre, donde comenzaron a erosionarse entre los 21 y los 19 M.a.

Complejo Maláguide

Es el más alto y está formado por un zócalo paleozoico sobre el que se sitúan rocas sedimentarias de edad Mesozoico y Cenozoico. Los materiales paleozoicos son fundamentalmente detríticos: arcillas, cuarcitas y a veces conglomerados, aunque también aparecen calizas y sílex. Todas estas rocas fueron afectadas por la orogenia Varisca. Sobre las rocas anteriores redisponen rocas de edad Triásico (250 a 205 M.a.) que son rocas sedimentarias detríticas de colores predominantemente rojos y encima aparecen dolomías y calizas. El Jurásico (205 a 135 M.a.) y el Cretácico (135 a 65 M.a.) están representados generalmente por calizas o margocalizas y tiene un espesor reducido, salvo en Sierra Espuña en la provincia de Murcia.

Complejo de la Dorsal o Dorsaliano

 Es uno de los complejos que presentan un desarrollo menor dentro de la cordillera y corresponde a un conjunto de unidades que aparecen entre el Maláguide y las Zonas Externas. En conjunto está formado por series mesozoicas y terciarias con importantes periodos sin depósito, en las que dominan los materiales carbonatados que tienen muchas semejanzas con las rocas de la parte superior del Maláguide.

Zonas Externas

Se sitúan en una banda que se localiza en el sector norte de la cordillera de dirección ENE-OSO, desde Cádiz a Alicante. Están constituidas por rocas que mayoritariamente son sedimentarias. Éstas se corresponden con las que se depositaron en el borde S y SE del macizo Ibérico desde el inicio del Mesozoico (250 M.a.) hasta el inicio del Neógeno (en torno a 23 M.a.). Si atendemos a las características de las rocas que permiten establecer el medio en que se depositan (facies), las Zonas Externas a su vez se subdividen en una zona Prebética y una zona Subbética.

Zona Prebética o Prebético

Se encuentra sobre todo en el sector oriental y central de la cordillera y está formada por rocas que tienen facies marinas poco profundas, costeras y a veces continentales. Estas facies indican que el Prebético constituyó durante la mayor parte del Mesozoico y Cenozoico una plataforma marina somera junto al continente emergido que representó el macizo Ibérico.

Los depósitos más antiguos son de edad Triásico (250 a 205 M.a.) y presentan las tres facies correspondientes al Trias Germánico: Buntsandstein, Muschelkalk y Keuper. Las facies Buntsandstein son las más bajas y corresponden a depósitos de arenas, limos y conglomerados rojos. Encima reencuentran las facies Muschelkalk, que son calizas y dolomías. Las facies Keuper se sitúan sobre los carbonatos y su característica esencial es la presencia de arcillas, areniscas de colores rojos, verdosos y amarillentos, dolomías y sobre todo evaporizas (yeso). Indican respectivamente un ambiente fluvial, marino somero y costero con marismas que se desecaban y donde se depositaban las sales de las evaporizas. Hacia el Norte todas estas rocas se van adelgazando hasta que en el macizo Ibérico reencuentran solo las rocas de facies Buntsandstein. A medida que nos desplazamos al Sur y al Este se encuentran las facies Muschelkalk y a continuación las Keuper cada vez con mayor espesor.

Las rocas del Jurásico (205 a 152 M.a.) son esencialmente dolomías con facies marinas someras. En el borde del Prebético no hubo prácticamente depósito durante el Jurásico superior y el Cretácico inferior (152 a 95 M.a.), excepto algunos niveles de calizas, margas, areniscas y arcilla depositadas en lagos, ríos y lagunas costeras. A finales del Cretácico inferior (95 M.a.), el medio de depósito era claramente continental como indica la sedimentación de las arenas blancas con algunos niveles de carbón de facies fluviales. Las rocas del Cretácico superior (95 a 65 M.a.) son también dolomías y calizas con facies de plataforma. También durante el Paleoceno (65 a 53 M.a.) las rocas tienen facies marinas someras, con algunos episodios continentales.

En resumen, los depósitos del Prebético corresponden a depósitos cercanos al continente emergido representado por el macizo Ibérico donde se sentía la influencia de las subidas y bajadas del nivel del mar y los movimientos verticales del continente.

Zona Subbética o Subbético

 Se sitúa en el sector sur de las Zonas Externas y constituye una banda de dirección ENE-OSO que se extiende desde Murcia hasta Cádiz. En el Subbético las rocas del Triásico (250 a 205 M.a.) son muy parecidas a las del Prebético con las tres facies descritas (Buntsandstein, Muschelkalk y Keuper), sin embargo las rocas del Jurásico (205 a 135 M.a.) tienen características muy diferentes. Las rocas anteriores a los 180 M.a. son muy homogéneas en todo el Subbético y son calizas y dolomías depositadas en una plataforma marina somera. Sin embargo, a partir de esta edad las rocas reflejan un cambio radical en el medio de depósito. La homogeneidad se pierde y se encuentran rocas muy diferentes con abundantes cambios de espesor y de facies, que sugieren que hay distintos medios de depósito próximos entre sí. El estudio de las facies permite reconstruir la existencia de surcos alargados donde se depositan rocas con facies marinas profundas. Estos surcos estaban separados por bancos alargados que en sus cumbres podían tener muy poca profundidad y a veces llegaban a estar emergidos y sufrir procesos de karstificación. Las rocas que se depositaron eran sobre todo margas, margocalizas y calizas. En el centro del mayor de estos surcos se produjeron importantes fenómenos de vulcanismo submarino que dieron lugar a grandes edificios volcánicos de basalto sumergidos (pillow lavas que se pueden ver en Montilana-Alamedilla). Durante el Cretácico (135 a 65 M.a.),las rocas del Subbético reflejan una tendencia a la profundización, de forma que las facies indican medios marinos cada vez más profundos. Los surcos y umbrales se fueron hundiendo y se cubrieron, y se volvió a recuperar la homogeneidad de las rocas. El Cretácico inferior (135 a 95 M.a.) suele tener margas y margocalizas blancas. Al final del Cretácico inferior (en torno a los 100 M.a.) se formaron las acumulaciones de arcillas verdes de la formación Fardes. Estas arcillas marcan el máximo de profundización, cuando las rocas se estaban depositando a más de tres mil metros de profundidad. A esta profundidad el carbonato no se deposita en el fondo marino, sino que queda disuelto en el agua, por lo que la arcilla que se deposita es una arcilla muy pura. En el Cretácico superior (95 a 65 M.a.) y el Paleoceno (65 a 53 M.a.) se depositaron unas margas y margocalizas de color salmón.

En resumen, las rocas del Subbético corresponden a los depósitos más alejados del continente y se caracterizan por sedimentos marinos más o menos profundos.

