Tema 4 · Petrología: Rocas sedimentarias

En esta parte se describen la naturaleza y las características más relevantes de las rocas sedimentarias comunes.

Procesos sedimentarios y clasificación de las rocas sedimentarias

Procesos sedimentarios

Ciclo de las rocas sedimentarias

Componentes de las rocas sedimentarias

Clasificación de las rocas sedimentarias

Texturas

Rocas detríticas

Tamaño, morfología y naturaleza de los clastos

Madurez

Matriz y cemento

Porosidad y empaquetamiento

Rocas de precipitación (bio)(geo)química

Componentes de las rocas carbonatadas

Compactación de las rocas carbonatadas

Porosidad de las rocas carbonatadas

Rocas carbonatadas comunes

Rocas intermedias

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Procesos sedimentarios y clasificación de las rocas sedimentarias

Las rocas sedimentarias se forman en la superficie de la tierra por procesos de erosión y alteración de rocas preexistentes, lo que supone su disgregación, la formación de detritus y la disolución de componentes en soluciones acuosas, el transporte de los mismos, el depósito de fragmentos de rocas, de organismos o material de precipitación (bio)(geo)química en zonas apropiadas (cauces de rios, lagos, mares, etc) y transformaciones originadas en el ambiente sedimentario o una vez enterradas por debajo de la superficie atmosférica o acuosa (transformaciones diagenéticas). Por esta razón, suelen presentar una disposición en capas denominada estratificación.

Procesos sedimentarios

Básicamente, corresponden a erosión (mecánica, química y biológica) en áreas fuente continentales, transporte por corrientes de agua (ríos), hielo (glaciares), o atmósfera (viento), depósito en cuencas deprimidas (lagos, deltas, estuarios, plataformas marinas relativamente someras, fosas y cuencas abisales), y compactación y diagénesis durante la formación en estas cuencas de pilas sedimentarias estratificadas que pueden llegar a tener miles de metros de espesor.

Ciclo de las rocas sedimentarias

Componentes de las rocas sedimentarias

Los procesos erosivos, de transporte, sedimentación y biológicos asociados a la formación de las rocas sedimentarias producen una gran cantidad de componentes constitutivos. Los componentes principales son:

La distinción entre precipitación química o bioquímica (para componentes ortoquímicos y aloquímicos) es a veces dudosa ya que el metabolismo de formas de vida macro y microscópicas implica el aprovechamiento de sustancias en disolución que finalmente acaban fijadas como o en precipitados directos o como sustancias sólidas en los esqueletos o partes duras de los seres vivos implicados. Esto aplica, sobre todo, al carbonato de calcio (calcita y/o aragonito) de los sedimentos. Por ello, es conveniente hablar de componentes procesos bio-geo-químicos para aludir a estos precipitados.

Clasificación de las rocas sedimentarias

En función de sus componentes, las rocas sedimentarias se clasifican en:

Las rocas sedimentarias también pueden clasificarse en función de su composición química. Una parte importante de las rocas sedimentarias se pueden clasificar en el diagrama SiO2, CaCO3+[CaMg](CO3)2 (o (Ca,MgCO3), Al2O3·xH2O+Fe2O3·xH2O (o (Al,Fe)2O3·xH2O), donde x representa un número de moléculas de H2O variable:


Enciclopedia Britannica

Texturas

Aunque las características texturales de las rocas sedimentarias son distintas lógicamente de las de las rocas ígneas y metamórficas (en particular las referidas a procesos genéticos), algunos términos descriptivos se utilizan indistintamente, tales como texturas granudas, microcristalinas, criptocristalinas, etc. A continuación se describen brevemente.

De los cinco tipos texturales básicos, las rocas sedimentarias presentan, según su origen, los tipos clástico (rocas detríticas en sentido amplio) y secuencial (rocas organógenas y de precipitación química), o una combinación de ambos.

Rocas detríticas

Todas las rocas detríticas presentan textura clástica, esto es, formadas por clastos embutidos en una matriz de grano más fino, y pueden estar cementadas o no por material ortoquímico y/o diagenético (formado con posterioridad al depósito del sedimento). El cemento suele estar formado por material carbonatado, silíceo o ferruginoso como casos más generales.

Las características que definen la textura de las rocas sedimentarias detríticas se tratan brevemente a continuación.

Tamaño, morfología y naturaleza de los clastos

El tamaño de grano de los componentes clásticos es el criterio fundamental para clasificar las rocas sedimentarias detríticas, siendo su morfología y su naturaleza composicional criterios adicionales para adjetivar las rocas.

Los clastos se clasifican según su tamaño en:

Los dos últimos se agrupan bajo el término fango.

 
Tamaños de clastos, nombre de sedimento detrítico, y nombre de las rocas sedimentarias detríticas.

Los clastos de una roca sedimentaria detrítica dada pueden tener más de un tamaño de grano de entre los grupos anteriores, dando lugar a términos intermedios que se denominan en función de los tamaños de grano mayoritarios.


Clasificación de las rocas sedimentarias detríticas en función del tamaño de los clastos

Aunque existen expresiones numéricas para describir la forma de los granos, visualmente se pueden clasificar en función de sus grados de redondez y de esfericidad. El primero varia desde muy redondeados, redondeados, subredondeados, subangulosos, angulosos y muy angulosos. El segundo oscila entre granos de alta y baja esfericidad.


Grados de redondez para clastos con a) alta y b) baja esfericidad.

Las ruditas o conglomerados son rocas que presentan fragmentos con tamaños mayores de 2 mm de diámetro (i.e., tamaño de grava); cuando los cantos son redondeados (ver más adelante) las ruditas se denominan pudinga, y cuando los cantos son angulosos, brechas. En función de la composición de los clastos, las ruditas pueden ser calcáreas, graníticas, cuarcíticas, etc.

Las areniscas presentan fragmentos con tamaños entre 2 y 0.0625 mm (i.e., tamaño de arena); cuando tienen menos del 15% de matriz y están compuestas esencialmente por granos de cuarzo se denominan cuarcitas, cuando lo están por fragmentos de feldespatos se denominan arcosas, y cuando los fragmentos son esencialmente calizos, se denominan calcarenitas. Cuando tienen más del 15% de matriz se denominan grauvacas.

Las lutitas presentan componentes con tamaños de grano menor de 62 micras (i.e., tamaño de fango) en una proporción de más del 75%. Dentro de ellas se distinguen las arcillas o arcillitas, que presentan tamaños de grano menores de 0.004 mm (4 micras), estando compuestas por minerales de las arcillas, que son el producto de alteración de otros minerales como los feldespatos, o el producto de procesos diagenéticos y las limolitas, que presentan tamaños de grano entre 0.0625 y 0.004 mm (4 micras), y que están compuestas tanto por material detrítico fino (i.e., clástico) como minerales de las arcillas (clástico y/o diagenético) que forman parte del cemento. Cuando las arcillitas se compactan y pierden agua, se transforman en rocas diagenéticas o metamórficas de grado muy bajo denominadas de forma amplia pizarras.


Clasificación de las rocas sedimentarias detríticas en función de la naturaleza y tamaño de los clastos.

Como es fácil entender, las rocas detríticas suelen presentar más de un tipo de tamaño de grano. En estos casos, la roca se clasificaría con el nombre correspondiente al tamaño de grano más abundante y a continuación se calificaría con el adjetivo apropiado en función del tamaño subordinado (e.g. arenisca arcillosa). La cuantificación del tamaño de grano se realiza mediante un análisis del grado de desviación de los tamaños encontrados a partir del máximo estadístico. Si bien existen diferentes formulaciones numéricas para describir las heterogeneidades en el tamaño de grano, la más común es la dispersión de la distribución estadística o coeficiente de clasificación (So), definido numéricamente como:

So = (Q3/Q1)

siendo Q3 y Q1 los cuartiles tercero y primero, respectivamente, de una curva de frecuencias acumulativa de tamaños de grano. Los cuartiles tercero y primero son los valores de las frecuencias acumuladas correspondientes al 75% y 25%, respectivamente, del conjunto de medidas de una curva de frecuencias acumulativas.