Unidades del Campo de Gibraltar

Entre las Zonas Internas y las Zonas Externas se encuentran los Flysch del Campo de Gibraltar. Estas unidades aparecen bien representadas en el Campo de Gibraltar y reprolongan por todo el Norte de África hasta Sicilia y Calabria. Están formadas por turbiditas, es decir, rocas formadas por el depósito de fragmentos de rocas arrastrados por grandes avalanchas de masas de agua fangosa que se mueven con gran rapidez sobre el fondo marino. Estas unidades de los Flysch se depositaron al menos en parte sobre la corteza oceánica en un fondo bastante profundo durante el Mesozoico y sobre todo en el Cenozoico. Esta cuenca se ha denominado “el surco de los Flysch” y la mayoría de los autores piensa que se situaba al Norte del continente africano.

Cuencas Neógenas

Se formaron tanto sobre las Zonas Internas como sobre las Zonas Externas y sobre so contacto. Normalmente son depresiones rodeadas de montañas que han actuado como zonas de depósito donde se han acumulado las rocas erosionadas de las montañas cercanas.

La más importante es la cuenca del Guadalquivir, que se sitúa en el frente de la cordillera y la separa del macizo Ibérico. En esta, como en la mayoría, las rocas registran medios marinos hasta épocas muy recientes tales como Mioceno superior (Tortoniense 11,2 a 7,1 M.a. y Messiniense 7,1 a 5,3 M.a.) o incluso Plioceno (5,3 a 1,7 M.a.). Sin embargo en la actualidad muchas de ellas se sitúan a mucha mayor cota (600 a 1200 m s.n.m.), como es la cuenca de Guadix-Baza. Otra cuenca muy importante es la del mar de Alborán que aún permanece bajo el nivel del mar y se formó a partir del Mioceno inferior (23.8 a 16.4 M.a.).

Existen evidencias de volcanes durante el Mioceno inferior y Plioceno. Las más antiguas son fragmentos de rocas volcánicas dentro de los depósitos del Mioceno inferior. Más recientes son los volcanes que se encuentran en el sector Cabo de Gata y Mazarrón que se iniciaron durante el Mioceno medio (16,4 a 11,2 M.a.) y fueron activos especialmente en el Mioceno superior hasta acabar en algún caso en el Plioceno. Este vulcanismo está bien representado en el mar de Alborán y se prolonga hacia el NNE por el golfo de Valencia hasta Francia y hacia el SSO en Marruecos.


Rocas ornamentales

En este apartado se va a realizar una breve descripción de las rocas que se utilizan como rocas ornaméntales, y que presentan yacimientos importantes dentro de las cordilleras Béticas. Se va a incluir un amplio grupo de materiales con características, afloramiento y aspecto diferente, pero que reciben un empleo común: el uso como roca ornamental o de decoración.

Mármoles

Desde el punto de vista ornamental, los mármoles constituyen el tipo de roca más importante de Andalucía.

Se explotan en gran medida en el sector central de la Sierra de los Filabres (cercana a Almería), especialmente en el área de Macael. Existen otras explotaciones activas de mármol en Sierra Tejeda (Granada), Sierra Mijas (provincia de Málaga) y Sierra de Aracena-Aroche (provincia de Huelva).

Geológicamente los mármoles se concentran dentro de las zonas internas (complejos Nevado-Filábride y Alpujárride) de las Cordilleras Béticas.

Los mármoles del complejo Nevado-Filábride se encuentran en la parte superior de la serie de este complejo y afloran intercalados entre micaesquistos, calcoesquistos y calizas recristalizadas. En este tramo superior carbonatado la serie es muy irregular y de unas zonas a otras varía el número de capas, su potencia, posición relativa, continuidad lateral, etc. Además de su distribución irregular, otra característica de los mármoles del complejo Nevado-Filábride es su excesiva fracturación y/o diaclasamiento.

En términos generales, el tamaño del grano de los mármoles Nevado-Filábrides es medio. En cuanto a la coloración, presentan generalmente un color blanco, blanco grisáceo o mezcla de varias coloraciones, principalmente amarillentas, marrones o verdosas. Son igualmente frecuentes los mármoles tipo cipolínico y los de coloración gris azulada. Con menos frecuencia, y en zonas más pequeñas, se dan mármoles negros con repliegues decimétricos blancos.

El paquete carbonatado superior del complejo Nevado-Filábride se extiende por todo el borde norte de la Sierra de los Filábrides y las laderas norte y sur de la Sierra de Baza y la ladera sur del Sierra Nevada.

Tal como se avanzaba, se explotan con más intensidad en la zona de Macael siendo éste el depósito más importante en explotación del territorio nacional.

Los mármoles del borde noroccidental de la Sierra de los Filabres tienen menor importancia y afloran habitualmente junto con calizas recristalizadas y marrón amarillentas.

Los mármoles del complejo Alpujárride muestran características más o menos semejantes. Afloran extensamente, y con mayor importancia, en el sector occidental dentro de las unidades superiores (en las zonas de Rodaderos, Sierra Tejeda y Almijara -Granada-), Sierra Blanca y Sierra de Mijas (Málaga) y, esporádicamente, y con una menor importancia, en las unidades inferiores (Sierra del Saliente, las Estancias, etc.).

En la zona subbética no se encuentran prácticamente yacimientos de mármoles. Tan sólo localmente puede encontrase alguno de cierto interés. Entre los ejemplos de estos afloramientos cabe destacar los mármoles grises de la zona de Los Ventorros de San José (Granada).

Calizas y dolomías

Las calizas y las dolomías son unas de las rocas más abundantes de Andalucía. Afloran con intensidad en todas sus provincias aunque hay que señalar que su explotación como roca ornamental es menor a la realizada en otras zonas del territorio nacional (por ejemplo, Levante y Cataluña).

Generalmente constituyen grandes sierras con reservas elevadas cuyas áreas explotables están influenciadas y/o limitadas por la homogeneidad de la roca, la continuidad, las variaciones laterales, la estructura geológica y, sobre todo, por la fracturación y estratificación.

En las Zonas Internas de las Cordilleras Béticas están constituidas mayoritariamente por calizas marmóreas o fuertemente recristalizadas, en algunos puntos con textura bechoide.

En las unidades inferiores del complejo Alpujárride se pueden distinguir fundamentalmente dos tipos de calizas: una caliza marmórea recristalizada y con textura brechoide y una caliza gris-negra.

El primer tipo de caliza, es decir, la caliza marmórea recristalizada y con textura brechoide presenta coloraciones diversas, generalmente vistosas.

El segundo tipo de caliza, es decir, la caliza gris-negra, es más abundante y típica de este complejo. Se trata de una caliza dolomítica, más o menos cristalizada, de coloración gris oscura a negra que, normalmente, se presenta fuertemente fracturada y estratificada en bancos pequeños.

En el complejo Maláguide se encuentran algunas zonas donde las calizas tienen coloraciones rojizas, rosadas y amarillentas bastante vistosas.

En la Zona Subbética es donde se encuentran un mayor número de afloramientos calizos y unas mayores reservas potenciales de calizas ornamentales de Andalucía. Por lo general tienen coloraciones cremas o blanquecinas, encontrándose algunos niveles, con extensión más reducida, coloraciones rosadas, rojizas, verdosas o grisáceas, más apreciadas como roca ornamental.