Visualmente, la dispersión del tamaño de grano puede estimarse visualmente de forma cualitativa (de visu y con ayuda del microscopio petrográfico y/o electrónico), utilizándose los términos de rocas muy bien, bien, moderadamente y mal clasificadas. El grado de dispersión de los tamaños de grano es muy importante desde el punto de vista de las propiedades de las rocas ya que tiene una influencia directa sobre el grado de porosidad y permeabilidad de la misma.


Grado de dispersión del tamaño de grano de los clastos en rocas detríticas.

Madurez

Existen dos tipos de madurez.

Madurez mineralógica, referida al grado de estabilidad de los componentes minerales encontrados en el sedimento. Un sedimento mineralógicamente maduro es aquel que contiene una proporción elevada de minerales o fragmentos de rocas estables químicamente en las condiciones sedimentarias (e.g. arcillas) y/o físicamente resistentes a la alteración (e.g. cuarzo, circón, turmalina, apatito...); un ejemplo sería areniscas cuarcíticas. Un sedimento inmaduro mineralógicamente es aquel que contiene proporciones elevadas de minerales o fragmentos de rocas inestables en las condiciones de sedimentación (e.g. feldespatos); un ejemplo sería areniscas feldespáticas o arcosas.

Madurez textural, referida al contenido en material fino, al grado de redondez de los clastos y dispersión de los tamaños de grano del sedimento. Sedimentos inmaduros texturalmente son aquellos que tienen más del 5% de matriz fina, los cantos están poco redondeados y la dispersión de los tamaños de grano es elevada (coeficiente alto). Sedimentos supermaduros son aquellos que no presentan fracción fina, los cantos están bien redondeados y la dispersión de los tamaños de grano es baja (coeficiente bajo). Entre ambos existen términos intermedios denominados submaduros y maduros.

Matriz y cemento

Todas las rocas sedimentarias detríticas presentan, además de clastos (fragmentos de minerales y/o rocas erosionadas), una matriz de grano más fino y un cemento que dan cohesión al sedimento. Así, es normal que las ruditas presenten una matriz de tamaño grava y/o fango, y las areniscas una matriz de tamaño fango. La composición de los granos de la matriz suele ser similar a la de los clastos que sustenta, ya que su formación es contemporánea con la sedimentación de los clastos, excepto cuando el tamaño es de tipo fango, en cuyo caso está compuesta por minerales de la arcilla y oxhidróxidos de Fe. La abundancia de matriz, no obstante, es muy variable, pudiendo en algunos casos ser prácticamente inexistente. Esto implica que las propiedades físicas y mecánicas de las rocas puedan variar bastante para un mismo tipo de roca.

El cemento es un material formado con posterioridad al depósito de los clastos y la matriz, resultante de procesos de precipitación a partir de soluciones acuosas iónicas o coloidales que circulan e interaccionan con las rocas. Los cementos pueden tener un tamaño de grano variable, mayor o menor que el de los clastos y/o matriz, según sea su naturaleza y el proceso genético que los formó. Su existencia en las rocas detríticas es uno de los factores que producen una reducción en su porosidad y, en general, un mayor grado de resistencia mecánica y de cohesión entre sus componentes clásticos y matriz siempre que la naturaleza del cemento se adecuada. Por lo tanto, los cementos ejercen una función de consolidante natural.

Los cementos más abundantes son carbonáticos, silíceos o ferruginosos:

Aunque la fracción arcillosa de las rocas detríticas es considerada generalmente como matriz, en algunos casos puede considerarse cemento cuando su origen no es detrítico (en general, diagenético).

Morfológicamente, los cementos se pueden clasificar en:

Porosidad y empaquetamiento

Características importantes de las rocas detríticas son la porosidad y el empaquetamiento de los clastos.

La porosidad es el volumen total de la roca ocupado por espacios vacíos (rellenos de aire), y se expresa en porcentajes en volumen:

Porosidad: (Volumen de poros)/(Volumen total) * 100

Desde un punto de vista práctico, la porosidad que se mide es la porosidad abierta, esto es, aquella fracción de la porosidad total definida por poros intercomunicados entre sí. Esta porosidad da una idea de la permeabilidad del material a soluciones fluidas (líquidas y gaseosas).

El empaquetamiento de los clastos se define como la proporción de espacios vacíos o rellenos por cemento o fracción arcillosa fina existentes entre los granos o clastos. Esta característica controla (en parte) la porosidad de la roca y la distribución del tamaño de poro, aspectos que son esenciales al evaluar el transporte de agua por el interior del sistema poroso de las rocas de construcción y ornamentación. El empaquetamiento se mide por la densidad de empaquetamiento, definida en relación con una línea hipotética trazada en la roca (generalmente en lámina delgada) como la longitud de la línea que está ocupa por clastos partido por la longitud total de la línea. Los tipos de empaquetamientos son flotantes (clastos suspendidos), puntual (clastos parcialmente suspendidos y parcialmente con contactos puntuales), tangente (clastos en contactos puntuales y lineales pero con espacios entre ellos), completo (clastos totalmente en contacto) y suturado (clastos totalmente en contacto e interpenetrados, desarrollado por procesos diagenéticos).


Esquema representando los grados de empaquetamiento y su nomenclatura

Rocas de precipitación (bio)(geo)química

Las rocas de precipitación química s.s. incluyen una variedad de tipos como rocas carbonatadas, silex (rocas compuestas por sílice criptocristalina, utilizadas para fabricación de objetos de silex) y evaporitas (compuestas por sales solubles como yeso o halita). Las rocas de precipitación  biogeoquimica incluyen también una variedad de tipos entre los cuales las carbonatadas y radiolaritas son el más importante. De todas las rocas no detríticas, las más importantes son las distintas variedades de rocas carbonatadas. Por esta razón trataremos las rocas carbonatadas considerándolas como un grupo de origen diverso, pero en general con importante componente biogeoquímico.

Al contrario que las rocas detríticas, las rocas carbonatadas están compuestas por materiales formados en su mayoría en, o muy cerca de, la cuenca de sedimentación. No obstante, parte de sus componentes son materiales que pueden considerarse como detríticos, por lo todos que los conceptos y características discutidas en el apartado anterior les son aplicables, junto con los que a continuación veremos. Los componentes minerales más importantes de las rocas carbonatadas son la calcita (carbonato de Ca) y la dolomita (carbonato de Ca y Mg). De hecho, gran parte de ellas constan casi exclusivamente del calcita, denominándose la roca caliza, o de dolomita, denominándose la roca dolomía. Cuando existen ambos minerales la roca puede denominarse caliza dolomítica (calcita > dolomita) o dolomía calcítica o calcárea (calcita < dolomita).