Los niveles jurásicos son los más importantes y donde se encuentran un mayor número de explotaciones.

En Sierra Elvira (Granada) se explota con una cierta intensidad una caliza espática de color grisáceo-verdoso de edad liásica, muy recristalizada y con crinoides, comercializada bajo la denominación de Bronceado Sierra Elvira.

En el resto de las áreas de explotación de una cierta entidad se explotan calizas de coloración blanco-crema de diferente calidad y vistosidad. Entre ellas se pueden destacar las zonas de Loja y Sierra de Orce (Granada), Cabra (Córdoba) y Gilena (Sevilla).

Localmente se intercalan zonas con coloraciones rojas, marrones y/o verdosas con una distribución muy irregular.

Pertenecientes al Dogger-Malm se encuentran unas calizas nodulosas de coloraciones rojizas y cremas que, dada su estratificación muy acusada, sólo se han explotado en la zona de El Torcal de Antequera.

Yacimiento de Sierra Elvira (Granada)

Las calizas constituyen la parte alta de Sierra Elvira y algunos cerros próximos, aunque no alcanzan una gran extensión en la región. En la base afloran calizas estratificadas en bancos poco potentes y con nódulos de sílex. Pertenecen al Dominio Subbético y son de edad Jurásico.

Se trata de caliza espática de color generalmente gris oscuro, aunque en puntos aislados es gris claro, existiendo también tonalidades verde oscuro y blanco-marrón. Estas calizas tienen frecuentemente restos de crinoides y otros organismos y están fuertemente recristalizadas. Los tamaños más frecuentes de grano oscilan alrededor de los 2 mm; son a menudo redondeados (organismos cristalizados) y más comúnmente poligonales.

Yacimientos de Sierra Gorda, Loja (Granada)

El macizo de Sierra Gorda es una enorme mancha de material calizo perteneciente al Subbético interno, de edad probablemente Lias inferior, que aflora al sur de Loja y se prolonga hasta las cercanías de la Sierra de Gibaltón. El conjunto, que estructuralmente corresponde a un enorme pliegue anticlinal de charnela muy plana, es litológicamente homogéneo en sus características generales.

El material explotado se comercializa bajo la denominación de crema Sierra Gorda, y esporádicamente, cuando los tonos son más oscuros y marrones, como ambarino.

En la zona del Salar se explota el tramo superior de una caliza nodulosa de coloraciones rosadas y amarillentas; comercialmente se conocen como rojo San Fernando.

Las calizas de Sierra Gorda son calizas pisolíticas u oolíticas, recristalizadas secundariamente en grado diverso.

Las microfacies corresponden a una intraesparita y oosparita con gasterópodos, foraminíferos y algas. Los niveles superiores son ligeramente detríticos en algunas zonas, con lo que se obtienen bancos con cantos calcáreos o silíceos cementados por micrita. Es típica la existencia de uno o dos niveles de calizas bioclásticas con abundantes crinoides y braquiópodos, con potencias comprendidas entre 1 y 3 m.

Travertinos

Se trata de una roca blanda, bastante erosionable, con una composición que hace que su pulimento no sea excesivamente bueno.

Presentan una estructura bastante regular y su color varía del amarillo claro al marrón amarillento, en algunos puntos con un tinte rosado, debido a impregnaciones de óxidos de hierro. La presencia de porosidades y huecos, así como una litología no uniforme, con numerosos pasos laterales y verticales a zonas más arenosas o margosas, es otra característica de estas rocas.

Se encuentra siempre dentro de depósitos cuaternarios, estratificados en bancos subhorizontales, con una potencia que oscila de los 20 cm a los 2 m.

En Granada tradicionalmente se explotaban en la localidad de Alfacar, existiendo en la actualidad explotaciones en Albox y en Alhama de Almería.

Serpentinitas

Tienen un color muy vistoso que varía del verde claro al oscuro muy intenso, con numerosas manchas blancas o negras. Presentan unas características muy semejantes en todos sus afloramientos.

Pertenecen siempre a las Zonas Internas de las Cordilleras Béticas, y dentro de ellas al complejo Nevado-Filábride o se presentan asociadas a macizos ultrabásicos de la provincia de Málaga.

En el complejo Nevado-Filábride se encuentran formando cuerpo alargados más o menos lenticulares, intercalados entre esquistos o calcoesquistos.

Generalmente afloran aprovechando las grandes superficies de cabalgamiento o fallas inversas, aunque aparecen intercaladas en cualquier tramo en la serie. Se encuentran afectadas en la totalidad de los afloramientos por una fuerte esquistosidad, generalmente más intensa en los bordes que en el centro.

Los afloramientos de serpentina de este complejo se disponen discontinuamente por todo el borde norte de la Sierra de los Filabres, Sierra de Baza y Sierra Nevada.

Descripción por yacimientos

En la actualidad existe una sola cantera activa (en explotación intermitente debido a su alta cota) situada en Monachil.

Los afloramientos históricos importantes se sitúan en el barranco de San Juan, Loma de Las Yeguas, Barranco de Nigüelas, Cerro del Trevenque, todos ellos en la provincia de Granada.


DESCRIPCIÓN DE LA GUÍA

La presente guía, como ya se ha indicado anteriormente, está orientada a todos los cursos de las distintas etapas de la ESO y del Bachillerato. No obstante, también puede resultar atractiva y útil para aficionados a la petrología.

Itinerarios propuestos

Se describen dos itinerarios por el centro de Granada en los que se visitan algunos de los edificios históricos más importantes de la ciudad. Es cierto que no se describen todos los edificios históricos de la misma; se podrían echar en falta, por ejemplo, la Alhambra y el Monasterio de la Cartuja pero estos monumentos no se han incluido debido a que se encuentran situados bastante lejos de los dos itinerarios propuestos. De todos modos, una vez realizada la presente guía, queda abierta la posibilidad de realizar una ampliación de la misma en la que se incluyan estos y otros muchos edificios en base a nuevos itinerarios.

Con los dos itinerarios que incluye la guía se pretende ofrecer al estudiante una visión de conjunto de la petrología y de los principales tipos de rocas utilizados históricamente como rocas ornamentales. Sin olvidar, también, el uso de rocas en algunos edificios modernos. Gracias a esta guía se pueden mostrar al estudiante rocas que se han generado en un entorno cercano y que se importan como materiales ornamentales. Además, les permite observar cierto tipo de rocas que resultan difíciles de encontrar en afloramientos naturales en España.

Los dos itinerarios propuestos son los siguientes (ver plano nº 1):

Itinerario 1: Entorno de la calle San Juan de Dios

En este itinerario se visitarán monumentos tales como el Monasterio de San Jerónimo, el Hospital de San Juan de Dios, la iglesia de San Juan de Dios. Igualmente se visitarán varios edificios modernos, correspondientes a dos entidades bancarias. Y se describirán los distintos tipos de rocas que se han utilizado para su construcción.

Itinerario 2: De Plaza Nueva a la Catedral

En este itinerario se visitarán la Chancillería, la Catedral, y la Capilla Real, como edificios históricos, y como edificios más modernos se visitará el edificio del antiguo Banco de España y dos entidades bancarias.

Plano nº 1: Itinerarios propuestos

Estructura de la guía

Tal como se ha avanzado, en la presente guía se hace una descripción de los dos itinerarios indicados anteriormente señalando aspectos de la petrología y de algunos aspectos históricos de estos edificios.

La descripción de las rocas se hace por medio de una serie de fichas. A cada una de las rocas presentes en el recorrido le corresponde una ficha y en ella se incluye el nombre de la roca, el origen, la textura, la mineralogía así como fotos de detalle. Las fichas se pueden consultar en el anexo 1.

Igualmente, se presenta a modo de anexo, un glosario terminológico que puede resultar útil como material de consulta durante la realización de los itinerarios. Si bien es cierto que el alumno debería haberse familiarizado con dichos términos previamente en el aula, es conveniente que pueda tener a mano este glosario por si en el momento de realizar la visita no recuerda específicamente el significado de todos los términos empleados.

ITINERARIOS

Itinerario 1: Entorno de la calle San Juan de Dios

Plano nº 2: Itinerario nº 1

Comenzamos nuestro itinerario realizando la primera parada en el Monasterio de San Jerónimo, al que se puede acceder desde las calles San Jerónimo y Rector López Argüeta. Desde el acceso por la calle Rector López Argüeta se puede observar su fachada Norte, siendo visible la fachada Este desde la calle Gran Capitán.

Este Monasterio de San Jernónimo se inició en el lugar llamado la Almorava, lugar que hoy ocupa el hospital de San Juan de Dios. El monasterio se construyó con piedra de la puerta de Elvira cedida por los Reyes Católicos en el 1500. Se comenzó a construir en su actual emplazamiento en 1504, en un lugar anexo conocido por Dar Ibn Murdi que constaba de casa, huerta y molino de aceite. En el año 1521 se pudieron trasladar los mojes al Monasterio.

En cuanto a la iglesia, aunque se trabajaba en ella desde el 1513, no se puso la primera piedra hasta el 1519. La obra fue dirigida por Jacobo Florentino, el Indaco, hasta 1526, año en el que fallece, encargándose de la misma Diego de Siloe en 1528.

Las columnas del claustro del Monasterio, de estilo gótico, están realizadas con calcarenitas bioclásticas (también llamada piedra franca o maciño) (anexo I).

Foto nº 1: columnas realizadas en calcarenita bioclástica

Si rodeamos el claustro por la derecha, podemos observar que tanto los treinta y seis arcos, apoyados en fuertes capiteles de follaje con repisillas a los costados, como las columnas del patio y las portadas existentes, están realizadas en calacrenitas bioclásticas (anexo I). La escalera de acceso a la segunda planta está realizada con caliza gris de Sierra Elvira (anexo I) y presenta adornos en la balaustrada realizados en calizas nodulosas rojas del ammonítico rosso (anexo I).

Foto nº 2: Balaustrada en caliza gris de Sierra Elvira. Adorno en calizas nodulosas

Conforme avanzamos por el claustro, junto a una de las portadas, encontramos algunos adornos realizados en mármol blanco (anexo I) al igual que un sepulcro, realizado con ornamentación plateresca, que está dentro de una de las salas.

 

Foto nº3: Adorno, realizado en mármol blanco, en el claustro del convento

Si continuamos rodeando el claustro, formando ángulo con el mismo está la Iglesia, comenzada con una pobre construcción en estilo gótico y reconvertida al estilo renacentista. Exteriormente está construida con travertinos de Alfacar (anexo I) y calizas grises de Sierra Elvira (anexo I).

Foto nº 4: Portada de la Iglesia de San Jerónimo

Como se puede observar en la portada de la iglesia, hay calizas grises de Sierra Elvira y mármol blanco. Esta parte fue añadida en 1590 por los maestros Martín Díaz de Navarrete y Pedro de Orea.

La parte baja de los muros está construida con Travertinos de Alfacar y la parte alta con calcarenitas bioclásticas de la cantera de la Escribana.

En el lado derecho de la iglesia se encuentra la torre, obra de Diego de Siloé, finalizada en 1565, después de su muerte. Dicha torre fue parcialmente demolida por los franceses durante su ocupación y se utilizaron sus rocas para construir el Puente Verde. Posteriormente fue reconstruida utilizando el mismo tipo de roca, calcarenitas bioclásticas (anexo I).

El interior del templo ofrece una de las muestras más ricas y majestuosas del Renacimiento español en la que se puede observar la utilización de numerosas rocas de distinta naturaleza. El suelo de la iglesia está realizado en caliza gris de Sierra Elvira (anexo I) y en mármol blanco (anexo I). El púlpito está realizado con calizas nodulosas de color rosa oscuro (anexo I) finamente labradas y además presenta detalles realizados en caliza micrítica negra (anexo I) y en mármol blanco (anexo I).

Foto nº 5: Púlpito de la iglesia de S. Jerónimo

La balaustrada de la escalera por la que se asciende al altar está realizada igualmente en mármol blanco (anexo I) y el altar está realizado con calizas nodulosas rojas (anexo I).

Foto nº 6: Altar de San Jerónimo

A la izquierda del altar hay un retablo del siglo XVI realizado con mármol italiano. En este retablo destacan cuatro columnas jónicas realizadas con serpentinas (anexo I), apoyadas sobre mármol blanco (anexo I) y calizas nodulosas de color rosa (anexo I).

Foto nº 7: Retablo izquierdo de San Jerónimo

La segunda parada del itinerario la realizamos en el Hospital de San Juan de Dios.

Foto nº 8: Puerta del Hospital de San Juan de Dios

Está situado en la confluencia de las calles Rector López Argüeta y San Juan de Dios. La construcción del hospital como institución en los siglos XVI y XVII es debido a que el santo portugués adoptó Granada como centro neurálgico para su trabajo.

Tal como se ha avanzado, el edificio es el asiento del primitivo Monasterio de San Jerónimo. Lo rehicieron los Hospitalarios y su portada corresponde a la iglesia del Monasterio, que fue construida en 1609 por el cantero Cristóbal de Vílchez. Está construida con calizas grises de Sierra Elvira (anexo I) y mármol blanco de Macael (anexo I). Su arco de medio punto está flanqueado por cuatro columnas dóricas. El resto de la fachada es de ladrillo y fue recubierta posteriormente con un estucado más moderno.

El hospital consta de dos patios porticados independientes, unidos por un pasillo a cada uno de los lados. En el pasillo izquierdo se encuentra una escalera, finalizada en el siglo XVII, que asciende hacia el piso superior, lugar donde se puede observar un estupendo artesonado realizado en madera. En el primero de los patios que encontramos desde la actual entrada del hospital, podemos observar que tanto el suelo como las columnas y la fuente central están realizadas con caliza gris de Sierra Elvira (anexo I).