La dolomita suele formarse con posterioridad al sedimento carbonatado, generalmente por sustitución de la calcita primaria. Este proceso se denomina dolomitización, y puede ocurrir inmediatamente después del depósito del sedimento o mucho más tarde, afectando a rocas calizas ya consolidadas. Las propiedades ópticas de la calcita y dolomita son muy similares (incoloros, muy alta birrefringencia, lo que supone colores de interferencia blancos de alto orden con iridiscencias, buenas exfoliaciones, y frecuente maclado), por lo que no pueden ser distinguidos al microscopio. Para ello se utilizan técnicas de tinción relativamente simples sobre la misma lámina delgada que permiten distinguir ambos minerales, y así clasificar la roca. Otra forma de conocer la composición de las rocas carbonatadas es añadir una solución acuosa de HCl diluida: si se produce efervecencia (i.e., se libera CO2), la roca es caliza ya que la calcita se disuelve en estas soluciones, al contrario que la dolomita. Por otra parte, en algunos sedimentos recientes el aragonito puede estar presente en cantidades apreciables, pero dado su carácter inestable en condiciones superficiales, tiende a disolverse o a transformarse en calcita, por lo que no forma parte de las rocas consolidadas antiguas.

A pesar de esta simplicidad mineralógica, las rocas carbonatadas presentan una gran variedad de componentes de distinto origen (orgánico e inorgánico), así como una gran variedad de texturas.

Componentes de las rocas carbonatadas

De los tres componentes esenciales de las rocas sedimentarias, las rocas carbonatadas no detríticas deben contener menos del 50% de terrígenos (denominados litoclastos). Los componentes principales son, por lo tanto, aloquímicos y ortoquímicos.

Los componentes ortoquímicos, definidos como materiales carbonatados inorgánicos precipitados directamente a partir del agua, son difíciles de identificar. Esto se debe a que los procesos orgánicos están muy presentes en los procesos sedimentológicos de carbonatos, y a la facilidad de recristalizaciones y precipitaciones postdeposicionales de los mismos (i.e. cementos). No definiremos por lo tanto componentes ortoquímicos, sino componentes carbonatados micríticos y esparíticos.

·       La micrita es el sedimento carbonatado de tamaño de grano menor de 5 micrometros (micras), por lo que no pueden observarse granos discretos al microscopio, sino una masa informe de tonos más o menos oscuros. Su origen puede ser estrictamente debido a la precipitación directa a partir del agua marina (i.e. ortoquímico s.s.), o a la desintegración de partes duras carbonatadas de microorganismos, como algas verdes. Dado que en muchos casos no se puede distinguir entre ambos tipos, su definición como ortoquímico s.s. no es posible, aunque se puede considerar que son ortoquímicos en sentido amplio. La micrita suele ser la fracción fina o matriz de los carbonatos.

·       La esparita consiste en granos de calcita de tamaño de grano superior a las 5 micras. Normalmente, cuando el tamaño de grano está entre 5 y 10 micras se denomina microesparita, reservándose el término de esparita para los granos de tamaño superior. Este material se encuentra rellenando poros, cavidades y fracturas, por lo que no es un ortoquímico s.s., sino un cemento formado generalmente después del depósito del sedimento carbonatado. La esparita debe ser distinguida de granos de calcita y dolomita producto de recristalizaciones del material original. Estas recristalizaciones pueden afectar selectivamente a algún componente determinando (e.g., bioclastos), o a toda la roca, de manera que no se respetan los contactos entre granos.

El cemento de la rocas carbonatadas tiene orígenes muy variados. Invariablemente es un cemento carbonático (calcítico o aragonítico). Puede formarse a partir de aguas marinas que rellenan los poros del sedimento, muy cerca de la interfase agua-sedimento. Su origen sería por lo tanto casi contemporáneo del mismo, y su composición puede ser de aragonito o calcita rica en Mg. En este caso, los cristales presentan normalmente hábitos fibrosos o aciculares, irradiando de las paredes de los poros sobre las que cristalizan. También puede formarse algo más tarde, cuando el sedimento está ya cubierto por otros materiales y los poros pueden no estar completamente rellenos de agua. Se forman entonces agregados de calcita esparítica de tamaño de grano variable, aunque en general grandes. En estos casos, los poros pueden quedar totalmente rellenos (por precipitación continuada a partir de aguas que circulan por los sedimentos) o no.