Foto nº 9: Primer patio del hospital de San Juan de Dios

El segundo de los patios tiene construidas sus columnas en lo que en la zona se conoce como piedra franca o maciño. En realidad se trata de una calcarenita bioclástica de color amarillento (anexo I) utilizada tradicionalmente en la construcción de muchos de los edificios granadinos.

Fotos nº 10 y 11: Columnas esculpidas en calcarenitas bioclásticas

Como se puede observar en la parte baja de los muros, también se puede apreciar la típica caliza gris de Sierra Elvira (anexo I). Sin embargo, probablemente ésta se colocaría en una de las restauraciones que ha sufrido el edificio a lo largo de su vida útil.

En la escalera que da acceso al piso superior podemos observar la existencia de tres tipos de roca: caliza gris de Sierra Elvira (anexo I), calizas nodulosas de color rojizo (anexo I) y mármol de color blanco (anexo I).

Foto nº 12: Escalera que da acceso al cuerpo superior

La caliza gris se utiliza en los escalones y en las balaustradas, cumpliendo una función estructural, mientras que las calizas nodulosas rojas se utilizan como elementos decorativos tanto en medallones como en las bolas que coronan las balaustradas.

Foto nº 13: y nº 14: Detalles de la utilización de las calizas nodulosas rojas

Del mismo modo, el mármol blanco se utiliza en elementos decorativos de la escalera. Concretamente, se encuentra en las balaustradas, en la unión entre los dos tramos de escalera.

Foto nº 15: Detalle del mármol blanco

La tercera parada la realizamos en la Iglesia de San Juan de Dios, situada en la calle San Juan de Dios, anexa al hospital del mismo nombre. La obra se comenzó en 1737 y se inauguró el 27 de octubre de 1759.

En su fachada, trazada por José de Bada, al igual que el resto del templo, con dos cuerpos, corintio y compuesto, alzados sobre altos basamentos, quebrando en saliente la cornisa, en los ejes laterales de entre las columnas hay nichos con estatuas, se pueden observar cinco tipos de rocas distintas: Caliza Gris de Sierra Elvira (anexo I) -que forma parte de las columnas de la portada del templo-, calcarenita bioclástica (anexo I) -que constituye el cuerpo principal de la iglesia así como los dos campanarios-, mármol blanco (anexo I) -que se utiliza en alguna de las estatuas de la portada-, calizas nodulosas rojas (anexo I) y serpentinas verdes (anexo I) -utilizadas en alguno de los medallones decorativos incrustados en la fachada-.

Foto nº 16: Portada de la Iglesia de San Juan de Dios

Algunos de estos detalles se muestran en las siguientes fotografías:

Foto nº 17: Detalle de una serpentina

Foto nº 18: Calizas nodulosas rojas

Foto nº 19: Ángel en mármol blanco

La cuarta parada la realizamos según ascendemos por la calle San Juan de Dios, a mano derecha, en el portal situado en el nº 20. En este portal podemos ver una anortosita de color negro con tonalidades verdosas y azuladas y reflejos irisados. Tal y como se indicaba anteriormente, recurrimos a este edificio más moderno porque nos brinda la posibilidad de observar rocas más “exóticas”, es decir, que proceden de canteras más lejanas, pudiendo incluso proceder de otros países.

Fotos nº 20 y 21: Portal de San Juan de Dios nº 20

 

Itinerario 2: De Plaza Nueva a la Catedral

Plano nº 3: Itinerario nº 2

La primera parada de este itinerario la realizamos en la Chancillería. El edificio consta de dos partes, la Chancillería y la antigua cárcel, enlazadas por una crujía triangular, formando sus trazas un ángulo obtuso. No se sabe con certeza la fecha de comienzo de la misma, pero se piensa que es entorno al año 1531, realizándose posteriormente, por orden de Felipe II, la fachada y la escalera. El patio interior se atribuye a Diego de Siloé.

Dado que hoy en día el uso pertenece a la Audiencia, se describe únicamente el exterior del edificio, y las rocas utilizadas en la construcción del mismo.

Foto nº 22: Chancillería

La fachada principal, terminada en 1587, fue trazada por Francisco del Castillo. Su ejecución se atribuye al cantero Martín Díaz de Navarrete y en la parte escultórica intervino Alonso Hernández. En el piso más bajo se abren tres puertas, adinteladas y coronadas de frontones curvos con ventanas encima. Las laterales y la central presentan un arco de medio punto decorado con granadas en sus enjutas enmarcado por cuatro columnas corintias alzadas sobre altos pedestales. Encima de las columnas hay un frontón triangular.

Foto 23: Puerta principal y puertas laterales

Tal y como se puede observar, en su construcción se utilizaron calizas de Sierra Elvira (anexo I) para las columnas. Los pedestales, por su parte, están construidos con serpentinas (anexo I) y mármol blanco (anexo I) al igual que las granadas y los capiteles de las columnas.

 

Fotos nº 24 y 25: Detalles de la puerta de la Chancillería.

El resto de este cuerpo consta de dos ventanas en cada extremo, con acusadas molduras realizadas en calizas grises de Sierra Elvira (anexo I) y coronadas con unos medallones de serpentina (anexo I) rodeados de mármol blanco (anexo I).

El resto de la fachada principal está realizado con las típicas calcarenitas bioclásticas (anexo I) utilizadas en gran parte de los edificios históricos de la ciudad.

Foto nº 26: ventana de la fachada principal

Las tres fachadas restantes, es decir, las correspondientes a la calle Cárcel, a la calle Aire y a la calle San Juan de los Reyes, son mucho más sencillas que la fachada principal, y están realizadas con travertinos de Alfacar (anexo I), también conocidos como Toba.

Foto nº 27: Detalle de la fachada de la calle cárcel

La segunda parada de este itinerario la realizamos en la esquina de la calle Reyes Católicos con la plaza de Isabel la Católica, en una entidad bancaria. En este caso recurrimos a este edificio más moderno para mostrar un tipo de roca que hasta ahora no habíamos mostrado. Se trata de un granito algo alterado con coloración rojiza (anexo I) en el que se pueden observar los tres minerales que lo componen: cuarzo, biotita y feldespatos. Además, en esta fachada podemos encontrar que algunos de los pilares están cubiertos con placas de mármol blanco (anexo I) con alguna impureza.

Fotos nº 28y nº 29: Granito y mármol. Esquina plaza Isabel la Católica.

Continuamos avanzando por la Gran Vía de Colón y al llegar a la altura del número 16 realizamos la tercera parada. La realizamos también en una entidad bancaria, por los mismos motivos citados con anterioridad. En este caso, la roca que podemos observar ocupa toda la fachada. Se trata de un granito de coloración blanquecina (anexo I) que presenta algún signo de alteración. Se puede apreciar cómo han sustituido algunas de las placas de granito originales por otras más modernas, y por ello, se aprecian algunas diferencias en cuanto al pulido, brillo, etc. Se pueden observar con bastante nitidez los minerales que lo componen: biotita, feldespatos y cuarzo.

Fotos nº 30 y nº 31: Granito. C/ Gran Vía 16.

La cuarta parada la realizamos en la siguiente manzana, en el edificio que antiguamente albergaba el Banco de España. Este edificio solamente se puede visitar por su parte externa. Centrándonos en su fachada principal, se puede observar que para su construcción se recurrió a una de las rocas típicamente utilizadas en la arquitectura granadina, calizas grises de Sierra Elvira (anexo I). En esta fachada se pueden observar algunos adornos realizados con mármol blanco.

Fotos nº 32 y 33: Fachada del Banco de España y detalle de la fachada.

En la quinta parada de este itinerario nos centraremos en describir la parte externa de la Catedral, el Sagrario y la Capilla Real.

La Catedral fue iniciada por Enrique Egas, que la ideó con un estilo gótico. Posteriormente fue convertida al estilo renacentista por Diego de Siloé cuando éste se ocupó del proyecto. Su traza se diseñó en el año 1505 por orden de la reina Isabel la Católica, una vez realizada la reconquista en el 1492, y se comenzó a construir en el 1523. En el año 1528, debido a que o bien la obra necesitaba una dirección más asidua o bien no convencía la de Enrique Egas, se encarga de la obra Diego de Siloé, que en aquel momento se encargaba del Monasterio de San Jerónimo. Éste aprovecha la traza gótica del templo y continua la obra hasta su muerte en octubre de 1563. Posteriormente se fueron encargando de la dirección de la obra distintos maestros que fueron ampliando el templo e introduciendo modificaciones respecto al proyecto original, aunque en líneas generales se respetó el diseño de Diego de Siloé. La Catedral se terminó de construir en el 1704, a los 180 años de haber puesto la primera piedra del templo.

Desde el punto de vista constructivo, los cimientos y la base de los muros de cerramiento están realizados con travertinos de Alfacar (anexo I), mientras que el resto de la construcción se continuó con calcarenitas bioclásticas (anexo I).

Foto nº 34: Vista de la parte alta de la Catedral, realizada con calcarenita bioclástica

En la calle Cárcel, nos encontramos con la Puerta del Perdón, portada diseñada por Diego de Siloé. Labrada en piedra franca (calcarenitas bioclásticas) fue posteriormente restaurada en su parte baja con calizas grises de Sierra Elvira (anexo I).

Foto nº 35: Puerta del Perdón

La torre y la fachada principal, esta última diseñada por Alonso Cano, están construidas también con calcarenitas bioclásticas (anexo I), si bien en esta última se pueden apreciar varios adornos realizados con mármol blanco (anexo I).

Fotos nº 36 y 37: Torre y portada de la Catedral de Granada

 

Fotos nº 38 y 39: Detalles de la fachada principal de la Catedral

Cuando llegamos a la plaza de Alonso Cano, encontramos el Sagrario, realizado igualmente con las típicas calcarenitas bioclásticas (anexo I). Destaca su portada, realizada con las calizas grises de Sierra Elvira (anexo I) en la que se puede apreciar que las figuras están esculpidas en mármol blanco (anexo I). Este templo fue construido entre el año 1717 y el 1759, fecha en la que se abre al culto. Fue realizado por el maestro de cantería José de Bada siguiendo el diseño inicial de Diego de Siloe.

Foto nº 40: Portada del Sagrario

Si seguimos rodeando el complejo por la calle Oficios, llegamos a la Capilla Real. Fue construida por Enrique Egas a petición de los Reyes Católicos, se financió con parte de las rentas de alcabalas, tercios y diezmos de la ciudad de Granada. La Reina, a su muerte, cedió sus bienes para que se finalizara de construir. Nos centramos en describir su parte externa, de libre acceso y construida con materiales extraídos de las cercanías de la ciudad. Al igual que la Catedral y el Sagrario, está construida en su base con travertinos de Alfacar (anexo I) mientras que los muros están construidos con calcarenitas bioclásticas (anexo I). Una de las puertas está realizada con calizas de Sierra Elvira (anexo I), mientras que las esculturas que la acompañan están realizadas con mármol blanco (anexo I).

Fotos nº 41 y 42: Detalles del exterior de la Capilla Real

 

CONCLUSIÓN

El presente trabajo Fin de Máster ha consistido en la presentación de material didáctico basado en la petrología. Más específicamente, se ha basado en la realización de una Guía de petrología de la ciudad de Granada que ha incluido dos itinerarios por el centro de la ciudad (itinerarios que se pueden realizar en una o en un par de sesiones de trabajo).

Este material, que pretende ser un instrumento útil para los docentes de secundaria, tiene por objetivo facilitar a los estudiantes el aprendizaje de ciertos aspectos ligados al estudio de la petrología. Para ello, se persigue acercarles al estudio de este tema de una forma más práctica y directa: visitando ciertos entornos, sin duda por ellos conocidos, y describiendo sus particularidades.

En definitiva, esta guía, basada en la puesta en práctica de medios cercanos y sencillos, ofrece un material didáctico alternativo al que se suele utilizar en el aula. Se entiende, además, que el apoyo a la docencia de la Geología que aquí se propone -basado en la identificación y estudio de realidades próximas y cotidianas- favorecerá la motivación del estudiante, su interacción con el medio así como la comprensión de determinados conceptos teóricos.

 Dadas las características del trabajo Fin de Máster, la guía que aquí se presenta no pretende ser una guía exhaustiva en cuanto a la descripción de las rocas y de los monumentos visitados ya que se entiende que esa es una tarea que se realizará dentro del aula. En el caso de la petrología, por parte del profesor de Geología y, en el caso de la historia que acompaña la creación y evolución de los monumentos, por parte del docente de la asignatura de Geografía Historia e Historia del Arte. En el ámbito de las Ciencias Naturales, se trata, por tanto, de un material didáctico adicional que servirá de apoyo al estudiar el tema de los materiales terrestres.

Además, cabe señalar, que al realizar los itinerarios que se muestran, además de trabajar los contenidos propios de la asignatura de Biología y Geología, se están incluyendo otros muchos. Se van a trabajar y a fomentar, efectivamente, contenidos transversales. Por un lado, se fomentará la educación en valores, como son la educación cívica, la educación vial, etc., se potenciará también la interacción con el medio así como los contenidos instrumentales ya que se estará fomentando la lectura. Del mismo modo, tal como ha quedado reflejado antes, se estarán trabajando otras materias ya que en la guía se dan unas pinceladas sobre la Historia y el Arte en la ciudad de Granada

Finalmente, es necesario volver a señalar que ésta es una guía en cierto modo inconclusa ya que no incluye monumentos importantes de la ciudad de Granada, tales como la Alhambra o el Monasterio de la Cartuja. A este respecto, cabe señalar, tal como se ha reflejado anteriormente, que han sido las limitaciones de espacio y las propias características del presente trabajo las que no han permitido su inclusión bajo la forma de otros posibles itinerarios. No obstante, queda abierta la puerta para ampliar esta guía en el futuro e incluir entonces dichos monumentos.


BIBLIOGRAFÍA

Banks, Chris, .J. y Warburton, John. 1991. “Mid-crustal detachment in the Betic system of southeast Spain”. Tectonophysics, 191, 275-289.