Aunque el cemento suele ser esparítrico (i.e., de tamaño de grano mayor de 5 micras) en algunos casos también puede ser micrítico. Por otra parte, como ya se indicó, la cementación es uno de los principales procesos que producen reducción de la porosidad (e indirectamente de la permeabilidad) en las rocas sedimentarias. Todos los criterios morfológicos descritos en el apartado de rocas detríticas son aplicables a los cementos carbonatados de estas rocas.

Los componentes aloquímicos son agregados organizados de sedimentos carbonatados que se han formado dentro de la cuenca de depósito. Incluyen ooides u oolitos, bioclastos, peloides, oncoides u oncolitos, pisoides o pisolitos e intraclastos.

·       Ooides u oolitos. Son granos esféricos o elipsoidales, de diámetro menor de 2 mm, que presentan una estructura interna constituida por láminas concéntricas regulares de calcita desarrolladas alrededor de un núcleo de origen diverso (bioclasto, litoclasto...).

·       Peloides. Son granos más o menos redondeados compuestos por micrita y no presentan estructura interna. Su origen es variado, pero una gran parte de ellos son productos fecales de animales comedores de fango, denominándose entonces pellets.

·       Oncoides u oncolitos. Son granos redondeados de diámetro mayor de 2 mm que presentan una capa exterior laminada concéntrica sobre un núcleo de origen diverso. La formación de la capa superficial laminada se debe al crecimiento de algas cianofíceas que atrapan material micrítico en suspensión y lo fijan sobre ellas.

·       Pisoides o pisolitos. Son granos redondeados de diámetro mayor de 2 mm similares a los oncolitos, que presentan igualmente una capa exterior laminada concéntrica, pero cuyo origen es inorgánco, generalmente bajo condiciones subaéreas.

·       Bioclastos (o fósiles). Son patrículas esqueletales resíduos completos o fragmentados de las partes duras de organismos secretores de carbonatos. Estas partes duras son generalmente conchas de una gran variedad de organismos (e.g. moluscos, gasterópodos, braquiópodos, equinodermos, artrópodos, foraminífieros, corales, algas). Las partes duras de estos organismos son originalmente de calcita o aragonito. En este último caso, al morir el animal y depositarse su esqueleto o partes duras en el fondo de la cuenca, el aragonito tiende a disolverse por ser inestable, dejando el molde de sus partes duras. Estos huecos son normalmente rellenos por aguas ricas en CO3Ca disuelto, precipitándose calcita esparítica. Cuando las partes duras no han sufrido ningún tipo de modificación, pueden observarse la estructura interna original de la misma.

·       Intraclastos. Son fragmentos de sedimentos carbonatados que fueron depositados sobre la cuenca y que posteriormente fueron removilizados (retrabajados) para dar granos sedimentarios nuevos. Su morfología y composición puede ser muy variada, incluyendo cualquier tipo de aloquímicos y ortoquímicos en cualquier proporción. Sin embargo, al tener la misma edad geológica que el sedimento que los contiene, deben de presentar asociaciones de fósiles compatibles con el mismo.


Aspecto microscópico de los principales tipos de componentes aloquímicos y ortoquímicos de rocos carbonatadas sedimentarias.

Compactación de las rocas carbonatadas

A parte de la cementación, la compactación produce una importante reducción de la porosidad en los sedimentos. Este proceso se da cuando el sedimento carbonatado queda cubierto por otros materiales sedimentarios, soportando cierta presión. Se producen entonces reajustes de los componentes para dar texturas más compactas, fracturas de algunos componentes como conchas finas, la adaptación de la matriz micrítica a los bordes de granos aloquímicos, y la deshidratación del sedimento. En general, tras este proceso de compactación, el sedimento puede considerarse ya una roca consolidada.