Gallego y Burín, Antonio. 1996. Guía artística e histórica de la ciudad de Granada. Editorial Comares. Granada.

Guardia Olmedo, José; Gómez-Moreno Calera, José Manuel; López Guzmán, Rafael; Prieto Moreno, Joaquín. 1986. Arte y deterioro en los monumentos granadinos. Catedral, Chancillería y Palacio de Carlos V. Universidad de Granada-Junta de Andalucía. Granada.

Vera Torres, Juan Antonio et al. 2004. Geología de España. SGE-IGME. Madrid.

Jabaloy Sánchez, Antonio; Galindo Zaldívar, Jesús; Sanz de Galdeano, Carlos. 2008. Guía Geológica. Publicaciones Diputación de Granada. Granada.

Equipo Técnico de la Empresa Nacional Adaro de Investigaciones Mineras. 1986. Libro Blanco de La Minería Andaluza. Consejería de Economía y Fomento.

García Casco, Antonio. Página Web http://www.ugr.es/~agcasco/personal/.

Urosevic, M.; Sebastian Pardo, E; Ruiz Agudo, E.& Cardell, C. 2010.Evaluación de las propiedades físicas de dos rocas carbonatadas usadas como material de construcción actual e histórico en Andalucía Oriental” Materiales de Construcción España. Doi:10.3989/mc.2010.53809

IGME. Plano geológico de la serie cartográfica MAGNA. Hoja 1009 Granada.

______ Plano geológico de la serie cartográfica MAGNA. Hoja 1013 Macael

______ Plano geológico de la serie cartográfica MAGNA. Hoja 1026 Padul

______ Plano geológico de la serie cartográfica MAGNA. Hoja 1027 Güejar Sierra

REFERENCIAS NORMATIVAS

Real Decreto-Ley 1467/2007, de 2 de noviembre, publicado en el BOE nº266 de martes 6 de noviembre de 2007, páginas de 45381 a 45477.

Orden de 5 de agosto de 2008 por la que se desarrolla el currículum correspondiente al bachillerato en Andalucía, publicada en el BOJA de 26 de agosto, páginas de 98 a 222.


ANEXO I: FICHAS DE ROCAS

FICHA Nº1

Nombre: Calcarenita bioclástica. También conocida como Piedra Franca o Maciño.

Origen: Sedimentario. Marino de plataforma poco profunda.

Edad: Tortoniense.inferior.

Mineralogía: Carbonato cálcico y restos de Bioclastos (conchas de bibalvos, briosos, foraminíferos, algas rojas, serpúlidos…).

Textura: Granular, porosa, es un agregado de partículas cementadas.

Edificios donde puede verse: Catedral, Capilla Real, Sagrario, Hospital de San Juan de Dios, Iglesia de San Juan de Dios, Chancillería, Monasterio de San Jerónimo.


FICHA Nº2

Nombre: Caliza gris de Sierra Elvira.

Origen: Sedimentario. Plataforma carbonatada somera.

Edad: Jurásico inferior. Lías (Carixiense).

Mineralogía: Carbonato cálcico con trazas de carbonato magnésico.

Textura: Caliza esparítica, con restos de crinoides (artejos y tallos). También aparece con textura micrítica.

Edificios donde puede verse: Chancillería, antiguo Banco de España, Catedral, Sagrario, Capilla Real, Iglesia de San Juan de Dios, Hospital de San Juan de Dios, Monasterio de San Jerónimo.


FICHA Nº3

Nombre: Travertino.

Origen: Sedimentario. Medios continentales en las cercanías de manantiales o ríos. Formado por precipitación química sobre restos vegetales.

Edad: Cuaternario.

Mineralogía: Carbonato de calcio.

Textura: Textura porosa, con alguna coquera.

Edificios donde puede verse: Chancillería, Catedral, Sagrario, Capilla Real, Monasterio de San Jerónimo.


FICHA Nº4

 

Nombre: Calizas nodulosas rojas.

Origen: Sedimentario, marino. Plataforma continental somera.

Edad: Jurásico medio. Dogger.

Mineralogía: Carbonato cálcico.

Textura: Caliza micrítica, con frecuentes restos fósiles (ammonites).

Edificios donde puede verse: Como ornamento se puede observar en el Monasterio de San Jerónimo, Hospital de San Juan de Dios, Iglesia de San Juan de Dios.


FICHA Nº5

Nombre: Caliza micrítica negra.

Origen: Sedimentario. Plataforma marina profunda.

Edad: Desconocida (Ya que se desconoce de dónde se extrajo la roca).

Mineralogía: Carbonato cálcico.

Textura: Micrítica.

Edificios donde puede verse: Monasterio de San Jerónimo.


FICHA Nº6

Nombre: Serpentinita.

Origen: Metamorfismo regional de rocas ultrabásicas (peridotitas).

Edad: Permo-Trias (Las del complejo Nevado-Filábride, puede haberlas de otra edad en otras ubicaciones).

Mineralogía: Minerales del grupo de la serpentina (crisotilo, antigorita), con o sin cantidades subordinadas de talco, brucita, olivino, diópsido, tremolita, y magnetita.

Textura: Foliada. Formación laminar compacta, de aspecto ceroso de color verde oscuro con algunas betas de otros colores, fundamentalmente blanco o verde más claro.

Edificios donde puede verse: Chancillería, Iglesia de San Juan de Dios, Monasterio de San Jerónimo.


FICHA Nº7

Nombre: Mármol

Origen: Metamorfismo regional (el mármol de Macael). También se puede originar por metamorfismo de contacto.

Edad: Triásico (se considera la edad del mármol de Macael, que es el que se utilizaba históricamente en Granada, lo podemos encontrar de otrs muchas edades, en función de su procedencia)

Mineralogía: Más de un 50 % carbonatos (calcita, aragonito o dolomita), si no es puro puede tener inclusiones de otros minerales.

Textura: Granoblástica, también puede ser nematoblástica.

Edificios donde puede verse: Chancillería, banco situado en la esquina de la plaza de Isabel la Católica, Catedral, Capilla Real, Iglesia de San Juan de Dios, Monasterio de San Jerónimo.


FICHA Nº8

Nombre: Anortosita.

Origen: Roca plutónica básica, de la familia del Gabro-Basalto.

Edad: Desconocida (Se desconoce de dónde se extrajo la roca).

Mineralogía: Compuesta casi exclusivamente por plagioclasa cálcica. Los minerales ferromagmesianos (olivino, piroxenos, menos frecuentemente anfíbol) representan menos del 10% del total.

Textura: Granuda Holocristalina.

Edificios donde puede verse: Portal de la calle San Juan de Dios nº20.


FICHA Nº9

Nombre: Granito.

Origen: Roca plutónica.

Edad: Desconocida (se desconoce la procedencia de la roca).

Mineralogía: Compuesta por cantidades similares de cuarzo, feldespato potásico y plagioclasa sódica como minerales esenciales, y cantidades menores de uno o más minerales, como biotita, moscovita, hornblenda o granate.

Textura: Granuda holocristalina.

Edificios donde puede verse: Entidad bancaria situada en la plaza de Isabel la Católica y entidad bancaria de la calle Gran Vía nº16.


ANEXO II: GLOSARIO GEOLOGÍA

(García Casco, Antonio. Disponible en http://www.ugr.es/~agcasco/personal/. Fecha de consulta: 10/05/10).

bioclasto. (bioclast) Geol. Elemento clástico procedente de la parte dura de un organismo presente en una roca sedimentaria.

esparita.(sparite) 1. Geol. Cemento calcítico o dolomítico formado por cristales transparentes o translúcidos relativamente grandes (mayores de 10 m), que rellena los poros de una roca carbonatada. || 2. Geol. Sinón. de caliza esparítica

esquistosidad. (schistosity) 1. Geol. Fábrica plana anisótropa definida dominantemente por filosilicatos de gran tamaño (visibles a simple vista) y en la que la mayoría de los granos presentan un orientación preferente de su dimensión mayor. || 2. Geol. Sinón. ant. de foliación (acep. 1).

exfoliación. 1. Geol. (foliation) División de un mineral (p. ej. mica) en capas o láminas paralelas concor­dantes con la simetría del mineral. || 2. (cleavage) Geol. Conjunto de planos paralelos en los que se divide una roca masiva formados por la relajación de esfuerzos litostáticos. Se disponen paralelos a la topografía y su espaciado disminuye hacia la superficie. || 3. (exfoliation) Geol. Propiedad que presentan algunos cristales que se rompen fácilmente en una familia de planos determinada. V. plano de exfoliación.

foliación. (foliation) 1. Geol. Estructura constituida por superficies paralelas muy próximas entre sí en cualquier tipo de roca. Sinón. ant. de esquistosidad. Sinón:

mineral.(mineral) Geol. Sólido estructuralmente homogéneo y de composición química definida, originado por procesos naturales, generalmente inorgánicos. Es el componente fundamental de las rocas, pero puede aparecer aisladamente. Suele tener estructura cristalina, presentándose cristalizado o amorfo, y su origen puede ser ígneo, sedimentario o metamórfico.

mineral accesorio.(accesory mineral) 1. Geol. Mineral presente en una roca pero en cantidades pequeñas (menos del 5%). || 2. Geol. Mineral minoritario útil de una mena, que puede ser recuperado junto con el predominante o mayoritario, contribuyendo al mejor rendimiento económico de la explotación. P. ej. el contenido en oro o molibdeno de las menas de cobre de los yacimientos tipo pórfido.

mineral esencial. (essential mineral) Geol. Mineral presente en una roca que sirve para clasificarla.

mineralogía. (mineralogy) Geol. Ciencia que se ocupa del estudio de los minerales, de su composición, de su estructura cristalina, de sus propiedades, de su génesis y de su posible interés económico.

petrología. (petrology) Geol. Estudio de las rocas. Se ocupa de su descripción y clasificación (petrografía) y de los mecanismos de formación (petrogénesis). Según el tipo de rocas, esta disciplina se subdivide en ígnea, metamórfica y sedimentaria. La rama experimental simula la formación de rocas en el laboratorio. Sinón.: litología.

roca. (rock) Geol. Material sólido que se origina en el interior o en la superficie de la corteza terrestre, como consecuencia de los procesos endógenos o exógenos. En la mayor parte de los casos, está formado por una asociación de minerales de la misma o de distintas especies; excepcionalmente, algunas rocas volcánicas pueden estar formadas por minerales y vidrio o solamente por vidrio.

roca ígnea. (igneous rock) Geol. Roca resultante del enfriamiento y consolidación de un magma. Pueden ser volcánicas o plutónicas, según que se consoliden en la superficie o en el interior de la corteza terrestre. Sinón.: roca magmática.

roca plutónica. (plutonic rock) Geol. Roca consolidada en el interior de la corteza terrestre, normalmente a partir de un magma, aunque puede haberse formado por otro mecanismo diferente. Las rocas plutónicas son generalmente de grano grueso, pero no todas las rocas de grano grueso son plutónicas. V. anatexis.

roca sedimentaria. (sedimentary rock) Geol. Roca formada en el exterior de la corteza terrestre mediante un proceso de sedimentación. Presenta estructuras características, como, principalmente, la estratificación.

roca metamórfica. (metamorphic rock) Geol. Roca formada por recristalización de un protolito, ya se de una roca sedimentaria, ígnea, o metamórfica preexistente, bajo condiciones físico-químicas (generalmente presión y temperatura) distintas a las de la formación originaria. Genralmente, presenta diferencias drásticas en mineralogía, textura, estructura y, a veces, en composición química, respecto al protolito.

textura.(texture) 1. Geol. Conjunto de características de los granos minerales que forman una roca, referentes al tamaño, forma, grado de angulosidad y desarrollo. || 2. Geol. Microestructura de un material en que los cristales componentes presentan una orientación dominante.

textura afanocristalina.(aphanocrystaline) Geol. Textura en mosaico de las rocas carbonáticas sedimentarias, en las que los cristales tienen un tamaño de entre 1 y 4 m (micrita). Sinón.: textura micrítica.

textura equigranular. (equigranular texture) Geol. Textura de rocas ígneas en las que los cristales de los minerales esenciales se presentan con tamaños semejantes.

textura fibroblástica.(fibroblastic texture) Geol. Textura de rocas metamórficas caracterizada por la presencia de abundantes minerales fibrosos.

textura granoblástica. (granoblastic texture) Geol. Textura de rocas metamórficas caracterizada por la presencia de abundantes granos minerales equidimensionales.

textura hialocristalina. (hyalocrystaline texture) Geol. Textura porfídica de rocas ígneas en la que los fenocristales y la masa vítrea están en cantidades similares.

textura hipidiomórfica. (hypidiomorphic texture) Geol. Textura de las rocas ígneas en la que hay una mayoría de cristales presentan trazas de caras, aunque no bien desarrolladas, característica de los granitoides.

textura hipocristalina. (hypocrystalline) Geol. Textura de las rocas ígneas en la que hay cristales en mayor proporción que vidrio.

textura holocristalina.(holocrystalline texture) Geol. Textura de las rocas ígneas formada exclusivamente por cristales.

textura lepidoblástica. (lepidoblastic texture) Geol. Textura de rocas metamórficas caracterizada por la presencia de abundantes granos minerales de habito planar, en especial, de filosilicatos, orientados paralelamente entre sí.

textura micrítica. (micritic texture) Geol. Sinón. de textura afanocristalina.

textura nematoblástica. (nematoblastic texture) Geol. Textura de rocas metamórficas caracterizada por la presencia de abundantes granos minerales de hábito prismático orientados paralelamente entre sí.

textura porfírica. (porphyritic texture) Geol. Textura de algunas rocas volcánicas y filonianas en las que se aprecia al microscopio una matriz microcristalina que engloba cristales de mayor tamaño (fenocristales).

textura relicta. (inherited texture) Geol. Textura de la roca originaria que queda preservada en rocas metamórficas.


última modificación: lunes, 14 de marzo de 2011 14:36 +0100