Además, se pueden producir disoluciones debidas a la presión vertical que soportan, formándose contactos de granos indentados y estilolitos, que son superficies irregulares dispuestas de manera más o menos perpendicular al esfuerzo principal mayor. En estas superficies se ha producido una disolución de los componentes carbonatados, quedando como restos insolubles componentes minoritarios como arcillas y oxhidróxidos de Fe. Estas características pueden desarrollarse tambien durante procesos de deformación ajenos a los sedimentarios propiamente dichos. De hecho, muchos casos de estilolitos y contactos indentados se deben a causas deformacionales.

Porosidad de las rocas carbonatadas

Cualquier descripción petrográfica de rocas carbonatadas (y en general de rocas sedimentarias) debe incluir una evaluación del tipo morfológico de porosidad y del grado de interconexión de los espacios vacíos, al menos de forma cualitativa. La porosidad de las rocas carbonatadas puede ser de origen primario, formada en la roca desde su depósito, o secundario, formada con posterioridad durante los procesos de diagénesis, y/o alteración de la misma.

En las rocas carbonatadas los tipos de porosidad y la interconexión de espacios vacíos son muy variados, tales como intergranulares (localizada entre los granos aloquímicos, en la matriz), intragranulares (localizada dentro de granos particulares, como bioclastos), móldica (producto de disolución de los bioclastos), fracturas (a lo largo de fracturas discretas), canalizada (dispuesta según sistemas canales variados), vacuolar (en espacios discretos más o menos esféricos),  por brechificación (irregularmente distribuida por rotura extensiva), debida a organismos excavadores y comedores de fango (irregular, siguiendo canales por los que los organismos se han desplazado; estas morfologías se suelen denomonar "burrows", término inglés que significa madriguera).

Rocas carbonatadas comunes

Las diferentes clasificaciones de las rocas calizas se basan en las proporciones relativas de micrita y esparita, así como en la naturaleza de los granos aloquímicos existentes (oolitos, bioclastos, etc).

Sin entrar en muchos detalles, consideraremos sólo grupos amplios. Así, los tipos constituidos esencialmente por micrita los denominaremos calizas micríticas, y los constituidos esencialmente por esparita y/o cementos calcíticos de tamaño de grano esparítico las denominaremos calizas esparíticas. En el caso de que contengan algún tipo de aloquímico particular, éste se incluirá en el nombre; así por ejemplo, podemos tener calizas micríticas fosilíferas (o biomicritas), calizas esparíticas oolíticas (o ooesparitas), etc. Por otra parte, existen tipos casi exclusivamente organógenos, tales como rocas arrecifales o estromatolíticas, en cuyo caso se denominan ampliamente calizas de origen orgánico o biolititas, pudiéndose especificar el tipo concreto de componentes orgánicos (e.g. biolitita arrecifal). Otro tipo específico de calizas son los travertinos, formados en ambientes de aguas continentales (ríos, lagos, charcas...) por precipitación de calcita a partir del agua sobre juncos y arbustos. Debido a su específico modo de formación, los travertinos son rocas muy porosas y permeables.

Rocas intermedias

Existen rocas sedimentarias intermedias entre las detríticas y las de precipitación bio-geo-química. Entre ellas, las más abundantes son las margas, en sentido general. Estas rocas están compuestas por carbonatos y material detrítico arcilloso en proporciones variables, pero en general en torno al 50 % respectivamente. Son rocas generalmente poco compactas, formadas en ambientes sedimentarios variados pero en general más profundos que los correspondientes a las rocas carbonatadas.


Clasificación de las roca sedimentarias intermedias.


Para imágenes y descripciones de rocas sedimentaras explora:

Geology.com Sedimentary Rocks

Oxford Earth Sciences Image Store

Puedes consultar el manual de sedimentos y rocas sedimentarias del British Geological Survey:

Sediments and sedimentary rocks (pdf)

Mira también:

Geored (Univ. Autónoma de Madrid)

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última modificación: miércoles, 18 de enero de 2012 17:26 +0100